María José Polo: "Tenemos que visibilizar que las mujeres estamos en la ciencia, que somos líderes"
Entrevista a la Vicerrectora de la Universidad de Córdoba
Su área impulsa proyectos como 'Las que cuentan la ciencia', que celebrará su novena edición el próximo día 28
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La Universidad de Córdoba sigue luchando por dar visibilidad a la mujer en la ciencia. Además de crear referentes femeninos en este campo, la institución también intenta derribar los estereotipos de estas materias en la sociedad. Dentro de sus propuestas, existen diversas charlas que ponen en valor estos retos, al igual que el proyecto Las que cuentan la ciencia, donde alejadas de las aulas las líderes femeninas transmiten la realidad de dedicarse a la investigación, un mundo no tan alejado de la vida. Esta iniciativa está impulsada desde el vicerrectorado de Política Científica de la UCO, cuya responsable es María José Polo, que en esta charla desgrana algunos detalles de una cita que celebrará finalmente su novena edición el 28 de febrero tras ser aplazada por el temporal.
Pregunta.¿Cómo valora actualmente el papel de la mujer en la ciencia dentro de la Universidad de Córdoba?
Respuesta.Yo creo que la mujer en la Universidad de Córdoba hace el mismo papel en la ciencia, a nivel profesional, que el hombre. En algunas áreas se han superado esas ratios desiguales de presencia femenina. Sin embargo, en otras, las clásicas -Matemáticas, Física, Informática, Ingeniería-, en general, pues seguimos siendo menos. Esa es una realidad, no solo en Córdoba, sino en otras universidades del mundo. Donde estamos haciendo recorrido es a nivel de papeles de liderazgo. Aun así, sí se ha avanzado mucho en los últimos años. Tenemos algunas medidas para que las mujeres se inicien en el liderazgo y no solo ellas, sino que en los equipos donde están inmersas las propongan como coordinadoras de propuestas.
P.Uno de los conceptos que habla sobre este tema es el gráfico de la tijera. ¿Cómo está empezando a reducirse esa brecha?
R.Se nota un nicho de edad en donde la carrera de investigadora, que ya de por sí es larga, nos hace estabilizarnos con una edad media superior a la de otras profesiones. Sí que se nota que hay un momento donde las mujeres nos planteamos si vamos a tener familia o no. Y dependiendo de los casos personales y el entorno profesional, pues hay un freno. Indudablemente, la vida cambia. Sigue existiendo una brecha, las estadísticas están ahí; una estadística no quiere decir causalidad, pero son datos que nos hacen plantearnos qué medidas nuevas se podría plantear incorporar.
P.Respecto a las carreras STEM, ¿ve que está aumentando el interés de las jóvenes por este tipo de estudios o sigue habiendo estereotipos que frenan la elección?
R.Desde el vicerrectorado no estoy directamente en contacto con estas estadísticas, pero sí es cierto que se está observando una disminución. Es un problema a nivel mundial que ha sido de atención e investigación. Creo que hay una extensión de la fama de dificultad de ciertas materias que, desde que los niños y niñas son pequeños, genera un prejuicio. Se ha discutido si sería importante, incluso a niveles educativos de infancia, que las personas que se dedican a impartir estos conocimientos tuvieran una formación específica para evitar que esa fama impregne nuestras decisiones a lo largo de nuestra vida, pero no soy experta en ese tema. Yo puedo dar el dato mío personal de cuando estudiaba Ingeniería: éramos muy pocas, cuando me fui de la escuela y volví como profesora me sorprendió ver tantas mujeres en relación a cuando estudiaba. Llevo 27 años dando clases en la Universidad de Córdoba, de las mismas materias y títulos, y el número de alumnas ha bajado significativamente. Es algo que nos debería hacer reflexionar, pues hemos cambiado los grados, el sistema educativo se reforma, hay muchas campañas para incentivar a la mujer en la ciencia...
P.¿Cuáles podría destacar?
R.Nosotros desde la Universidad hacemos muchos programas visitando colegios e institutos intentado visibilizar que las mujeres estamos ahí, que llegamos a ser científicas y líderes. Son actividades muy bien recibidas. Desde mi humilde experiencia, porque yo trabajo en la universidad no en otros ciclos, creo que quizá hay que replantearse la raíz de todo, ir al origen, no ir a poner remedio, sino a evitar que suceda.
P.¿Qué misión tienen, entonces, proyectos como 'Las que cuentan la ciencia'?
R.El papel que tendría, además de lanzar este mensaje, sería hacerlo en un contexto social lúdico-festivo fuera de lo que es una actividad académica o un momento en la rutina semanal, donde las personas estamos trabajando o estudiando. Al contrario, estamos en un teatro con familia y amigos, y estamos disfrutando de una actividad cultural donde visibilizamos el papel de la mujer en la ciencia.
P.Otra cosa que siempre se ha comentado es la falta de referentes. En este caso, son ellas mismas las que se suben a las tablas.
R.Ese punto es muy importante. No es que se contrata a comunicadoras para que transmitan algo que nosotras perfilamos; es que son las propias científicas las que transmiten esa multifaceta que a veces se nos pide a los investigadores, que seamos capaces de comunicar.
P.¿Cómo ve el futuro de aquí a unos diez años en este campo?
R.Querría pensar que la situación ha mejorado tanto que no haga falta este esfuerzo tan intenso. Sin embargo, me temo que vamos a estar haciendo todos estos programas de refuerzo, eso sí, en un escenario donde haya mejora. No soy partidaria de pensar que no haya que hacerlo. Estamos viviendo en un mundo donde algunas cuestiones sociales pensábamos que estaban alcanzadas, pero estamos viendo algunos programas o políticas en países muy desarrollados que no habríamos pensado hace diez años. Esto nos debe hacer reflexionar que hay cuestiones prioritarias para la sociedad que no deben abandonarse, no deben darse por conquistadas.
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