Ducca: ropa económica de calidad con el sello de la cercanía
Comercios con historia
Creado por Juan Pedro García y Mari Carmen Molina en 1987, ahora cuenta con una segunda tienda que lleva el hijo de ambos
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Juan Pedro García y Mari Carmen Molina crearon Ducca en 1987 en el barrio de Santa Rosa. Aunque para ellos, más que un negocio fue un proyecto de vida, una iniciativa que empezaron de muy jóvenes y que, como cuentan, uno de sus hijos también ha heredado. En su tienda se comenzó a estilar una modalidad de comercio donde se buscaba la calidad-precio y la variedad de tendencias.
Durante esta larga trayectoria, Ducca ha cambiado en alguna ocasión de dirección. "Hemos tenido un par de ubicaciones antes de establecernos en este lugar. Conseguimos comprar este local -en la calle Los Olivos, sin número- y llevamos desde principios del 2000, aunque en el barrio cerca de cuarenta años", indica García. Aunque la creación de este establecimiento no llegó de casualidad, pues durante años sus padres vendieron artículos en un cocherón que tenían.
Desde que Ducca subió su persiana por primera vez, se sintieron muy a gusto, ya que Santa Rosa es un barrio muy comercial. "Fuimos muy bien acogidos. Era una época donde no había una tienda como la nuestra: ropa juvenil, más económica, otro tipo de concepto de tienda", destaca Juan Pedro, que recuerda que "en los finales de 80 y principios de los 90 cambió un poco la modalidad de negocio. Nosotros todas las semanas cambiamos el muestrario y eso antes no se hacía por la forma de compra que había".
Para servir a su clientela, Juan Pedro y Mari Carmen (Mai) intentaban traer la mayor diversidad de catálogo posible: "Cuando empezamos, la verdad es que intentamos tocar todo: teníamos señora, caballero, niño, ropa interior... Ten en cuenta que cuando nos llegaban los clientes y nos pedían algún artículo, lo intentábamos traer. Así alcanzábamos tener de todo", relata.
Aunque con el paso de los años, optaron por especializarse. "No tenemos capacidad por espacio para tener todo, por eso tomamos la decisión de abrir otra tienda -en la calle Escritor Gonzalo Serrano-, en la que está mi hijo para intentar seguir con la tradición", recalca con alegría Juan Pedro, mientras recuerda la apertura del nuevo establecimiento hace unos años.
En pleno 2026, dos tiendas Ducca que se encuentran a muy poca distancia, manteniendo siempre uno de los valores más especiales que puede tener un pequeño comercio: la cercanía. "Aquí la gente viene, aunque no compre; le cuentan sus cosas a Mai o a Santi, que es mi cuñada. Ella también lleva desde el principio en el negocio. Nosotros siempre intentamos dar una buena relación calidad-precio", indica uno de los gerentes.
Vídeos en redes sociales para acercarse aún más a sus clientes
Debido a la competencia, la venta online y el uso de diferentes plataformas para llegar a los usuarios son cambios que se han hecho notar en el comercio tradicional: "Antes era más fácil. Además, el público juvenil nos cuesta mucho, aunque cuando entran se quedan sorprendidos", señalan desde Ducca.
En la actualidad, las encargadas de este comercio también realizan vídeos para redes sociales con la misión de acercar sus productos a cada cliente. Esto no hubiera sido posible sin el hijo de los gerentes, Alejandro, que se encarga de editar y de guiar al comercio en este sentido.
"A los vecinos les gusta que salgamos nosotras hablando, lo prefieren a cuando ponemos otras fotos con maniquíes. Nuestras clientas nos conocen y les gusta que les mostremos las prendas. Estamos evolucionando, aunque eso tiene mucho trabajo detrás", indica Molina.
La meteorología también afecta a los comercios
"Yo se lo digo a mucha gente: los que vendemos ropa, estamos siempre mirando el tiempo. Ahora, que empieza la temporada de primavera, si el buen tiempo no llega, la gente se retrae, y se te quedan algunas prendas más tiempo colgadas. Cuando mi padre empezó a vender, las clientas llegaban y se llevaban los artículos para toda la temporada", señala García.
"Ahora, compras lo que necesitas, por lo que hasta que no llega el tiempo adecuado, no compras la prenda. Este año se ha retrasado el invierno, teníamos chaquetones desde septiembre, y hasta noviembre no hacía frío. Aquí estamos muy pendientes del tiempo", añade.
La necesidad de valorar a todos los comerciantes
El gerente actual de Ducca es consciente de que dedicarse al comercio es un trabajo duro y requiere mucho esfuerzo añadido. "Yo en estos cuarenta años he pasado por altibajos, pero nunca tanta amenaza como ahora. Yo entiendo que hay mucha gente que empieza, y a los pocos años no les va bien. Cualquier negocio que lleve más de diez años y siga en pie, necesita un respeto, porque ahí han pasado cosas", reivindica.
Después de casi cuarenta años dedicándose al sector, la pandemia le dejó un recuerdo imborrable que le ha hecho seguir teniendo ilusión y esfuerzo cada día: "En pandemia, cuando volvimos a abrir, hubo un momento muy emocionante. La gente venía y se nos caían los lagrimones". Una de las lecciones que deja el comercio es que "hay que apoyar a los emprendedores", finalizan.
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