Lucía García, cordobesa premiada por su excelencia académica: "No hay mujeres ingenieras referentes"

Entrevista

La cordobesa ha sido elegida por su nivel académico para trabajar en Caixabank y tener acceso a un 'mentoring' en Microsoft

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Lucía García, premiada WONNOW / CAIXABANK

La cordobesaLucía García, que ha cursado el doble grado en Ingeniería Informática y Tecnologías Informáticas y Matemáticas por la Universidad de Sevilla (US), ha sido seleccionada, junto a otras 14 estudiantes a nivel nacional, por su excelencia académica, profesional, personal y social para trabajar durante seis meses en áreas clave de los equipos tecnológicos del Grupo CaixaBank y tener acceso a un programa de mentoring de Microsoft.

Desde la organización relatan que CaixaBank y Microsoft han reconocido con Los Premios WONNOW a las 16 mejores estudiantes de grados universitarios STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). La misión de estos premios que celebran su octava edición es clara: "Distinguen la excelencia femenina en carreras STEM, ámbitos donde la presencia femenina sigue siendo proporcionalmente escasa, con el objetivo de promover la igualdad de género".

La cordobesa se alegró mucho cuando recibió la noticia y empezó a disfrutar del premio. "Me enteré en julio de que había sido seleccionada. El premio consiste en seis meses trabajando para Caixabank y la parte de Microsoft es un programa de mentoring donde nos acompañan con tutorías, charlas sobre empleabilidad, futuro laboral", comenta la cordobesa, quien no solo por estas simples razones está tan alegre, también porque se va a convertir en una figura relevante en esta área que tanto interés le despierta.

Como cuentan desde la organización, estos premios se construyeron para honrar la dedicación de las mujeres en estos sectores. Desde su propia experiencia, la cordobesa indica que, "en matemáticas no se nota tanto, en informática sí que es verdad que hay clases donde hay solo una mujer o dos. En la mayoría de las ingenierías, el porcentaje suele ser bastante bajo y en informática yo te diría que es la que más", apostilla García.

También apunta que este porcentaje se debe a un fenómeno claro, la falta de modelos. "No hay informáticas principalmente debido a la falta de referentes. Nosotras, a lo largo de nuestros estudios en colegios e institutos, no sabemos que tenemos la posibilidad de estudiar carreras técnicas y que hay mujeres que lo hacen. Yo, de hecho, quería estudiar filología inglesa hasta los 13 años y luego, gracias a mis profesores, me fui interesando por la parte técnica, me gustaba y se me daba bien. Cambié radicalmente en cuarto de la ESO y elegí la rama más técnica sin olvidarme de aprender idiomas y saber un poco de todo también", sintetiza la cordobesa.

Sobre los retos personales que ha podido vivir en carne propia durante su formación en este tipo de grados, Lucía García apunta que en la universidad apenas ha tenido profesoras, solo una o dos. "En informática sí que he tenido alguna más, pero las mujeres sobre todo se encargaban de los laboratorios, que realmente catedráticas o que llevan 30 años no hay. Me ha costado en el sentido de decir por dónde voy a tirar a la hora de acabar la carrera. ¿Qué puede hacer una mujer en este ámbito?", reflexiona la joven.

Sobre el futuro para su generación, Lucía también atiende a dificultades: "Yo creo que las cosas están cada vez más complicadas, con el boom de la IA, todo el mundo está especializándose en lo mismo, no todos cabemos en las empresas. Va a haber que moverse, emigrar y se están complicando, pero no creo que sea todo tan desolador porque para gente que se lo curra siempre hay sitio", explica.

Gracias a la visibilidad que le ha dado este galardón, Lucía es consciente que puede influir en decisiones futuras y animar a otras jóvenes a querer estudiar este tipo de carreras. "Para mí es un honor que me escuchen y que sepan que no solo se puede estudiar esto, sino que te vas a poder dedicar a ello. Con que haya una niña que escuche mi testimonio y diga que le gustaría dedicarse a ello, estaré contenta. Hay salidas y es una carrera muy bonita, aunque es dura, pero la recompensa es tremenda. En mi doble grado se aprenden cosas muy diversas y para mí la mejor parte es aplicarla a la vida real y llevarlo a la práctica", añade.

En este tipo de galardones y sus posteriores prácticas ponen en alza la innovación, un factor muy importante en la empleabilidad actual: "Los proyectos que estamos trabajando me parecen bastante interesantes e innovadores porque están introduciendo la IA como una herramienta. Al final se le tiene mucho respeto, pero es una más que se va a meter en nuestras vidas y hay que aprender a utilizarla", recalca la cordobesa.

"Yo ahora mismo voy a estar los meses en Caixabank trabajando y me encantaría quedarme en la entidad. Si no pudiera me gustaría dedicarme algo técnico para lo que desde Microsoft nos van a orientar también. Para mí este premio significa una oportunidad para poder entrar en una entidad tan grande que quizás de otra manera no hubiéramos hecho recién graduadas. Vamos a aprender un montón. Y del programa del mentoring, porque hay muchas cosas que se nos escapan y ellos siempre están pendientes de lo que buscan las empresas y cuál es futuro que vamos a tener, aunque hay que seguir formándose, esto no ha acabado", señala García. El premio, más que honrar una carrera estudiante, sirve de apoyo para crear un futuro donde todas esas mujeres tengan el lugar que se merecen.

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