Educación

La Universidad Loyola participa en un proyecto europeo que promueve la autonomía de jóvenes extutelados

  • El trabajo se desarrollará hasta 2022 con el objetivo de construir una herramienta que permita la resiliencia y empoderamiento de las personas que salen del sistema de acogida de menores

Integrantes del proyecto CARE. Integrantes del proyecto CARE.

Integrantes del proyecto CARE. / El Día

Un proyecto interdisciplinar que integra a varios departamentos e investigadores de distintas áreas de la Universidad Loyola participará a lo largo de los próximos tres años en un proyecto financiado por la Comisión Europea para dotar de las herramientas necesarias a jóvenes que, después de haber vivido parte de su adolescencia en instalaciones de acogida o en las familias de acogida, se enfrentan a la entrada en la vida adulta por sí mismos y necesitan hacer frente a estos nuevos cambios, según han informado desde la propia Universidad Loyola.

Así, en el marco del proyecto se desarrollará una herramienta que permita el análisis de la historia y modelos de autonomía, resiliencia y empoderamiento de jóvenes que salen del sistema de acogida de menores, identificando factores de protección y de riesgo, con el fin de desarrollar un proyecto personalizado. Una vez construida la herramienta, será accesible a través de un software especial. Además, el proyecto pretende establecer las bases necesarias para la formación de personal especializado en apoyar a estos jóvenes mayores de 18 años que se enfrentan al mundo como adultos.

CARE (Careleavers. Accompanying the Careleavers in a path of Autonomy Resilience and Empowerment) es el nombre del proyecto europeo liderado por Padre Pino Puglisi. Società cooperativa sociale de Palermo, que integra, además de a la Universidad Loyola, a otros socios como el Consorzio Tartaruga, la Universidad de Palermo, la Universidad de Bucarest, la consultora Sorangeli Trans SRL de Bucarest y la Asociación Claver-SJM. A medida que se vayan alcanzando hitos, los socios organizarán eventos de comunicación de los resultados obtenidos, el primero en España, el segundo en Rumanía y el tercero en Italia.

Además, el proyecto pretende a lo largo de su andadura elaborar cinco productos, el primero que ya se lleva a cabo en estos momentos y es cordinado por la Universidad Loyola es un trabajo de revisión de la literatura de los modelos aplicados hasta ahora para la autonomía en los centros de protección de menores que no viven con su familia. Tras ello, se ralizará un estudio comparativo y un análisis de modelos de intervención que se han realizado hasta el momento. Todo ello sentará las bases para la creación de una herramienta que permita identificar factores protectores y de riesgo, con el fin de desarrollar un proyecto personalizado de autonomía, resiliencia y empoderamiento. Por últimos se establecerá la aplicación de dichas herramientas y se elaborará un perfil de experto en la promoción de la autonomía, la resiliencia y el empoderamiento.

Además de estos hitos prácticos, el proyecto pretende contribuir a aportar sensibilidad acerca de este fenómeno a la sociedad, junto al estamento político que ayude a elaborar políticas de establecimiento de itinerarios para la autonomía, resiliencia y empoderamiento de estos jóvenes.

Bajo la dirección de las profesoras de la Universidad Loyola del Departamento de Estudios Internacionales, Waldimeri Correa e Isabel Inguanzo, y tras una primera reunión celebrada el pasado mes de diciembre con todos los socios en Palermo, se ha establecido el método de trabajo a lo largo de la duración del proyecto hasta 2022.

Desde la Universidad Loyola han insistido en que habitualmente los menores que viven en de sus familias originarias, a la edad de dieciocho años, no están listos para una vida independiente. "Es por esta razón por la que es importante formar figuras profesionales para guiar a los menores recién llegados a la mayoría de edad en un itinerario de autonomía, resiliencia y empoderamiento, que parte de su entrada en las instalaciones de acogida o familias de acogida, y continúa incluso después de su salida, mediante una serie de puntos de apoyo para los jóvenes que por diferentes motivos no tienen una familia que pueda apoyarlos en este proceso de transición a la vida adulta", han puntualizado.

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