Córdoba

Guía para una Semana Santa sin dolores lumbares ni rozaduras

  • Un médico rehabilitador del Hospital Reina Sofía ofrece consejos para que las largas horas de espera de procesiones a pie quieto no pasen factura

El doctor Manuel Arias, reconociendo a una paciente. El doctor Manuel Arias, reconociendo a una paciente.

El doctor Manuel Arias, reconociendo a una paciente.

Las horas de espera a pie quieto para ver una procesión, las largas caminatas de un lugar a otro para disfrutar lo máximo posible de la Semana Santa cordobesa con calzado poco adecuado o la subida de cuestas y escaleras son algunas de las causas de los dolores lumbares, de rodillas y de pies que estos días sufren los ciudadanos que siguen estos días a las hermandades de penitencia.

Sin embargo, siguiendo unas pautas esas molestias podrían ir a menos o incluso desaparecer, como explica el director de la Unidad de Aparato Locomotor del Hospital Reina Sofía, Manuel Arias.

Este médico rehabilitador aconseja, en primer lugar, “llevar un calzado apropiado para que no se hagan rozaduras”. “Hay gente que está estrenando zapatos –algo muy propio de Semana Santa y más cuando coincide con buen tiempo– y se va de procesiones”, apunta Arias.

Hay que evitar estrenar calzado e intentar no estar mucho rato en la misma postura

Respecto a las mujeres, resalta que los zapatos de tacón “no deben ser muy altos”. En concreto, no deben medir más de cuatro centímetros ya que “el estar a pie quieto condiciona molestias para la zona lumbar y las cervicales”.

Seguidamente, el doctor se centra en las rodillas: hay que procurar evitar subir muchas cuestas, como por ejemplo la del Bailío o la Cuesta de Luján. Si se suben es recomendable “hacerlo con cuidado, sin ir rápido y controlando bien porque la rótula se resiente”.

Por otra parte, Arias señala que “cuando se está a pie quieto viendo el paso hay que procurar que no estén los dos pies a la misma altura, es decir, que no estén plantificados, sino que uno esté apoyado en algún bordillo para que en una de las piernas haya una flexión de rodilla y cadera”.

De esa manera “se evita que la zona lumbar se sobrecargue porque la tensión que se genera sobre los últimos discos de la columna vertebral es muy grande”.

Hay que procurar que los pies no estén a la misma altura y apoyar uno en algún bordillo

Otro de los consejos que da este médico rehabilitador del Hospital Reina Sofía es que si los adultos van acompañados por niños “no los monten sobre sus hombros” porque la espalda y las cervicales se resiente mucho. “A los niños hay que tenerlos en brazos poco rato y preferiblemente estando sentados”, indica el especialista.

Además, Arias recuerda que no hay que exponerse al sol, no estar mucho rato en la misma postura sino que es preferible andar y hay que hidratarse mucho.

Los pacientes que más llegan a las consultas de Aparato Locomotor tras la Semana Santa son los costaleros porque, aunque estén preparados, se hacen daño porque “tiran de mucho peso y hacen muchos esfuerzos”.

Después llegan casos de problemas de pies como fascitis plantar o dolor en las cabezas de los metatarsianos por haber estado mucho rato de pie y con calzado inadecuado. “Las rodillas es lo que más se suele ver en esta época”, apunta.El dolor de lumbares, sin embargo, se quita de forma progresiva con reposo.

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