Memoria Histórica Córdoba Memoria histórica: el trabajo que por fin llega

  • Un grupo de nueve especialistas trabajan en La Salud en las catas arqueológicas que servirán para la exhumación de cientos de víctimas

Catas arqueológicas en el Cementerio de la Salud. Catas arqueológicas en el Cementerio de la Salud.

Catas arqueológicas en el Cementerio de la Salud. / Jordi Vidal

Hace apenas una semana arrancaban, en las fosas del Cementerio de la Salud, las catas arqueológicas previas a las exhumaciones de los restos de víctimas de la represión franquista. Se trata de la primera labor de este tipo, dentro del marco de la Ley de Memoria Democrática de Andalucía, que se lleva a cabo en Córdoba capital.

Los trabajos de investigación apuntan que, en toda la provincia de Córdoba, hay más de 5.000 personas enterradas en fosas (casi 80). En el camposanto de la Salud se calcula que puede haber enterradas alrededor de 2.000 personas que sufrieron la represión franquista.

Ahora, un grupo de nueve personas (siete con trabajo de campo y dos de archivo) trabajan sobre la parcela de San Ramón del Cementerio de la Salud y lo mismo se hará sobre la de San Cayetano y en la de San Cipriano.

Los mismos trabajos de investigación previa también se llevaron a cabo en el Cementerio de San Rafael, pero las diversas transformaciones experimentadas en este camposanto llevaron a iniciar los trabajos en el de La Salud –que también ha variado a lo largo de los años, pero no tanto como el primero–.

Así lo contaba, el día de inicio de los trabajos, la coordinadora del equipo y arqueóloga, Elena Vera. Tal y como explica Vera ahora a el Día, los trabajos previos de investigación fueron laboriosos y arrancaron en el año 2017, si bien el tiempo apremiaba y había que llevarlos a cabo. Algunos de los expertos que realizaron esas labores previas de investigación fueron Rafael Espino o Julio Guijarro, que incluso analizaron las consecuencias de la época en Córdoba por su cuenta.

La previa de las catas arqueológicos ha requerido, como informa Vera, de mucho "trabajo largo" de análisis. No sólo se han estudiado esas variaciones sufridas en los cementerios, sino que también se han analizado archivos de juicios, militares o se ha contactado con familiares directos de las víctimas.

Ese trabajo ha llevado, ahora, al inicio de las catas que ejecutan nueve trabajadores expertos en el área, entre los que se encuentran arqueólogos, antropólogos y documentalistas. Las catas arqueológicas determinarán, más adelante, si las exhumaciones son posibles. La clave, como detalla la coordinadora de los trabajos, está en que, verdaderamente, los restos que se hallen sean de personas represaliadas. Todo apunta a que así será –debido a ese trabajo previo de investigación–, pero habrá que analizar la forma en que las personas que hay ahí enterradas murieron para confirmarlo.

La parcela en la que ahora se trabaja, la de San Ramón, tiene tumbas individuales. Puede que a pesar de ser fosas simples, dentro de las mismas haya más de un cuerpo. Las asociaciones memorialistas han explicado en más de una ocasión que, debido al alto número de víctimas, se podrían haber usado las fosas normales para enterrar a las víctimas dada la saturación de las fosas comunes, de ahí que se espere encontrar restos de más de una persona en una fosa simple.

El trabajo de campo que se lleva a cabo ahora mismo tendrá un tiempo máximo de duración de cinco meses. Es decir, en mayo deberían de estar concluidas las labores. Si las investigaciones no se equivocan, el Cementerio de la Salud podría albergar los restos de unas 2.000 víctimas de la represión franquista.

¿Cuál será el siguiente paso? La propia exhumación. Elena Vera advierte, eso sí, de que se trata de un trabajo muy complejo que requiere de un protocolo a la altura. Dichas exhumaciones, además, no cuentan aún con presupuesto –lo destinado a las catas es una partida individual–. El proyecto de las catas arqueológicas sí está financiado a través de un protocolo entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Córdoba, pero dicha financiación no incluye los siguientes pasos que hay que dar.

La labor que queda por delante, por lo tanto, es enorme. Hay que tener en cuenta, tal y como detalla Vera, que podrían ser miles de cuerpos, habría que dejarlos en depósitos y llevar a cabo un trabajo de documentación larguísimo.

Aún así, ya se ha dado el primer paso. Los familiares recalcaron durante el inicio de los trabajos los 80 años de espera que han padecido hasta este momento. También han mostrado su temor por la llegada de un nuevo gobierno a Andalucía que pueda suponer la parálisis en las labores que acoge la ley autonómica de Memoria Democrática.

Aún así, y según han asegurado tanto el Ayuntamiento de Córdoba como el Gobierno Central, aunque no se cuente con el apoyo del ejecutivo autonómico estas administraciones se comprometen a continuar con los trabajos ya iniciados para llevarlos hasta el final.

El Ayuntamiento y el Gobierno se han comprometido a seguir con los trabajos diga lo que diga la Junta

Los trabajos, eso sí, llegan muy tarde. Hace ya casi diez años que la Junta de Andalucía dio el visto bueno a una Orden por la que se aprobaba el Protocolo Andaluz de actuación en exhumaciones de víctimas de la guerra civil y la posguerra, donde se detallaban los pasos a seguir en asuntos como el del Cementerio de la Salud. La Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía sí llegó más tarde, concretamente, en marzo del año 2017. Un año más tarde, el Consejo de Gobierno de la Junta aprobó el primer Plan Andaluz de Memoria Democrática para seguir las principales líneas estratégicas de la ley.

Una de las partes de esa normativa es la designación, por diversas características, de lugares de la memoria. Estos son los que hay en Córdoba.

Lugares de la memoria en Córdoba

  • Zona de la batalla de Valsequillo: en enero de 1939 se inició una contienda militar bajo la dirección del general republicano Antonio Escobar. La ofensiva no daría los frutos previstos al bando republicano.
  • Ruta del Barranco de la Huesa, Villaviciosa: Villaviciosa ocupó un lugar protagonista en la lucha guerrillera. La represión convirtió la posguerra en un infierno para los vencidos.
  • Muros de la Memoria en los cementerios de La Salud y San Rafael: los muros contienen los nombres de 2.298 represalidos del franquismo.
  • Fosa común del cementerio de La Guijarrosa: hasta una pedanía muy cercana a Santaella fueron trasladados muchos vecinos de este municipio y allí fueron brutalmente asesinados.
  • Fosa común del cementerio de Santaella: en agosto del 36 la toma de La Rambla y Montalbán llegó hasta Santaella donde hubo una treintena de fusilados.
  • Ruta guerrillera de los Juiles, Montoro: Los Juiles se lanzaron al frente para defender la legalidad republicana.

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