Córdoba

Coronavirus en Córdoba: Cuando las colgaduras cofrades dejan paso a la gratitud a los sanitarios

Cartel colgado en el balcón de una vivienda. Cartel colgado en el balcón de una vivienda.

Cartel colgado en el balcón de una vivienda. / El Día

Es época de olor a incienso, de gente caminando por la calle con el capirote recién recogido, de calles a rebosar. El coronavirus ha cambiado por completo la estampa de una ciudad que rebrota en primavera y que consigue dar aún más esplendor si cabe a su Semana Santa.

Sin embargo, hay quien no renuncia al sentimiento cofrade. Da igual que no haya procesiones ni filas de nazarenos inundando las calles, "la procesión va por dentro", dicen algunos, y son muchos los que adoran altares caseros, los que se tragan en YouTube los vídeos cofrades de otros años o los que salen al balcón a tocar un solo de corneta para sus vecinos para quitarse el gusanillo de tocar este año detrás de su Virgen.

Después también hay cordobeses que no han renunciado a las colgaduras de sus balcones. Esos pendones de colores grana y oro que decoran terrazas sirven para engalanar las calles y demostrar respeto a las cofradías que por allí procesionan. Y este año, aunque esa procesión (de momento) no va a pasar, hay quienes no han querido dejar pasar la oportunidad de aportar esa alegría al barrio.

La madre de Agustín Berrocal, por ejemplo, vecina de la plaza del Poeta Juan Bernier, entre San Lorenzo y San Andrés (zona cofrade donde las haya) es de las que cada año pone la colgadura en el balcón. Y esta Semana Santa, que se la pasa confinada en casa como la mayoría de cordobeses, se preguntó si ponía o no la colgadura decorativa.

Colgadura cofrade en Juan Bernier. Colgadura cofrade en Juan Bernier.

Colgadura cofrade en Juan Bernier.

Agustín, junto a su hermana, decidieron, a raíz de esto, colocar una colgadura distinta. Como miles de cordobeses, su madre también sale al balcón cada día a las 20:00 (o dos minutos antes, bromea este cordobés) para participar en el aplauso sanitario. Por lo que decidieron elaborar un cartel que, a modo de colgadura de Semana Santa, sirviera para hacer perpetuo ese aplauso.

Con ello, se pusieron manos a la obra y encargaron un cartel que ya luce en la casa de su madre, en esta plaza del Realejo, y en el que puede leerse "Gracias sanitarios. Gracias héroes. Sanidad pública #TodoElPoderParaLoPúblico". 

A raíz de ahí, cuenta Agustín, empezaron a sumarse a la iniciativa amigos y familiares, tanto que ya hay carteles similares por María Auxiliadora, Ciudad Jardín e incluso en Martos (Jaén), después de que él creara el diseño y mandara a imprimirlo a una empresa en Italia.

"Vivimos en un barrio donde los balcones se suelen adornar con flores cada primavera y engalanar con colgaduras en Semana Santa para el paso de las procesiones, por lo que todo surgió por que mi madre, que ahora tenemos recluida sin salir de casa, se preguntaba si poner las colgaduras este año para Semana Santa. Al final decidimos poner colgaduras, pero entendimos que este año la mejor que podríamos poner era para agradecer su labor a los sanitarios, un aplauso de las 20:00 pero todo el día, a la vez que reivindicar la importancia de la sanidad pública", relata Agustín.

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