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Córdoba

Coronavirus en Córdoba: Los pentagramas virtuales del Conservatorio Profesional Músico Ziryab

  • El centro prosigue con su actividad docente a distancia a pesar del confinamiento

  • El profesorado y el alumnado se sirven de las nuevas tecnologías para mantener los horarios 

Versión de 'Resistiré' del Conservatorio Músico Ziryab.

En el Conservatorio Profesional Músico Ziryab sólo se escucha el silencio desde hace casi dos meses. La música ha desaparecido de sus aulas tras el decreto del estado de alarma por el coronavirus, pero la melodía ha viajado con ellos y se cuela en la casa del profesorado y del alumnado a través de las pantallas. Además, con esto del confinamiento se han rendido al himno del covid-19 y, por ejemplo, la especialidad de trombón ha grabado su propia versión de Resistiré.

En este centro educativo, que este curso cuenta con unos 1.400 alumnos, también se han pasado a la enseñanza virtual. Lo cuenta a el Día su vicedirector, José Delgado, quien expone que desde el primer momento “se pusieron a disposición –de los estudiantes y de los docentes- todas las herramientas disponibles”. Eso si, reconoce también que esto del cambio a la enseñanza telemática “ha pillado a todo el mundo sin formación”.

Aun así, en este tiempo todas las partes se han amoldado a este nuevo sistema de enseñanza y cada uno ha optado por una solución o programa a distancia para llevar a cabo la docencia, como a través de las videoconferencias o el servicio web educativo Classroom gratuito desarrollado por Google, que utilizan numerosos profesores.

En este aspecto, el director del Conservatorio Profesional Músico Ziryab no tiene reparos en asegurar que en los primeros días “fue un caos en estas enseñanzas porque el profesorado no estaba formado y ha sido una gran dificultad”. Sin embargo, esta descoordinación inicial se ha superado y, en ella, también han jugado un papel importante las familias del alumnado “que han hecho un esfuerzo grande al tener que ponerse al día” en materia tecnológica, apunta.

Y claro, eso de enseñar una partitura tiene sus desventajas en la distancia y, según expone Delgado, “la dificultad más grande” que han encontrado en todas estas semanas ha sido la del “sonido porque sale distorsionado y a destiempo” y “a veces, terminas frustrado”. Además, subraya que en este tipo de enseñanzas “es necesario un contacto visual y auditivo”.

Una clase virtual del Conservatorio Músico Ziryab. Una clase virtual del Conservatorio Músico Ziryab.

Una clase virtual del Conservatorio Músico Ziryab. / El Día

También indica que “es más fácil impartir una asignatura teórica, mientras que la práctica es más complicada”. A ello, además, se suma el hecho de que algunas clases se corten o, por ejemplo, que el alumnado no tenga los suficientes megas.

A pesar de todo, la docencia continua al igual que si el conservatorio estuviera abierto y las clases se dan a través de la pantalla. El alumnado recibe las instrucciones del profesorado y envía sus prácticas mediante vídeo o a través de una clase online. “Cada profesor trabaja de una manera”, añade.

Delgado también confiesa que tanto los docentes como los estudiantes “están deseando volver al centro, pero está complicado y, por ahora, no tenemos instrucciones”.

La visión de las familias

En el otro lado de la enseñanza virtual se encuentran las familias y los alumnos. Entre ellas, las dos hijas de Natalia Barrera. La mayor estudia cuarto de Piano y tiene ya cierta “incertidumbre porque tiene que hacer la prueba de acceso para pasar al profesional, mientras que la pequeña está en primero de Violonchelo”, según indica.

“Los profesores y los niños nos han dado una lección de madurez durante estos días”, asegura, al tiempo que destaca que el Conservatorio Profesional Músico Ziryab “es muy familiar”. Barrera subraya que desde el primer momento los profesores se pusieron en contacto con ellos para mantener la docencia y expone también cómo han resuelto esta situación en su casa.

Su hija, mayor, por ejemplo, tiene cuatro asignaturas y una de ellas, la de Lenguaje Musical, ha recibe a través del citado Classroom. La parte más complicada, continua, es la práctica para lo que “grabo mientras toca el piano o hago pequeños vídeos que se los envío a los tutores y los corrige”. Además, una vez a la semana hacen una videollamada para consultar y resolver dudas.

Barrera, además, indica que le he costado tiempo familiarizarse con la enseñanza virtual porque “con la tecnología me llevo mal”, pero finalmente ha podido adentrarse en este mundo y superar todas las barreras iniciales.

Este sistema de docencia a distancia, según esta madre, “es más complicado porque no tienen al profesor al lado para que le diga las notas que son”. Y aun más cuando se trata de los primeros cursos, como en el caso de su hija pequeña, “porque aun no tienen las nociones adquiridas”.

A pesar de todo, sostiene que sus hijas “lo llevan bastante bien” y destaca la importancia de mantener “la rutina” para que la música siga sonando en su casa y vuelva a ser la protagonista de las aulas del Conservatorio Músico Ziryab.

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