La Guardia Civil detiene a 22 personas y recupera 16 toneladas de aceituna

  • El Instituto Armado desmantela una red criminal, de la que formaban parten dos menores

  • La operación 'Oro Líquido', desarrollada en las provincias de Córdoba y Sevilla, continua abierta

Robaban la aceituna en fincas de Córdoba. La transportaban a Sevilla y, allí, la vendían e intentaban introducirla de nuevo en la provincia de Córdoba. Así es como actuaba una red criminal que la Guardia Civil ha desmantelado en el desarrollo de la operación Oro Líquido, que continua abierta, pero en la que ya ha detenido a 22 personas, se han recuperado 16 toneladas de aceituna y, además, se ha desmantelado un punto de venta ilegal en Sevilla. Entre los arrestados hay dos personas de nacionalidad española -el resto son de nacionalidad rumana-, dos menores, seis mujeres y, además, se investiga a una más por supuestamente encargarse de un punto de compra de aceituna por los delitos de receptación de aceituna robada, hurto y cooperadores necesarios.

Éstas son las cifras que ayer aportó el teniente coronel de la Guardia Civil, Juan Carretero, quien reconoció que este tipo de actos constituyen "una ruina para quienes sufren este tipo de robos". En su intervención, Carretero reconoció que los arrestados estaban "dispuestos a arrasar la cosecha". Prueba de ello es que, por ejemplo, en un momento de la operación llegaron a robar de una finca 1.500 kilos de aceituna, valorada en 12.000 euros.

Los robos de la aceituna se han registrado en fincas ubicadas en Aguilar de la Frontera, Montalbán, Montilla, Puente Genil y Moriles. El punto de venta de la aceituna robada, por su parte, se encontraba situado en un municipio de la provincia de Sevilla.

Los agentes iniciaron la operación a raíz de las denuncias que estaban poniendo los agricultores de la zona el pasado 29 de octubre, fecha en la que se cometió el primer delito. Las primeras investigaciones permitieron a la Guardia Civil saber que los autores formaban un grupo perfectamente organizado, entre cuyos integrantes había personas perfectamente conocedoras de la zona, incluyendo los lugares de depósito del fruto, las localidades y las pistas y caminos terrizos, que en caso de necesidad empleaban en su huida. El grupo tras reconocer la zona donde iba a cometer los hurtos de aceituna se desplazaba a la misma -siempre por la noche- con furgonetas de gran capacidad y una vez cometido el hurto, abandonaban el lugar y se dirigían hacía los posibles puntos de compra donde esa misma madrugada o al día siguiente vendían la aceituna robada. Durante el desarrollo de las investigaciones, la Guardia Civil pudo saber a través de la Guardería Rural de Guadalcázar, que se estaba produciendo mucho trasiego de vehículos, conducidos al parecer por personas de nacionalidad extranjera, sobre los que sospechaban que pudieran estar dedicándose al hurto de aceituna.

Esta información de la Guardería Rural permitió a la Guardia Civil localizar en una finca del término municipal de Guadalcázar tres furgonetas de gran capacidad y 11 personas que se dedicaban a la recolección ilegal de la aceituna los cuales, al detectar la presencia de los agentes se dieron a la fuga en dos furgonetas, que fueron interceptadas en la provincia de Sevilla por efectivos de los Equipos Roca de la Guardia Civil de Córdoba y efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla. En ese punto se detuvo a los once ocupantes y también se recuperaron en la finca dos toneladas de aceitunas que los supuestos autores ya habían recolectado y pretendían sustraer.

El avance de la investigación permitió localizar en una carretera de la provincia de Córdoba cuatro furgonetas de gran capacidad, que circulaban dirección Sevilla, que resultaron sospechosas, decidiendo los investigadores de la Guardia Civil seguirlas. Al llegar a una localidad de la provincia de Sevilla de madrugada, intentaron descargar la aceituna que transportaban en un punto de compra. En este punto, los agentes intervinieron más de 13 toneladas que los ahora detenidos transportaban en el interior de las cuatro furgonetas y que habían sustraído de una finca de Puente Genil. Aquí también, la Guardia Civil detuvo a nueve personas, integrantes todos del mismo clan familiar, así como al encargado y a un trabajador del punto de compra, como supuestos autores de un delito de receptación de aceituna y otro de cooperación necesaria en la comisión de hurtos. Los ahora detenidos intentaron huir del lugar, aunque no lograron su propósito. A continuación, la Guardia Civil procedió a la investigación del propietario del punto de compra, como supuesto autor de un delito de receptación, a la intervención de las cuatro furgonetas utilizadas por los ahora detenidos en sus desplazamientos y a la aprehensión de más de una tonelada de aceituna, de la que los encargados del punto de compra no pudieron acreditar su legítima procedencia. Por orden judicial, la Guardia Civil precintó el punto de compra.

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