Los Pedroches

A la venta la casa de Juan Palomo, mito del bandolerismo en Córdoba

Fachada del antiguo cuartel general de Juan Palomo. Fachada del antiguo cuartel general de Juan Palomo.

Fachada del antiguo cuartel general de Juan Palomo. / Google Street View

Toda la historia de Fuente La Lancha, el municipio más pequeño de Córdoba, vive en el número 3 de la plaza de Sotomayor y Zúñiga. En el corazón de la vecindad, frente a la iglesia de Santa Catalina y a unos pasos del Consistorio, se ubica una vivienda a la que los lanchegos llaman la Casa Grande. Son 960 metros cuadrados de planta y cinco siglos de historia que sus propietarios, Pedro Ávila y Benilde Mansilla, un matrimonio de septuagenarios, ha puesto a la venta para irse a vivir a Alcaracejos.

"Es muy grande, muy bonita por dentro, muy todo, pero es demasiado para mis piernas. Ay, mis piernas...", se queja Benilde, que años atrás fue una de las impulsoras de Prode y lleva en sus genes el amor por esta tierra de su padre, Antonio Mansilla, alcalde de Alcaracejos durante tres mandatos y que, precisamente, da nombre a la residencia de mayores mogina.

Cerrada a cal y canto y con un cartel de Se vende, la vivienda resume el porvenir de municipios como Fuente La Lancha, con una población envejecida y un futuro difuso.

"El que ahora es alcalde de Hinojosa del Duque, Matías González, se interesó por la propiedad cuando era presidente de la Diputación. Quería recuperarla y que sirviera para el pueblo. Pero estuvo poco tiempo en el cargo y el proyecto no salió", relata Pedro, jubilado de 74 años tras una vida dedicada a la ganadería y a la construcción. La casa, que se asoma a la plaza principal de Fuente la Lancha desde un discreto balcón de hierro forjado y un dintel de granito, pertenece desde hace cinco generaciones a su familia.

Hace 13 años, Pedro y Benilde, que se conocían desde mucho antes, se dieron el "sí, quiero". "Ya no tenemos familia y la casa es demasiado. A Beni le venía grande y nos hemos venido a Alcaracejos, ella es de aquí", dice él, lanchego. La vivienda está a la venta por 130.000 euros y basta asomarse al portal de segunda mano Milanuncios para recorrer sus más de 500 años de antigüedad. "Muy bien conservada. Muy espaciosa. Pequeño olivar con noria antigua. Muy acogedora tanto en verano como en invierno. Garaje. Trastero. Terraza. Jardín". Y cinco siglos de historia.

Entre la verdad y la leyenda

La Casa Grande es en realidad la razón de ser de este pueblo diminuto cuya primera referencia histórica se halla en un documento de 1481, cuando doña Elvira de Zúñiga, señora del Condado de Belalcázar, regula la venta del trigo y de la cebada procedentes de la cobranza del diezmo. Fuente la Lancha era un caserío surgido en torno al cortijo de retiro de los descendientes del conde de Belalcázar y de Alfonso de Sotomayor. Se cree que a finales del siglo XVI se terminó de construir la ermita del cortijo, que los historiadores identifican, precisamente, con la Casa Grande de Pedro y Benilde.

Una de las estancias de la Casa Grande de Fuente La Lancha. Una de las estancias de la Casa Grande de Fuente La Lancha.

Una de las estancias de la Casa Grande de Fuente La Lancha. / Extraída de Milanuncios.

La vivienda fue levantada con piedras de la zona -el término lancha hace referencia, precisamente, a las piedras planas que abundan en el territorio- y típicas columnas de granito pedrocheño. El paso de los años terminó por escribir la leyenda.

"La casa era el cuartel general de Juan Palomo, que era un bandolero de Los Pedroches de la época de José María el Tempranillo", dice el propietario. Según la lengua popular, el pozo de la finca posee una inmensa galería que comunica con el río Guadamatilla, a varios kilómetros del pueblo, por donde Juan Palomo escapaba cuando se sentía asediado, aunque Pedro nunca lo ha comprobado. Las amplias estancias servían como prisión para los personajes ilustres por los que reclamaba abultadas recompensas. Y en las cuadras, al fondo del corral, depositaba las joyas y el dinero que robaba a los franceses. 

"Aquí la gente vive del PER. Y de la ganadería. Los jóvenes se van. No sé quién va a comprar la casa", se pregunta Pedro. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios