Vega del Guadalquivir

Las claves del crimen de Posadas, el primer asesinato machista de 2020 en Córdoba

  • La víctima, de 65 años, había acudido a la casa familiar a recoger ropa cuando él la acuchilló

  • El presunto agresor se dispara en la cabeza antes de ser detenido y queda herido de gravedad

  • El matrimonio se encontraba en proceso de divorcio y ella había empezado a rehacer su vida

Unos agentes guían el furgón de la funeraria. Unos agentes guían el furgón de la funeraria.

Unos agentes guían el furgón de la funeraria. / Juan Ayala

Concepción Fernández, de 65 años, se ha convertido en la primera víctima de la violencia de género de 2020 en la provincia de Córdoba. Un dolor mudo y un sentimiento de incomprensión han recorrido este lunes el municipio de Posadas desde que trascendió, poco después del mediodía, una brutal agresión machista en el número 19 de la calle Córdoba, en la barriada de Nuestra Señora de la Salud, una zona de casas bajas donde los vecinos se conocen de toda la vida y los días pasan sin más sobresaltos que los reveses cotidianos.

Hoy ha sido diferente. “La han matado. La han matado”. El grito de la hermana de Conchi, como todos la conocían aquí, rompió la quietud de un lunes ventoso y rutinario. Lo que pasó a partir de entonces es una mezcla atropellada de sirenas de la Guardia Civil y de los servicios de emergencia con el final conocido:una mujer asesinada a manos de su exmarido y él herido de gravedad tras propinarse un disparo en la cabeza con una escopeta.

Conchi y el presunto agresor, Francisco Torres, de 66 años, se conocían de siempre. Habían compartido matrimonio durante décadas, fruto del cual habían tenido dos hijos, ya independientes, y ahora disfrutaban de sus nietos. La convivencia, sin embargo, había empeorado hasta el punto de que, durante un tiempo, hicieron vida prácticamente separada, uno en cada planta de la vivienda. Hasta que ella decidió dar el paso y pidió firmar el divorcio.

Fruto del pleito, el juez le atribuyó a él la vivienda familiar y la víctima, que había rehecho su vida, alquiló un piso junto a su nueva pareja. Empezaban a dejarse ver juntos por la calle, ella lo presentaba a familiares y amigos como su “compañero”, recuperaba la alegría, comentaron los conocidos que se arremolinaron tras el precinto policial, destrozados por el crimen.

Afable de puertas para fuera, algo debió torcerse en él, que empezó a deslizar comentarios que ahora suenan a amenazas claras: “Si aquí viene con él, la quito del medio”, llegó a decirle a su hijo menor, según el comentario de los vecinos que corría de boca en boca. De cara al vecindario, él seguía igual de “educado”. “Un hombre normal”. “No sospechábamos nada”. “Nunca vimos nada raro”. Un hombre serio y riguroso, guardia de finca jubilado, aficionado a la caza. Su Suzuki todoterreno permanecía aparcado frente a la vivienda.

Había llamado a Concepción para que a mediodía pasara por la casa para terminar de recoger su ropa y sus objetos personales y para que le entregara las escrituras de la vivienda, contó una prima de la víctima, Elena Cruz. “La vi por la mañana. Salía del banco. Me dijo que ya le había pagado al abogado, que estaba bien, contenta, y que había dado el paso definitivo”.

Acompañada de su hermana y de una amiga, Conchi acudió a la cita con su exmarido, aunque lo que ocurrió en el número 19 de la calle Córdoba a partir de ese momento es absolutamente confuso. Hay quien cuenta que las acompañantes estaban también dentro del domicilio cuando se produjo la agresión mortal con un arma blanca, y otros vecinos hablan de que Conchi habría entrado mientras ellas esperaban fuera.

Los gritos desgarrados de la hermana de ella resuenan todavía en la calle Córdoba: “La han matado, la han matado”. Atrincherado al otro lado de la puerta, el presunto agresor respondió disparándose en la cabeza a las llamadas de la Guardia Civil. Tras recibir asistencia sanitaria, fue trasladado en estado muy grave al Hospital Universitario Reina Sofía en una ambulancia escoltada por un furgón policial.

El levantamiento del cadáver de la víctima se produjo en torno a las 15:00, una vez la Policía Judicial y la Científica inspeccionaron el lugar del crimen para recomponer lo ocurrido y recuperar las pruebas del delito.

Arranca ahora un duro proceso judicial y un doloroso proceso de duelo en nombre de Conchi, que de joven atendía una churrería y todos en el vecindario, amigos y familiares, recuerdan como a una mujer vitalista y generosa. Una ama de casa que no se amedrentaba ante las dificultades. Que había rehecho su vida. Que acababa de salir de una operación de cáncer de mama y afrontaba el futuro con un optimismo que Paco, supuestamente, le ha cercenado.

Numerosas muestras de condolencia

Las muestras de condolencia han caído en cascada. “No descansaremos hasta erradicar el machismo de nuestra sociedad”, dijo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la red social Twitter. “De nuevo una mujer asesinada. Esta vez en Posadas, Córdoba. Ya son 1.047 las víctimas de la violencia machista desde 2003 y estamos hartos, hartas de contarlas”. Sánchez expresó todo su “cariño para su familia y amistades”.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, condenó igualmente el asesinato y afirmó que “el esfuerzo de todos es necesario para acabar de una vez con esta lacra”. “Mi condena y absoluto rechazo a un nuevo hecho que nos indigna y abochorna en Andalucía”, dijo a través de Twitter.

El Ayuntamiento decretó dos días de luto y las banderas ondearon a media asta en la casa consistorial. A las 20:30 se celebró una concentración de repulsa a la que asistieron varias decenas de vecinos y este martes a las 12:00 hay prevista una una parada de cinco minutos de silencio en apoyo.

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