• Las aeronaves no tripuladas facilitan el trabajo en la provincia en sectores como la inspección fotovoltaica, la producción audiovisual o la industria agrícola

Desarrollo

Del campo a la industria energética: los drones conquistan Córdoba

Imagen de un dron manejado por una profesional. Imagen de un dron manejado por una profesional.

Imagen de un dron manejado por una profesional.

El Día

Los drones aplicados a distintas industrias son cada vez más habituales, hasta el punto de establecerse como un instrumento fundamental para realizar y facilitar el trabajo manual. Y, de hecho, estos vehículos aéreos no tripulados se han convertido en una herramienta común para realizar trabajos en el sector audiovisual, para el mantenimiento de plantas fotovoltaicas o en el sector agrícola, pilar de la economía provincial.

Uno de los funcionamientos más recientes a los que se ha aplicado esta herramienta en la provincia de Córdoba es en la inteligencia artificial, un sistema que se viene desarrollando desde la empresa cordobesa UasBro, especialista en operaciones con drones. Uno de sus fundadores, Moisés Jiménez, recuerda que este uso se aplicó por primera vez hace en la edición de octubre del Festival de los Patios de Córdoba.

Para esa ocasión se contó con un dron cautivo, esto es, un dron agarrado a una cuerda sin poder volar, tal y como explica Jiménez. El aparato emitía una señal en tiempo real a una unidad de procesamiento y este software de inteligencia artificial iba contando la afluencia del público en los patios de la zona del Casco Histórico, una de las más concurridas del certamen. Y en la última edición de esta fiesta, en mayo, drones y sensores volvían a controlar el escenario del centenario de los patios.

Actualmente, la inteligencia artificial aplicada a los drones es un instrumento útil para el trabajo de los cuerpos de seguridad del Estado, como explica Jiménez. Este sistema se ha ido afinando hasta incluso lograr durante su funcionamiento la identificación de personas, además de hacer un recuento del público o distinguir los rostros que portan mascarilla.

El profesional asegura que este sistema ya se ha implantado en los operativos de búsqueda de personas: “El dron, de manera autónoma, rastrea toda la zona que le ordenes y va a buscar a esa persona. Si la encuentra, emite una alerta y hace una fotografía que la envía al centro de datos de la institución o cuerpo de seguridad que lleve la operación”.

Estos trabajos nacidos en Córdoba se han extendido a nivel nacional e internacional, aunque Jiménez lamenta que, a pesar de ser una empresa cordobesa, el trabajo en esta ciudad es más escaso que en otros puntos del mapa.

Aún así, el trabajo con drones ha experimentado un gran auge en los últimos tiempos: “Nuestros mejores años han sido a partir del 2019”. A raíz de la pandemia, el campo audiovisual ha experimentado un cambio de concepto “al querer mostrar las cosas sin poder estar presentes”, como señala Jiménez. Las empresas han instaurado los videos corporativos como elemento de promoción para divulgar la imagen de la marca y sus productos de la manera más real posible.

El profesional Hermes Aguilar, fundador de UasBro y especialista en producción audiovisual, asegura encontrar mayor “libertad” a la hora de grabar con drones que con una cámara estática. La perspectiva aérea nutre el 90% de las grabaciones que realiza. El tipo de dron varía según el objetivo que se pretenda alcanzar, y algunos de estos aparatos voladores cuentan con una autonomía de unos 20 minutos reales de tiempo de vuelo.

El profesional Hermes Aguilar con uno de los vehículos aéreos no tripulados. El profesional Hermes Aguilar con uno de los vehículos aéreos no tripulados.

El profesional Hermes Aguilar con uno de los vehículos aéreos no tripulados. / El Día

Tal y como indica Aguilar, estos aparatos cuentan con un sistema redundante de baterías, lo que asegura la continuidad de la grabación ante posibles fallos. El equipo realiza trabajos principalmente para publicidad y cine, por lo que las imágenes grabadas presentan formatos en alta calidad.

Del campo de golf a la agricultura

En el Real Club de Campo de Córdoba, fundado en 1975, se utilizan los drones para distintas finalidades, pero principalmente para el mantenimiento del campo de golf. Esta superficie cuenta con 70 hectáreas, la mitad de juego y el resto de campo y arboleda, pues se encuentra localizado en Sierra Morena.

El gerente del club, Francisco Javier Fernández, detalla que el dron realiza un control de la finca para conocer la salud del césped, ver si existen zonas secas, si hay algún tipo de mala hierba o controlar las posibles plagas y humedades, entre otras informaciones. Además, Fernández explica que el dron también realiza producciones audiovisuales en distintos campeonatos.

En el mundo agrícola el manejo de drones supone todo un avance. La implantación de este tipo de tecnología es una revolución para los profesionales del campo, ya que a través de las imágenes emitidas por el dron se puede conocer el estado de la tierra y su producción, así como las posibilidad de aplicar soluciones a las problemáticas que trasladen dichas imágenes.

El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, califica este trabajo como “muy variado y eficaz”, ya que es capaz de detectar en cultivos de regadío aquellas zonas donde el agua llega en menor cantidad, “lo que no se ve del todo por el suelo, desde el aire se puede apreciar mejor”, perfila.

Saber si el abono ha alcanzado niveles óptimos, detectar si se riega de forma adecuada en todo el olivar o también conocer manchas de hierba son otras de las informaciones que se consiguen con los drones. Esta tecnología se aplica en distintas zonas de la provincia, como el norte de Córdoba, los olivares en pendiente y en la campiña, según menciona el presidente de Asaja. En definitiva, para Fernández de Mesa la aplicación de esta herramienta sirve “para ver el olivar con microscopio”.

La inspección en el sector energético es otra de las áreas en las que el uso de dron dinamiza el trabajo, lo que supone un gran potencial en la provincia. Desde Magtel, Carlos Machín, ingeniero de la división de Transformación Digital & BPO, asegura que la empresa apuesta por el uso de los drones como una herramienta más de trabajo, utilizándolos en inspecciones en campo, en aquellos lugares de difícil acceso, o que requieren una alta complejidad, como por ejemplo en las torres de comunicaciones.

La principal función de esta herramienta consiste en capturar imágenes (fotografías HD y video 4k) de las instalaciones a inspeccionar, para ver los distintos equipos y las condiciones en las que se encuentran. Estos vehículos aéreos no tripulados también se utilizan para llevar a cabo la inspección en diferentes infraestructuras, principalmente en el ámbito termo solar y fotovoltaico, anticipando y detectando cualquier anomalía en la eficiencia de las células solares.

La información que se recoge es facilitada por estos drones gracias a diferentes sensores termográficos que captan de manera concreta los diversos puntos donde se hallan dichas deficiencias. Estos fallos se detectan cuando el panel no es capaz de transformar la energía del sol en electricidad, generando energía calorífica en su superficie, como detalla el ingeniero de división I+D+i, Alfonso González.

Un dron mientras trabaja en una inspección fotovoltaica. Un dron mientras trabaja en una inspección fotovoltaica.

Un dron mientras trabaja en una inspección fotovoltaica. / El Día

González asegura que la aplicación de esta herramienta reduce cualquier riesgo que puedan sufrir los operarios, “por ejemplo, en la inspección de torres eléctricas en las que aplicamos este método para detectar las fallas sin necesidad de que nuestro personal haga una supervisión in situ”.

Por su parte, desde el departamento de Operación y Mantenimiento de Magtel, el ingeniero Domingo Pérez afirma que el uso de drones en lo que concierne a las plantas fotovoltaicas ayuda al mantenimiento predictivo. Para ello, se realiza un análisis termográfico con cámara, con el fin de detectar los puntos calientes de los paneles.

Esta tecnología sirve para predecir los problemas, las averías, que una placa puede tener en el futuro. Estos estudios termográficos también se realizan en líneas aéreas de alta tensión y subestaciones. “El dron aporta como principal ventaja rapidez, precisión y evita el riesgo de exposición de las personas en materia de prevención de riesgos laborales”, explica Pérez.

El futuro de los drones

Actualmente el dron es una herramienta que necesita permisos previos para poder sobrevolar por el cielo. Los profesionales Hermes Aguilar y Moisés Jiménez han explicado que estos permisos se deben solicitar con bastante previsión anterior a realizar el trabajo.

Volar de noche, en núcleo urbano o en zona de aeropuerto resulta complicado. “Debería haber una sintonía entre las aeronaves no tripuladas, que son los drones, y las naves tripuladas como helicópteros y aviones”, comenta Jiménez. Por su parte, Aguilar asegura que esta normativa limita la puesta en valor de los drones en otros campos: “Es bueno que este controlado pero podía ser mas flexible en tema burocrático”.

Ambos profesionales aseguran que el futuro de esta herramienta tecnológica irá ligado al sector del transporte, ya que el uso de drones para el traslado de mercancía puede suponer una revolución para la sociedad.

En materia sanitaria, el traslado de herramientas u objetos esenciales para los servicios de salud sería beneficioso por la inmediatez del traslado. “Por ejemplo, para transportar un desfibrilador sería mucho más rápido si lo lleva el dron”, apostilla Jiménez.

Actualmente hay empresas nacionales que han apostado por el transporte de cargas a partir de drones, un sector poco común que cada vez va cogiendo mayor auge.

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