Los bomberos de Córdoba, héroes en Adamuz: "Ha sido bastante duro, hemos sacado a mucha gente joven"

Los profesionales del Consorcio relatan su actuación en una tragedia en la que no pararon "de sacar cuerpos"

Una víctima del accidente ferroviario de Adamuz: "He vuelto a nacer"

Bomberos del Consorcio en el lugar de los hechos.
Bomberos del Consorcio en el lugar de los hechos. / Consorcio de Bomberos

El Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios de la Diputación de Córdoba recibió la llamada pasadas las 20:00. Cinco parques de bomberos de la provincia se movilizaron al instante, el primero el de Montoro, que cubre la zona por cercanía, y posteriormente los de La Carlota, Montilla y Pozoblanco, además de los profesionales de la capital cordobesa. Más de una veintena de bomberos que actuaron con todo su equipo en un complicado rescate en plena noche tras el choque de dos trenes en Adamuz.

Francisco Rodríguez estaba de guardia en el parque de bomberos de Montilla junto al resto de sus compañeros cuando la alerta le obligó a salir corriendo hacia el lugar del accidente. "Al llegar vimos el primer tren, que era el Iryo, y nos pusimos rápido a atender a los heridos. Evacuamos a tres personas y, cuando vimos que no quedaba allí nadie más con vida, automáticamente fuimos al otro tren, que era donde más afectados había", relata Francisco Rodríguez a El Día de Córdoba.

Al llegar al tren Alvia, que se llevó la peor parte después de que le chocaran de frente los últimos vagones que descarrilaron del Iryo, la imagen que Francisco Rodríguez y el resto de bomberos se encontraron fue "terrible", pues "había muchos fallecidos". De ahí que, como explica el profesional horas después de la actuación, "al principio no te lo crees". Sin embargo, es ahí cuando la responsabilidad más se apodera del Cuerpo y los bomberos sacan su heroicidad.

"En cuanto ves lo que ocurre, te pones en modo trabajo y solo piensas en encontrar a personas con vida. Hemos estado trabajando sin parar todo el rato desde que llegamos pasadas las 20:00 hasta casi las 06:00 que nos fuimos. Lo que vimos allí fue un escenario dantesco", asegura el bombero del Consorcio, quien lamenta "el hándicap" de trabajar por la noche, con poca luz y teniendo que utilizar linternas entre lo que fue un auténtico caos.

De hecho, "el escenario impresiona más de día, pues por la noche solo te puedes imaginar lo que ha ocurrido conforme lo vas viendo, pero te das cuenta de que la realidad supera a la ficción", tal y como señala un Francisco Rodríguez que hace hincapié en que "todos los rescates han sido complicados, pues las personas estaban bastante atrapadas" en los diferentes vagones de tren afectados.

Los bomberos trabajan dentro de uno de los vagones.
Los bomberos trabajan dentro de uno de los vagones. / Consorcio de Bomberos

"Ha sido complicado porque hemos hecho un trabajo minucioso para sacar a las personas. Hemos ido sacando pieza por pieza hasta llegar a las víctimas, una tras otra. Era como ir desmontando piezas hasta llegar a ellas. En estas situaciones, lo primero que hacemos es rescatar personas con vida hasta agotar posibilidades de que no haya nadie vivo. Luego paramos hasta que la policía judicial se acerque al lugar", explica Francisco Rodríguez.

A sus 45 años, Francisco tan solo ha vivido profesionalmente una tragedia de estas magnitudes. Fue cuando estuvo con la ONG de Bomberos Unidos sin Fronteras ayudando en el terremoto que sacudió Marruecos en 2023. Una actuación que fue diferente a la de Adamuz, ya que "al llegar allí ya se sabía que no había nada que hacer por encontrar personas con vida".

Tras estar toda una intensa noche desde las 20:00 a las 06:00 efectuando labores de salvamento en las vías ferroviarias de Adamuz, Francisco Rodríguez y los más de una veintena de efectivos del Consorcio de Bomberos de Córdoba han podido descansar por fin, pues les ha hecho relevo otra dotación de profesionales.

"Esta mañana llegamos al parque agotados física y mentalmente. Ha sido un trabajo bastante duro porque no hemos parado de sacar cuerpos. Piensas en sus familias y suenan los teléfonos mientras los sacas. Ha sido bastante duro y, además, hemos sacado a mucha gente joven. Al llegar al parque nos hemos relajado, hemos soltado todo y nos hemos desahogado, pues hemos quedado bastante impactados y agotados", ha confesado Francisco Rodríguez justo antes de almorzar e irse a dormir tras horas y horas de incansable esfuerzo.

Camión de bomberos entrando a la zona del accidente.
Camión de bomberos entrando a la zona del accidente. / Salas/EFE
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