Santaella

Vuelta a casa de la Virgen del Valle

  • La talla, que se ha descubierto que data del siglo XIII, procesionó desde la parroquia de la Asunción hasta su santuario sobre parihuelas y sin ningún acompañamiento musical

La talla de la Virgen del Valle procesiona por la Plaza Mayor en dirección a la calle Alta. La talla de la Virgen del Valle procesiona por la Plaza Mayor en dirección a la calle Alta.

La talla de la Virgen del Valle procesiona por la Plaza Mayor en dirección a la calle Alta. / Cristóbal Río

Santaella vivió ayer una jornada apenas vista en los últimos años, la procesión de la Virgen del Valle en un año que no le correspondía. El municipio de la Campiña Sur registró unas temperaturas altísimas en un día especial, el día que en su Señora regresaba a su Santuario tras una intensa restauración que ha permitido conocer que la talla no era del siglo XV como se pensaba, sino del XIII. La procesión, eso sí, fue diferente. Y es que tradicionalmente la Virgen del Valle desfila cada cinco años, su próxima salida está fechada para el año 2020, y además lo hace el día 8 de septiembre, su día. Sin embargo, con motivo de la restauración y con las ganas de los hermanos de la cofradía de tener a la talla en casa, esta salida se ha adelantado y ha inundado de devoción las calles de un municipio que ya se preparaba durante toda la semana para este día.

Fue el jueves cuando la talla de la Virgen del Valle regresó a Santaella tras esa restauración. Lo hizo a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde un intenso programa de actos ha permitido visitar a la Señora de Santaella durante varias eucaristías y en solemnes besamanos.

Y ayer fue el día elegido para trasladarla de nuevo a su santuario, donde se quedará a la espera de poder volver a ver a sus vecinos, como es habitual, cada cinco años. Desde la 10:00 el municipio se preparaba para esta atípica salida que contó con altibajos de asistencia debido, principalmente, al calor que asoló esta zona de la Campiña Sur.

Aún así, los devotos perennes permanecieron junto a la Virgen durante todo el recorrido que partió de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción sobre las 10:00. Lo hizo, además, de una manera distinta. La Virgen del Valle cuenta con un imponente paso y, además, en sus salidas procesionales suele estar acompañada de alguna banda musical que marque los pasos de los costaleros. Pero la fecha y el momento llevaron a la hermandad a presentar a la Virgen del Valle sobre parihuelas para permitir un mejor visionado de la talla, más aún cuando ha sido recién restaurada. El paso, como comentaron a el Día hermanos de la cofradía, se utiliza en las salidas procesionales marcadas y también en algunas extraordinarias, como fue la Magna de Coronadas celebrada en la capital.

Pero ayer primó la visión de la talla y las parihuelas eran la mejor opción. Además lo hizo sin banda de música ya que el único sonido que acompañó a la Virgen durante su recorrido fue el rezo del Rosario de los hermanos que la acompañaron.

Y así salió de la Asunción hasta su santuario en un recorrido de dos kilómetros que pasó por las calles Iglesia, Arco de la Villa, la Plaza Mayor, la calle Corredera, Antonio Palma Luque (calle Alta), la calle del Valle, las Tres Cruces y, por último, el Santuario. Además, en las salidas cada cinco años la talla es sacada del santuario para después, en el mismo día, volver a su casa. Y en ese trayecto la Virgen suele visitar el cementerio que lleva su nombre. Este año, los hermanos no han querido dejar pasar la oportunidad de rendir honores a los fallecidos del camposanto de la Virgen de la Valle antes de que ésta volviera a su santuario.

La Asociación de Costaleros de la Virgen del Valle de Santaella fue la encargada de surtir de porteadores a la talla del siglo XIII, si bien la devoción por la misma es tal que son muchos los vecinos que también quieren llevarla sobre sus hombres. Por esto mismo, durante todo el recorrido las parihuelas pasaron de mano en mano para que todo aquel que quisiera llevar a la Virgen del Valle pudiera hacerlo. Ahora toca un periodo de descanso para una talla que volverá a repartir devoción dentro de dos años.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios