Campiña Sur

Moriles exige soluciones rápidas y la reparación de la red ante unos apagones interminables

  • El Ayuntamiento inicia un expediente de reclamación por los severos daños ocasionados y demanda la reparación integral de la red eléctrica

Trabajador del Ayuntamiento de Moriles recaba reclamaciones y documentación sobre el apagón.

Trabajador del Ayuntamiento de Moriles recaba reclamaciones y documentación sobre el apagón. / El Día

Las intermitentes incidencias en el suministro eléctrico de Moriles han antecedido a un comprometedor apagón de siete horas que ha ocasionado graves perjuicios y ha tambaleado la salud de los vecinos de este municipio de la Campiña Sur cordobesa.

En torno a las 16:00 horas del pasado lunes, con los termómetros ardiendo, el centro transformador de mayor potencia de la localidad y que, en consecuencia, abastece un alto porcentaje del callejero, sufrió una avería de sobresaliente magnitud y se paralizó. Era la repetición de otro suceso similar de semejante envergadura.

La incertidumbre y la confusión inicial derivaron en temor y desasosiego. La suspensión del suministro incumbió, por ejemplo, a servicios de primera necesidad como la Unidad de Estancia diurna, la farmacia o el centro de salud y numerosos medicamentos y recursos sanitarios básicos hubieron de trasladarse a otras dependencias.

Las consecuencias más espinosas recayeron en los vecinos que precisan permanentemente de una máquina eléctrica que proporcione oxígeno. La ausencia de fluido eléctrico persistió durante unas siete horas y estas baterías poseen una autonomía máxima de ocho horas.

Esta espinosa suspensión del abastecimiento eléctrico, igualmente, afectó seriamente a establecimientos hosteleros, tanto en el mantenimiento de sus provisiones como en la atención al público porque, cuando el sol comenzó a desaparecer, resultaba imposible continuar sirviendo en las terrazas. La mayoría de las calles de Moriles padecieron esta ausencia de la iluminación artificial, así como centenares de viviendas, y la sensación de inseguridad creció exponencialmente.

Tres días más tarde, el corte de luz detuvo la actividad en el Mercado de Abastos, sobre todo en las zonas comunes, inutilizó el aire acondicionado y algunas personas quedaron atrapadas por el estancamiento de las puertas automáticas. En este episodio, la compañía suministradora, Endesa, alega un impago de un recibo, argumento refutado desde el Ayuntamiento con un impreso del abono de la tarifa.

El apagón del primer día de esta semana ha agotado la paciencia en esta población de algo menos de 4.000 habitantes y exigen a Endesa la articulación de mecanismos de previsión, ante percances de este calado, subsanaciones eficaces y urgentes y, con visión estructural, la reparación integral de la red eléctrica del municipio.

La alcaldesa, Paqui Carmona (PSOE), demanda a la empresa responsable la proporción de “alternativas rápidas” y vías directas de comunicación porque, normalmente, establecer contacto con responsables de la empresa requiere de varias jornadas. Comprende que “saber cuándo se va a producir un accidente es imposible”, aunque, en caso contrario, considera inaceptable que las soluciones se dilaten por varias horas porque “el transformador nunca está aquí, hay que traer vehículos muy pesados para moverlos y las grúas son muy lentas”.

Desde el martes, tres trabajadores del Ayuntamiento facilitan información a los vecinos y usuarios sobre los trámites a seguir y la Policía Local elabora un informe de los hechos con la finalidad de emplearlo como soporte oficial en las reclamaciones que realizan los afectados y que, igualmente, canaliza el Consistorio.

“Un día bastante complicado”, así recuerda la jornada del pasado lunes, en medio de una ola de calor asfixiante, la regidora socialista, quien ha anunciado la redacción un expediente de reclamación a Endesa.

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