Notas al margen
David Fernández
Los europeos no sabemos ni qué decir
Córdoba cuenta, por suerte, con una legión de héroes, personas que lo dan todo por los demás y con una capacidad infinita de querer a los suyos y a los demás. Isidro y Rosa, los padres de Paco Molina, no son anónimos para nosotros. Muy a su pesar, nos hemos familiarizado con sus rostros y también con su dolor. Hace cinco años ya que les falta Paco y el amor por su hijo ha desencadenado en que Paco no solo les falta a ellos, sino a Córdoba en su conjunto. El pasado jueves, en la inauguración de la exposición Ausencias. Nuestros desaparecidos, Rosa e Isidro nos conmovieron de nuevo con su perseverancia, lucha y entereza. Ojalá vuelva Paco. Mientras, no os dejaremos solos.
También te puede interesar
Notas al margen
David Fernández
Los europeos no sabemos ni qué decir
Tribuna de opinión
Juan Luis Selma
Las aguas de Mará y el Jordán
La ciudad y los días
Carlos Colón
Si no reducimos las iglesias a monumentos...
Gafas de cerca
Tacho Rufino
Privados fuimos
Lo último