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¡Oh, Fabio!

Luis Sánchez-Moliní

lmolini@grupojoly.com

Manual de resiliencia

La biografía de Sánchez demuestra que, efectivamente, es un resistente. Ya sólo hace falta que no sea a costa del país

Las campañas electorales y sus vísperas son como la adolescencia: periodos de tiempo en los que las personas suspendemos nuestro natural raciocinio. Debe ser un mecanismo evolutivo impulsado por el gen de la democracia, porque, de otra manera, no se entiende que los ciudadanos sigamos acudiendo al ritual ancestral de introducir nuestra papeleta en la urna. Durante los próximos meses la mayoría de los ciudadanos guardaremos el cerebro en los altillos. A la experiencia histórica nos remitimos. Sólo así, por ejemplo, podremos tragarnos la verborrea patriotera de Pablo Casado, leer el pirateado libro de Pedro Sánchez, asentir ante la voladura de Podemos del Pacto de Toledo (una de las pocas cosas buenas que quedaban en la política española) o comprender las razones de Albert Rivera para castrar sus posibilidades de pactos poselectorales.

Lo que los españoles vamos a necesitar en los próximos meses no es ese Manual de resistencia que nos propone Pedro Sánchez (con el apoyo literario de Irene Lozano, la protagonista de uno de los casos de transformismo político más fascinantes de los últimos tiempos), sino más bien un Manual de resiliencia, palabra de moda en las ciencias de autoayuda que, según algunas definiciones, es "la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas". Sólo desde la alta capacidad de resiliencia de España se entiende que, tras una crisis económica que mandó a más de tres millones de ciudadanos al paro, una clase política de orgullosa mediocridad o un procés que intentó romper el Estado de Derecho, el país no haya naufragado en el populismo más descarnado, como ha pasado en la hermosa y adorable Italia.

Pero no debemos abusar de la paciencia de los dioses. La fatiga de materiales de la democracia española es ya evidente y las próximas elecciones generales del 28 de abril van a ser fundamentales para el futuro del país. El clima preelectoral que hemos sufrido desde la moción de censura contra Mariano Rajoy no ha permitido abordar con cordura problemas urgentes: Cataluña, pensiones, modelo energético, inmigración irregular... Todo ha estado contaminado por las urgencias, que ya sabemos la mala fama que tienen como consejeras. El último periodo de España ha demostrado, efectivamente, que Pedro Sánchez es un resistente, cualidad que según Cela es fundamental para triunfar en España. Ya sólo falta que esa capacidad no sea a costa del interés común.

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