Cultura

La Feria de Teatro de Palma del Río plantea una jornada de insomnio, musas y drama

  • El programa dedica tres espectáculos al público familiar con las compañías Minusmal, Claroscuro y Teatro Clásico de Sevilla

Una escena de 'La principita', de Teatro Clásico de Sevilla. Una escena de 'La principita', de Teatro Clásico de Sevilla.

Una escena de 'La principita', de Teatro Clásico de Sevilla. / Gerardo Sanz

La Feria de Teatro de Palma del Río propuso ayer una segunda jornada de insomnio, musas y drama en la que destacaron los tres espectáculos dedicados al público familiar.

Precisamente con dos de ellos se abrió la mañana del miércoles. Por una parte, Claroscuro llegó a la Sala Andalucía con los títeres, máscaras y música electrónica de Donde van los cuentos.

Después, Teatro Clásico de Sevilla presentó La principita, que parte de la obra de Antoine de Saint-Exupéry para proponer una historia en la que una niña llega de otro planeta y descubre las paradojas de la Tierra. Así, para ella comienza la aventura de conocer lo que significan grandes palabras como amistad, solidaridad, igualdad o respeto.

Ya por la tarde, Minusmal acercó al público Nil, un montaje en el que un titiritero y una marioneta intentan resolver un acertijo mientras muestran una relación particular donde la línea entre quién es quién se diluye.

El Espejo Negro cierra la programación del jueves con ‘Espejismo’, una obra de títeres y actores

Por otra parte, Histrión Teatro puso en escena La isla, una obra protagonizada por Gema Matarranz y Marta Megías y escrita y dirigida por el cordobés Juan Carlos Rubio. En ella profundiza sobre la relación de una pareja, que se distancia poco a poco sin pretenderlo para crear un espectáculo bello, intenso y a la vez doloroso.

El drama también vino de la mano de La Zaranda y El desguace de las musas, que plantea un escenario decadente sobre el que se pasean restos de coristas nostálgicas como una alegoría de una cultura apuntalada que espera su desplome.

La danza llegó ayer a la Feria a través de dos propuestas: Laika y El festín de los cuerpos. La primera, una creación de Isabel Vázquez para Excéntrica Producciones, reivindica la rareza y la peculiaridad como valor humano y la reafirmación de cada individuo como un ser especial y único. La segunda, de Danza Móbile / Incubo Teatro, muestra al ser humano como un animal de naturaleza andrógina y condenado a buscar su otra mitad.

Para cerrar el día, Varuma presentó Vigilia, una obra que transportó al público a un estado de insomnio, a un viaje a través de una sucesión de enigmas.

Para este jueves, la Feria programa otros tres montajes para el público familiar; uno de ellos de nuevo Nil. Los otros serán Los tres cerditos, de José Diego Ramírez y David Zuazola; y Totolín-Entredós, de Etcétera Títeres.

Para el público adulto la programación incluye La perra, de Tenemos Gato; y Babylon Cabaret, de Laviebel, en el que los artistas del Babylon llevarán al público de viaje por sus emociones a través de números de circo y cabaret.

Ya entrada la noche, el Jardín Reina Victoria acogerá el montaje de circo contemporáneo The legend, de El gran Dimitri; mientras que El Espejo Negro pondrá en escena en la Sala Reina Victoria Espejismo, con títeres y actores.

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