Mayo Festivo

El Jardín Botánico de Córdoba concede el premio de la Planta Singular a los verodes de Parras, 8 y al filodendro de Céspedes, 10

Milagros Aznar, de Parras 8, recibe el reconocimiento de manos de Cintia Bustos.

Milagros Aznar, de Parras 8, recibe el reconocimiento de manos de Cintia Bustos. / El Día

Cintia Bustos, presidenta del Imgema Real Jardín Botánico de Córdoba, ha entregado los galardones a la Planta Singular de los Patios de Córdoba, ex aequo, al conjunto de verodes que cultivan Milagros Aznar Rubio y Francisco Martín Carrillo en la calle Parras, 8 y al filodendro del patio de la calle Céspedes, 10 que cuidan y mantienen los hermanos Torrealba Mérida.

Este filodendro, Philodendron bipinnatum, es una planta arbustiva, de grandes hojas divididas sobre largos peciolos, originaria de la región del Chaco húmedo, de Brasil, Bolivia, Argentina y Paraguay. Raramente seencuentra en patios, pero cuando lo está, como en Céspedes, 10, ocupa un lugar destacado en su composición ornamental, cultivándose tanto en suelo como en maceta. El ejemplar que es objeto del galardón es imponente y majestuoso, resultado del saber hacer y el mimo que a lo largo de sus años de vida han puesto sus cuidadores.

Por otra parte, los verodes de la calle Parras, 8, de nombre científico Aeonium sp, forman un grupo estético de primer orden, creando un punto de máximo interés en el patio, destacando por su lozanía, su elegancia y su singularidad.

Conocidos como bejeques, verodes o pastel de risco, las plantas del género Aeonium son plantas vivaces, carnosas, de tallo corto y hojas dispuestas como rosetas en el extremo de cada tallo. Se adaptan bien al cultivo en maceta, y una vez instalados son plantas longevas que encuentran en este y otros patios de Córdoba un lugar adecuado a sus necesidades. Su principal centro de diversificación y biodiversidad se encuentra en las Islas Canarias.

Cada año, desde el 2010, el Imgema Real Jardín Botánico de Córdoba otorga una distinción a la planta o grupo de plantas, de entre las que se cultivan en los patios presentados a concurso, valorando así tanto la planta en sí, como los cuidados y técnicas de cultivo que los cuidadores y cuidadoras aplican para que luzcan en estos recintos. Ese saber hacer en el mantenimiento y manejo de las plantas es también parte importante de este premio.

Hasta la fecha, los galardones entregados han valorado tanto ejemplares aislados con un papel determinante en el patio, como es el caso de la palmera canaria de la calle Aceite, 8 o la Kentia del patio de la calle Maese Luis, 9, como plantas sencillas y tradicionales, como el geranio basto del patio de Inés y José Luis, en Barrionuevo, 22 o el rosal Trueque cultivado en el patio de Barrionuevo, 43 por Virginia y José Antonio. El año pasado fue la colección de variedades de alegría de la casa cultivadas por Ana y Marcial en el patio de Pedro Fernández, 6 la merecedora del galardón.

La concesión de este galardón es un reconocimiento desde el Imgema Real Jardín Botánico y una muestra más de su implicación con el concurso de los Patios y su compromiso en el apoyo a los cuidadores y cuidadoras de los mismos con los que mantiene una relación cercana prestando su ayuda a lo largo de todo el año.

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