Los nuevos, reivindicados

Córdoba cf

Siete de los once titulares en el partido ante el Málaga fueron fichajes de la presente temporada · La recuperación de jugadores infrautilizados podría ser la mejor opción para remontar en el tramo final

Toni Cruz / Córdoba

11 de febrero 2008 - 05:02

Siete de los once titulares que ganaron el domingo al Málaga no estaban en el equipo blanquiverde la pasada temporada. Un dato simbólico, con peso específico, relevante. Sobre todo teniendo en cuenta la evolución de los acontecimientos en los últimos tiempos. Mucho se ha hablado y comentado en los cercanos momentos de crisis (malo mentar la bicha) de la escasa aportación de las incorporaciones de la presente campaña. De que Cristian no se parecía a sí mismo. De que Arthuro era un delantero irregular. De que Mario no tenía minutos. De la desaparición de Julio Iglesias tras su lesión en octubre.

Paco comentó en la rueda de prensa previa al envite que quiere contar en estos momentos con los jugadores que más puedan aportar al colectivo. Los que más en forma física, anímica y mental puedan estar. Sin casarse con nadie. Sin compromisos establecidos con nadie más que con su propio Pepito Grillo interior.

Y sus comentarios sobre actitud y estado ocultaron algo no menos importante: la utilidad del grupo. El entrenador del Zumbacón -bien sea por necesidad, bien sea como plan ya preestablecido- expresó la necesidad (ya planteada por el director deportivo Emilio Vega) de darle más protagonismo a ciertos actores secundarios de la plantilla que, por uno u otro motivo, no han entrado en los planes del equipo. Ellos tendrían que ser los mejores fichajes invernales. Sin el hándicap de la aclimatación. Sin el problema de la minusvaloración de los demás componentes y sin dudas acerca de su comportamiento y su profesionalidad vestidos de blanco y verde.

Fichajes pagados con ilusión y confianza. Refuerzos de andar por casa pero muy válidos. Porque, como dijo Emilio, "si hubiera un Cristian Álvarez en el mercado de invierno no lo dudaría ni un momento". Pues lo había.

Porque el argentino fue uno de esos del plan renove. El cambio de sistema, con la entrada de Arteaga en la media punta, le dio todo el protagonismo en la banda derecha. Y respondió. Suyas fueron las dos asistencias claves del duelo. Suyo fue también un trabajo defensivo fuera de toda duda.

Pero Cristian no habría estado tan suelto sin otro de los renacidos. Mario, que sólo había jugado antes un partido en Liga, ocupó el lateral derecho para mayor solaz del volante bonaerense. Cumplió el blondo jugador y ni siquiera la velocidad del rapidísimo Eliseu en el tramo final de choque le hizo padecer un ápice.

Como en toda cadena de favores, Julio Iglesias también se benefició en su vuelta del gran trabajo colectivo de los nuevos. Pero sin sus grandes reflejos y perfecta concentración, pudo haberse ido todo el esfuerzo al garete en un postrero remate de Baha.

En la zona de creación, otros dos que tampoco estaban en la 2006-07 han tomado el pulso a la temporada de manera radical. Juanlu y Katxorro están en su mejor momento de juego y la mejora en la fluidez de balón tiene en gran medida su sello de calidad.

Pero, al margen de Cristian, si hubo un futbolista que se reivindicó fue Arthuro. El brasileño de acento argentino marcó en una brillantísima acción, peleó por cada balón como si la vida le fuera en ello y defendió en los instantes decisivos con el alma.

Ellos cinco, más Pablo Ruiz e Ito (que sí han tenido más pábulo en lo que va de torneo), fueron las caras de la resurrección. Los que tienen que aportar ahora cuando otros no puedan. O cuando también puedan. Por algo una plantilla tiene más de once fichas.

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