Córdoba CF

El casting interminable para el banquillo del Córdoba CF

  • Consciente de que no puede errar en la elección, el club apura la negociación con el nuevo técnico

  • Pablo Alfaro se mantiene como la principal alternativa, aunque la entidad ha tanteado otras

El director deportivo, Juanito, dialoga con dos integrantes del Linares antes del partido del domingo. El director deportivo, Juanito, dialoga con dos integrantes del Linares antes del partido del domingo.

El director deportivo, Juanito, dialoga con dos integrantes del Linares antes del partido del domingo. / Juan Ayala

El Córdoba CF se está tomando con calma la elección de su nuevo entrenador. El club blanquiverde, que en la noche de este martes por fin ha hecho oficial la destitución de Juan Sabas, es consciente de que no puede errar en el nombramiento de su sustituto, que tiene ante sí la difícil misión de reactivar un equipo que ahora mismo pena sin rumbo por los campos del Subgrupo IV-B de Segunda División B y anda muy lejos de ser ese claro aspirante al ascenso, único objetivo marcado por la sociedad y aceptado por la plantilla desde el inicio de la temporada.

Más de 48 horas después de tomar la decisión de prescindir de Sabas, y tras alguna semana de incertidumbre en torno a su figura, el Córdoba no ha sido capaz de cerrar su recambio en el banquillo. La dirección deportiva que encabezan Miguel Valenzuela y Juanito lleva un par de días sondeando las distintas posibilidades que ofrece un mercado reducido por vivir en pleno curso, sin que haya nadie que realmente acabe de convencer con todas las de la ley. Pros y contras encima de la mesa y descartes. Poco menos que eso está siendo la partida.

Pero en el tablero, y como opción principal ahora mismo, se mantiene Pablo Alfaro. Así lo han determinado los diferentes movimientos realizados desde El Arcángel durante unas jornadas intensas, frenéticas, en las que la lista de candidatos se ha ido reduciendo hasta iniciar una negociación con el maño, que aún no ha terminado con éxito. Se espera que así sea en la mañana de este miércoles, cuando por cierto el equipo tiene fijada su vuelta a los entrenamientos tras disfrutar del habitual día de descanso intersemanal. Parece difícil que el nuevo entrenador, sea quien sea, pueda estar en la sesión, que de todas formas se desarrollará a puerta cerrada.

A favor de Alfaro está su experiencia en la categoría, que ha sido su hábitat prácticamente en los diez años que acumula como entrenador, y un currículo con cuatro play off... pero ningún ascenso. Ese es su punto negro, aunque habría que recordar que ahora mismo el primer objetivo es entrar en esa pelea con los 16 mejores, que con los resultados acumulados en las últimas cuatro jornadas se ve lejanísima. También tiene como aval una buena gestión de grupos, gracias a un carácter que poco tiene que ver con el que mostraba en su etapa como futbolista de élite.

Todos esos argumentos han colocado al maño en la pole position para tomar el relevo de Juan Sabas y ser el entrenador que se siente en el banquillo cordobesista el domingo ante el Real Murcia (Enrique Roca, 17:00). Pero hasta que no esté rubricado el acuerdo negro sobre blanco, nada se puede dar por hecho. Las partes ya saben las exigencias del otro, y parece que no debería haber problemas. Tiempo se ha tomado de sobra el Córdoba como para acertar en la elección, aunque luego será lo que digan los únicos jueces válidos: el verde y la pelota.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios