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Los animales del Zoo de Córdoba vuelven a recibir visitas tras el confinamiento

Una familia visita la zona del leopardo de Sri Lanka. Una familia visita la zona del leopardo de Sri Lanka.

Una familia visita la zona del leopardo de Sri Lanka. / Juan Ayala

El Zoológico de Córdoba vuelve a abrir sus puertas para recibir visitas tras la crisis del coronavirus. El espacio se ha mantenido cerrado desde el inicio del estado de alarma a mediados del pasado mes de marzo y vuelve a abrir tras haberse adaptado a las nuevas medidas sanitarias. Lo dispensadores de hidrogel y el uso obligatorio de mascarillas se incorporan a los recorridos por el recinto, que se pueden realizar de martes a domingo de 09:30 a 14:00.

Los animales que lo habitan se han mantenido en su confinamiento habitual y particular durante todo este tiempo, y tras cuatro meses volverán a ver caras nuevas que les observan desde fuera. Estos meses han dado tiempo el tiempo necesario al leopardo de Sri Lanka, Porthos, para terminar de adaptarse del todo y han dado lugar al nacimiento de nuevas crías de gallineta, búho real, gamo, cisne blanco, cigüeña blanca y cabra montesa.

La pandemia no ha conseguido perturbar las siestas de los osos pardos ni la tranquilidad de los galápagos, aunque sí que ha requerido un esfuerzo por parte de los cuidadores "que han trabajado incluso fuera de su turno". Así lo ha señalado este viernes el concejal de Medio Ambiente, David Dorado, durante la visita al recinto, donde ha destacado que "el Zoo es una instalación muy especial de la que no nos podíamos olvidar" durante el estado de alarma.

Dorado ha manifestado que los cuidados veterinarios, de alimentación y de mantenimiento han continuado e incluso se han intensificado en algunos casos. Esto ha supuesto un esfuerzo por parte de los trabajadores, ya que la plantilla disponible se vio reducida "por motivos de salud", lo que ha demostrado "la profesionalidad y la vocación de estos trabajadores, que han venido incluso de noche".

David Dorado y Antonio Torreculla, junto al espacio de Kenia y Bulería. David Dorado y Antonio Torreculla, junto al espacio de Kenia y Bulería.

David Dorado y Antonio Torreculla, junto al espacio de Kenia y Bulería. / Juan Ayala

A pesar del amplio periodo en el que el Zoo se ha mantenido sin permitir el acceso al público, durante el mes de agosto también permanecerá cerrado. En especial, según ha apuntado Dorado, para "mejorar día a día el estado de las instalaciones y su entorno", para lo que reforzaran los cuidados y el control de plagas con los trabajadores de Sadeco.

Además, ha manifestado que muchos de los animales nacidos durante estos meses serán puestos en libertad, si es posible, a través del programa "para que los animales que sí puedan disfrutar de ella". Ante esto, ha recordado que los ejemplares que habitan el Zoo necesitan vivir el cautiverio para ser protegidos o proteger su especie, mientras que para los visitantes supone una forma de conocer "la naturaleza y los cuidados que necesita".

Por su parte, el director del Zoo, Antonio Torrecilla, ha aclarado que los grupos que pueden acceder al recinto son de un máximo de 25 personas "guardando la distancia de seguridad entre ellos, excepto en el caso de los grupos familiares". Los visitantes podrán hacer uso de los códigos QR que sustituyen a los panfletos y los mapas, evitando el contacto con dichos elementos.

Un niño y su madre visitan la zona de los macacos. Un niño y su madre visitan la zona de los macacos.

Un niño y su madre visitan la zona de los macacos. / Juan Ayala

Durante esta reapertura algunas familias se han animado a ser los primeros en visitar las instalaciones, enseñando a los más pequeños las distintas especies y explicando la función del Zoo. Las jirafas Kenia y Bulería han salido desde primera hora a observar el movimiento que había a su alrededor, acompañadas de las avestruces y cebras que comparten espacio con ellas.

Mientras tanto, el pavo real ha campado a sus anchas, dejándose ver en algunos lugares del Zoo por los grupos. Las llamas, las maras y algún wallaby han recibido su comida por parte de los cuidadores con un ojo puesto en quienes pasaban cerca para observarles, y algunos niños han vuelto a visitar a sus amigos macacos y lémures que ya conocían de otras visitas.

Esta será la tónica durante las próximas tres semanas, en las que se comprobará como serán las visitas tras el coronavirus y si el Zoo se mantiene como uno de los atractivos para los días en familia en Córdoba.

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