Tres de cada diez escolares superan el tiempo recomendado frente a las pantallas
La Copa Covap y la Asociación 5 al Día alertan del empleo abusivo de dispositivos móviles durante las comidas
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La Copa Covap, iniciativa educativa y deportiva promovida por la Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches, y la Asociación 5 al Día alertan de que el uso y, especialmente el empleo abusivo, de pantallas durante las comidas afecta a la alimentación y al desarrollo de hábitos saludables en la infancia.
Eegún el Estudio Aladino 2023 de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), un importante número de menores podría verse afectado por este hecho si se tiene en cuenta que el 30% de los y las escolares pasa más de dos horas diarias frente a la pantalla, un tiempo que supera ampliamente las recomendaciones de los organismos internacionales y que se asocia con un mayor riesgo de sedentarismo, sobrepeso y obesidad.
Esta relación está confirmada por diversos estudios científicos, entre los que destaca el publicado en la revista Nutrients, que señala que los menores que pasan más tiempo ante dispositivos electrónicos o la televisión consumen más alimentos ultraprocesados y menos frutas, hortalizas, pescados y cereales integrales. Además, demuestra que comer frente a pantallas aumenta la ingesta de tentempiés poco saludables y constituye un factor de riesgo para la obesidad.
“El tiempo de pantalla actúa como un factor que desequilibra la alimentación infantil porque distrae de las señales naturales de hambre y saciedad, lo que puede conducir a comer más y peor”, explica el presidente del comité científico de la Asociación 5 al Día, Manuel Moñino.
"Comer sin atención"
Y es que el hecho de comer mientras se utilizan dispositivos móviles provoca lo que los expertos denominan mindless eating o “comer sin atención”. Este hábito dificulta que el cerebro perciba las señales de hambre y saciedad, favoreciendo la ingesta inconsciente de más cantidad de alimento.
“La distracción que producen las pantallas durante las comidas impide a los niños y niñas escuchar su cuerpo y disfrutar de la experiencia alimentaria”, añade Manuel Moñino, que además explica que “las comidas deberían ser un momento para compartir, conversar y reconectar en familia, no para aislarse frente a un dispositivo”.
En la misma línea, el Informe sobre Nutrición Infantil 2025 de Unicef alerta de que la publicidad digital y la exposición constante a contenidos sobre productos ultraprocesados están condicionando las preferencias y decisiones alimentarias de los y las menores, desplazando los alimentos frescos y saludables de su dieta.
“El resultado de aumentar la exposición a productos poco saludables es lo que se conoce como efecto de sustitución dietética, donde las frutas, hortalizas y otros alimentos saludables son desplazados por opciones rápidas, calóricas y menos nutritivas”, afirma Moñino.
El ejemplo familiar, clave para un entorno saludable
El uso de pantallas entre padres, madres, hijos e hijas está estrechamente relacionado. “Los niños y niñas aprenden observando, por lo que imitan los comportamientos que ven en casa. Cuando las familias son conscientes de los riesgos de un uso abusivo de los dispositivos, establecen mejor las normas alimentarias y digitales, creando entornos saludables”, explican desde 5 al Día. Entre las medidas más efectivas destacan establecer zonas libres de pantallas en el comedor o la cocina, comer en familia sin dispositivos y participar activamente en la conversación durante las comidas.
Con el objetivo de promover una alimentación equilibrada y consciente, la Copa Covap y 5 al Día proponen una serie de recomendaciones prácticas para las familias:
- Apagar la televisión y dejar los móviles o tabletas fuera del espacio donde se suele comer.
- Hacer de las comidas un momento compartido donde conversar, preguntar por el día o implicar a los niños y niñas en la preparación de los alimentos.
- Los adultos deben mostrar el comportamiento que esperan de los y las menores, disfrutando de la comida y evitando distracciones.
- Aplicar los cambios de forma gradual, empezando por una comida al día sin pantallas e ir aumentando progresivamente.
- Educar en las señales corporales, enseñando a los niños y niñas a identificar cuándo tienen hambre o están saciados, respetando su apetito y evitando forzarles a comer.
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