El tren de borrascas deja en Córdoba más de 430 litros... y lo que queda

Desde que el pasado 21 de enero entró Ingrid y hasta el paso de Marta, la mayor parte de la provincia ha acumulado más de 200 litros, cifra que aumentará durante esta semana

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Embalse de Iznájar, el más grande Andalucía, tras el paso de las últimas lluvias. / El Día

Desde que Francis despidió el 2025, hasta ocho borrascas de alto impacto, esas a las que el Grupo Suroeste europeo da nombre, han azotado España, con especial incidencia en Andalucía. Sobre todo las cinco últimas, que llevan tres semanas sin dar tregua a una región con los pantanos y los acuíferos al límite, lo que durante los días pasados provocó múltiples emergencias y el desalojo de miles de personas de sus viviendas, entre ellas unas 1.500 en la provincia de Córdoba, fundamentalmente en la capital, pero también en municipios ribereños al río Guadalquivir. Una situación ya "bajo control", a pesar de que las precipitaciones continuarán hasta al menos el viernes, que ha permitido el regreso a sus hogares de la mayor parte de esos vecinos.

La ausencia de avisos meteorológicos y el descenso paulatino de los caudales tras el exhaustivo trabajo realizado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) para mantenerlos a raya a pesar de los necesarios desembalses, dibuja una semana con lluvias menos intensas que las vividas en las últimos tiempos. Y es que desde que el pasado 21 de enero impactó la borrasca Ingrid en Córdoba, con la llegada posterior de Joseph, Kristin y, fundamentalmente, durante la pasada semana Leonardo y Marta -sobre todo la primera-, la mayor parte de los medidores que monitoriza el Sistema Automático de Información Hidrográfica (SAIH) en la provincia han sobrepasado los 200 litros por metro cuadrado acumulados, con picos de más de 400 en la zona Sur.

La CHG tiene distribuidos por Córdoba un total de 39 medidores, entre pluviómetros, embalses, centrales y marcos de control, que durante las últimas tres semanas no han dejado de recoger datos. Porque en la provincia van ya 21 días consecutivos de lluvia, una situación pocas veces vista y que tendrá continuidad al menos hasta el viernes, si bien las previsiones son bastante más halagüeñas ya para el fin de semana. Pero hasta entonces, las precipitaciones provocadas por los coletazos finales de la borrasca Marta no harán más que elevar unos registros ya de por sí notables.

Un hombre se protege con un paraguas de un aguacero en la capital. / JUAN AYALA

Baste un dato, este frente atmosférico continuado eleva ya el acumulado en los algo más de cuatro meses que van de año hidrológico -arrancó el pasado 1 de octubre y se prolongará hasta el 30 de septiembre- en Córdoba hasta los 584 litros por metro cuadrado. Esto se sitúa a la altura de la media histórica -entre los 580 y los 60 litros- y se acerca mucho a los registros de los dos últimos años, más lluviosos de lo habitual. Con todo, hay zonas en los que esos registros están mucho más cerca de alcanzarse que en otros. Los más claros ejemplos son el entorno del Guadalnuño y Carcabuey, donde los pluviómetros de la CHG marcan 754 y 742 litros por metro cuadrado, respectivamente; el pantano de Hornachuelos también supera la barrera de los 700 litros, con 705.

Leonardo dejó casi 85 litros en un día en Carcabuey

En estos registros tiene mucho que ver la incidencia del tren de tormentas que tocó por primera vez la provincia hace justo tres semanas. Desde entonces, el municipio en el corazón de la Subbética ha sido regado con más de 436 litros, casi un 60% del total que lleva acumulado desde octubre. El tope diario lo alcanzó el pasado miércoles 4 de febrero, con la llegada de la borrasca Leonardo, con hasta 84,9 litros en apenas 24 horas. Pero todos los frentes han dejado cifras notables a su paso, pues Ingrid dejó un máximo de 41,1, Joseph se quedó en 27,0, Ingrid se fue hasta los 35,5 y Marta alcanzó los 25,1 el pasado sábado.

También en la zona Sur de Córdoba, el pluviómetro de Rute acumula ya más de 340 litros por metro cuadrado en los últimos 21 días, mientras que el resto supera de forma generalizada los 200, con la excepción del medidor de Fuente Obejuna (149), lo que refleja la mayor influencia de este tren atmosférico en la zona del valle del Guadalquivir y el sistema Bético que en los municipios de la zona Norte de la provincia.

Desembalse en San Rafael de Navallana tras el paso de la borrasca Leonardo. / Salas / Efe

De hecho, el SAIH también anota datos destacados en los embalses de la cuenca, varios de ellos muy por encima de los 300 litros acumulados, como el Martín Gonzalo (383), San Rafael de Navallana (371), el Guadanuño (357), el Yeguas (357), o el Arenoso (323). Todos ellos, por cierto, se vieron obligados a desembalsar agua durante los últimos días para dejar hueco a las nuevas lluvias, al encontrarse al borde de su capacidad máxima. No es el caso, aunque han notado igualmente el paso del tren de borrascas, de las dos presas de mayor tamaño de Andalucía, Iznájar y la Breña, donde los más de 250 litros acumulados han elevado notablemente sus reservas, pero sin llegar a tener que abrir sus compuertas ni sus aliviaderos.

Los pantanos están a más del 77% de su capacidad

Con todo, la cara positiva de este episodio excepcional de precipitaciones es que los embalses de la provincia se encuentran ya por encima del 77% de su capacidad; en su conjunto, las 13 presas de la cuenca del Guadalquivir en la provincia acumulan 2.570 hectómetros cúbicos de los 3.322 que tienen de reserva máxima. En general, los pantanos que controla la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir -en las provincias de Jaén, Sevilla, Huelva, Granada y Ciudad Real- están igualmente por encima del 76%, al embalsar 6.132 hectómetros cúbicos del tope marcado en 8.036.

En Córdoba, la mayoría están llenos o al borde del 90%. Las dos únicas excepciones las representan los embalses de Iznájar, que está a la mitad (52%) pero acumula 481 hectómetros cúbicos, y la Breña, que roza el 70% y es el que más agua embalsada tiene, con 566 hectómetros. Destacan, por su capacidad, el Bembézar, que se sitúa al 96% con 316 hectómetros, y Puente Nuevo, también al 96% (270); el resto son ya pantanos de menor tamaño que, de una u otra forma, se han visto obligados a aliviar agua para mantener la capacidad respuesta ante unas precipitaciones que continuarán esta semana, aunque ya con una incidencia a priori menor que el que ha dejado el paso de estas cinco tormentas de gran impacto que han pasado durante las últimas tres semanas.

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