Sociedad

"Esto ha matado nuestros sueños"

  • Varios afectados por la estafa de la agencia Wiajera cuentan sus casos y reclaman que se haga justicia

"Esto ha matado nuestros sueños" "Esto ha matado nuestros sueños"

"Esto ha matado nuestros sueños"

El caso de la supuesta estafa de la agencia de viajes cordobesa Wiajera a más de 200 personas en toda España ya está en los tribunales. Una demanda común y varias individuales servirán para iniciar un caso que los afectados califican como "macro" y que ha supuesto que decenas de familias no puedan viajar a sus países de origen para pasar, en su mayoría, navidades. Gran parte de los perjudicados por esta supuesta estafa residen en Córdoba y habían comprado billetes de avión en más de una ocasión con la misma agencia. Sin embargo, esta vez se han quedado en tierra. Como dijo en su día el abogado de parte de los perjudicados, el caso adquiere aún más sentido si se tiene en cuenta que, en gran parte, las personas que habían comprado esos pasajes llevaban ahorrando varios meses para ello.

Este es el caso, por ejemplo, de Cecilia. Esta ecuatoriana lleva seis años sin viajar a su país, de los cuales, dos los ha dedicado a ahorrar el dinero para comprar tres billetes, uno para ella y dos para sus hijos (tiene tres, pero pagar un viaje más se iba de precio). "Llevo dos años ahorrando para los billetes, guardas por puchitos, después lo coges, luego vuelves a recuperarlo...", comenta Cecilia, que hace unos días participó en una nueva concentración de los afectados en una protesta para conseguir darse voz. Cecilia iba a viajar a Ecuador en enero para ver a su familia, especialmente a su madre, pero también para acudir a la boda de su sobrina. Lamenta que, seguramente, no vaya a poder hacerlo. "Ahora mismo no puedo comprar otro billete", explica, mientras ondea una bandera de Ecuador en sus manos. "Vivo aquí sola, mi ilusión era viajar y llevar a mis hijos, que nunca han ido. Me llevaba a dos, no a los tres, porque es mucho dinero, iban a ir el mayor y el más pequeño, dejaba a uno aquí porque las posibilidades económicas no me daban para todos los pasajes", apunta. Cecilia pagó parte de los billetes sólo tres días antes de que Wiajera echara el cierre. "Justamente el día 6 de octubre le di el dinero, tres días antes de que cerrara, di una señal de 1.000 euros", recuerda, y añade que, en total, iba a gastarse alrededor de 3.000 euros en los tres billetes de avión.

Hay quienes ya habían comprado los billetes con la misma agencia durante varios años

Mario iba a viajar solo. Él sí había pagado su pasaje completo, casi 600 euros (sólo para el viaje de ida, porque el de vuelta pensaba comprarlo allí). "Iba a ver a mi familia después de tres años", lamenta Mario, de Bolivia, que además lidera las protestas de todos los afectados. "Mi familia se ha tomado mal la noticia, me estaban esperando, nos estaban esperando a todos", denuncia. Este boliviano carga contra los dos dueños de la agencia de viajes y lamenta que este hecho "nos ha matado nuestros sueños y nuestros planes". Mario trabaja en Córdoba desde hace varios años y, para ahorrar el dinero del billete, calcula que tendría que haber invertido tres meses de trabajo. "Ahora mismo no podría comprar otro pasaje, con la crisis hay poco trabajo y es más difícil recaudar fondos", reconoce.

Cinco años lleva Nesleide sin viajar a su país de origen, Brasil. Ya había comprado los dos billetes para ir a visitar a su familia por Navidad y desembolsó casi 2.400 euros. "Me siento fatal, tenía ganas de pasar allí la Navidad, iba a ver a mi familia y pasar las fiestas", apunta, y añade que iba a viajar para ver a sus padres, sus hermanos y su sobrina. Vive en Córdoba con sus hijas e iba a viajar a Brasil con su pareja. En este caso, Nesleide nunca había comprado un billete en esta agencia de viajes.

María Concepción suele viajar a Nicaragua casi todos los años. Posiblemente, este año sea el primero que se quede sin ir. Había comprado dos pasajes por 1.600 euros y pensaba ir a principios de diciembre. "Suelo viajar con Iberia y a él le compraba el billete desde hace muchos años", recuerda María Concepción, que reconoce que "no me esperaba esto", precisamente, porque nunca había ocurrido algo así. "Me engañó con el fraude y lo que suplico es que me regresen mi dinero", exige esta nicaragüense. A María Concepción también le ha costado "varios meses" ahorrar este dinero, porque "tengo que mantener a mi familia, no puedo así por que así sacar el dinero para ir a mi país", apunta.

Los casos de Cecilia, Mario, Nesleide y María Concepción son sólo cuatro ejemplos del drama que ha supuesto este caso para más de 200 personas. También hay afectados que están en América Latina y que tenían que volver de regreso para incorporarse a sus respectivos puestos de trabajo. Según el abogado de gran parte de los perjudicados, a los autores de la supuesta estafa podrían caerle hasta ocho años de cárcel por el agravio de afectar a personas en situación de vulnerabilidad.

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