Hitachi preservará el empleo existente en Córdoba pero mantiene la rebaja en la inversión prevista
Las administraciones median para desbloquear la negociación del convenio y mantener el proyecto de 80 millones de euros para duplicar la capacidad de producción de Hitachi
Hitachi Energy: 15 meses de conflicto laboral en Córdoba
Hitachi Energy se compromete a preservar el empleo existente en su factoría de Córdoba, 440 puestos de trabajo, pero no dará marcha atrás en su intención de rebajar la inversión prevista en la fábrica. Hace una semana, la multinacional anunció un cambio en su proyecto para ampliar la planta de Córdoba, dedicada a fabricar transformadores: de una inversión de 80 millones de euros para duplicar la producción pasaría a 47,6 millones para ejecutar mejoras operativas. Tras una fuerte caída de la productividad y con la fábrica en pérdidas, y después de 15 meses de conflicto laboral, Hitachi laminaba así uno de los grandes proyectos industriales de la ciudad. Y aunque todas las administraciones implicadas tratan de hacer que reconsidere el cambio, la empresa ha expresado este lunes su intención de atenerse al nuevo plan.
Este lunes, Gobierno por un lado y Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Córdoba por otro han buscado la fórmula para lograr una marcha atrás que permita mantener el proyecto al completo y preservar la creación de empleo que este suponía, en sendas reuniones con el máximo responsable de Hitachi Energy España, Alfredo García-Borreguero. La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, ha instado a la multinacional y a los trabajadores a llegar a un acuerdo "que tiene que garantizar, como siempre cualquier convenio colectivo, las condiciones laborales, y, por otra parte, la viabilidad del propio plan industrial que la empresa tiene presentado y tiene preparado de aquí a unos cuantos años". Y ha recordado a la compañía que el Gobierno tiene asignada una subvención de 12 millones de euros al proyecto que “queda cuestionada” ante la rebaja en su coste.
También la Administración autonómica había concedido una subvención a Hitachi, de 3,2 millones de euros, y había incorporado el plan a la unidad aceleradora de proyectos de la Junta; ya avisó hace días que el importe de la subvención dependerá de la inversión ejecutada. En este caso, se ha reunido junto al Ayuntamiento (que también había concedido bonificaciones fiscales ahora puestas en duda) con el CEO de la empresa. El consejero de Industria, Energía y Minas de la Junta, Jorge Paradela, ha aplaudido "la desconvocatoria de la huelga" y ha apuntado que en la negociación del convenio colectivo "hay que trabajar con discreción, con mucha determinación, con mucha firmeza y voluntad". "Y lo último, las fotos y las notas de prensa"", ha apostillado.
La Junta de Andalucía ha criticado la "deslealtad" del Gobierno central al reunirse por separado con la empresa, a pesar de estar invitada a hacerlo con las otras partes, algo a lo que Montero ha contestado que “les da coraje que el Gobierno de España intervenga en asuntos que son importantes para Andalucía”.
Quince meses de conflicto
Todas las partes intentan desbloquear una negociación que hace mucho quedó rota y que tiene a sus espaldas meses de reuniones frustradas (casi cuarenta), manifestaciones, huelgas, expedientes a los trabajadores, intentos de mediación e incluso la judicialización de la disputa. Hay dos cuestiones clave en la falta de acuerdo. La primera, la intención de crear una nueva escala salarial para los trabajadores que lleguen a la empresa, con sueldos hasta 10.000 euros inferiores. La segunda se refiere a la bolsa de horas de flexibilidad. Hasta ahora, el convenio incluía una cantidad de 110 horas de trabajo fuera de jornada de adscripción voluntaria, necesarias para hacer frente a los picos de producción o ante la necesidad de entregar un pedido con celeridad. Hitachi quiere elevar esa bolsa de horas hasta 300 y que la mitad de ellas dejen de ser voluntarias. Los cambios, remarca Hitachi, son necesarios para adaptar el modelo productivo y laboral a la nueva estructura de la fábrica.
El comité de empresa suspendió el pasado sábado la huelga que se estaba desarrollando e insta a la empresa a convocar una nueva reunión. “Nosotros estamos dispuestos a negociar un acuerdo para un año o dos, para lo que duren las obras de ampliación de la fábrica, pero desde luego no vamos a admitir que unos compañeros ganen menos que otros haciendo el mismo trabajo", explica el secretario del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez.
Este lunes, CCOO insistía en atribuir los resultados a una "pésima gestión" de la empresa y considerar que “privatizar servicios que se han realizado en la fábrica desde hace décadas no soluciona la mala gestión de la actual dirección de Hitachi Energy Córdoba. En cualquier caso, CCOO no tiene ninguna intención de poner en riesgo el futuro de la fábrica cordobesa, sino justo todo lo contrario; queremos sentar las bases del desarrollo futuro de una fábrica que es estandarte de la industria cordobesa y precisamente por eso hemos vuelto a suspender la huelga, como muestra de la buena disposición del sindicato a negociar”.
De ampliación de la fábrica a mejora operativa
El proyecto que se ha quedado atrás suponía ampliar la producción y mejorar los procesos en la fábrica de Córdoba con la creación de 75 nuevos empleos. Ampliaba más de 32.000 metros cuadrados la planta fabricación de transformadores de columna y acorazados, además de modernizar las instalaciones para optimizar la eficiencia y incorporar la fabricación de reactancias de potencia. Todo ello en el marco de un plan de inversión de 1.300 millones de euros para aumentar la producción mundial de transformadores ante el aumento de la demanda, motivado por la electrificación de la economía y la expansión renovable. La obra debía estar culminada para 2027.
Frente a ello, la empresa plantea ahora rebajar la inversión a 47,6 millones de euros para "consolidar las mejoras estructurales necesarias, asegurar la actividad y eficiencia de la planta". Este nuevo plan supondrá una redistribución parcial de determinadas actividades productivas entre la planta de Córdoba y el centro del grupo en Lodz (Polonia), "con el objetivo de optimizar la eficiencia operativa y reforzar la competitividad global del proyecto". Paralelamente, se externalizarán algunas operaciones. La compañía estima que esto supondría la creación de 60 nuevos puestos de trabajo de carácter indirecto y argumenta el cambio en la caída de la eficiencia operativa de la planta, "resultado de una baja productividad a la que, en los últimos meses, se ha sumado el efecto de paros y huelgas".
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