Memoria Histórica

Las administraciones escenifican su compromiso para exhumar las fosas comunes de Córdoba

  • El Gobierno, la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento firman un protocolo para fijar el método de actuación en las fosas comunes de los cementerios de San Rafael y La Salud

Representantes de las administraciones que han firmado el protocolo, junto al rector de la UCO. Representantes de las administraciones que han firmado el protocolo, junto al rector de la UCO.

Representantes de las administraciones que han firmado el protocolo, junto al rector de la UCO. / Lolo Agredano

El Gobierno de España, la Junta de Andalucía, la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de la ciudad han escenificado una unión inédita en materia de memoria histórica en el país con la firma de un protocolo de actuación para las fosas comunes de los cementerios de La Salud y San Rafael. Aunque han entrado poco en materia más allá de los discursos que merecen este tipo de actos, lo cierto es que se trata de un paso más en la tarea pendiente que tiene el país con las víctimas de la guerra civil y del franquismo, y por supuesto con sus familiares.

Y ha sido en Córdoba porque, tal y como ha recordado la vicepresidenta y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Carmen Calvo, en los citados camposantos se estima que hay 4.000 personas enterradas en fosas comunes, de 34 provincias distintas y de 15 países diferentes. En enero de 2019, la Junta y el Ayuntamiento (ambos liderados por el PSOE e IU) ya iniciaron las catas arqueológicas previas en el cementerio de La Salud. En ese momento se temía por la continuidad de los trabajos, teniendo en cuenta que PP y Cs habían accedido al Gobierno andaluz y Vox tenía alguna serie de condiciones para darles su apoyo. El cambio en Capitulares, con la llegada también de PP y Cs, no frenó el compromiso con las exhumaciones.

"La imagen de las cuatro administraciones públicas es una magnífica propuesta de lo que representa lo que el Gobierno de la nación considera que es una agenda de la democracia: la memoria democrática", ha afirmado Calvo en valoración de esa unidad de todas las instituciones.

Catas arqueológicas en el cementerio de La Salud. Catas arqueológicas en el cementerio de La Salud.

Catas arqueológicas en el cementerio de La Salud. / E. D. C.

La vicepresidenta, eso sí, ha recordado que todavía queda mucho por hacer. "Somos una de las grandes democracias que quedan en el mundo que todavía tiene compatriotas enterrados sin identificar", ha manifestado Calvo, quien ha querido dejar claro que más allá de la "concordia" está "la justicia" porque la concordia "es excelente", pero "la justicia entra en el terreno de la razón, cuando entramos ahí podemos estar conformes: Los sentimientos son libres, las razones nos obligan".

En clara alusión a quienes critican políticas como las que se ejercen en materia de memoria democrática, la vicepresidenta ha manifestado que "estas víctimas son tan honrosas, tan respetables y tan defendibles como otras. No se abre ni se cierra nada, este país camina éticamente a una de sus grandes obligaciones como otras democracias con las que tanto nos gusta compararnos".

Aún así, la ministra de Memoria Democrática ha advertido que este asunto "nos llevará mucho tiempo", teniendo en cuenta que hay que atender muchos condicionantes, como respetar los datos de las familias o seguir el rigor jurídico de la ciencia para identificar los restos. Pero a pesar de todo ello, Calvo ha mostrado el "horno inmenso" que supone "saber que formamos parte de un país que dará digna sepultura a todas sus víctimas".

Córdoba, "pionera en reconciliación"

Mientras, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha mostrado su satisfacción con que la ciudad sea "pionera en reconciliación, concordia y consenso" para seguir actuando en algo "tan importante" como es "honrar a las familias y recuperar los restos de quienes fueron asesinados en la guerra civil". Bellido también ha mostrado su deseo de que este protocolo dé frutos evidentes y que se desarrolle "a un ritmo de ejecución alto" para alcanzar los objetivos.

Por su parte, el presidente de la Diputación, Antonio Ruiz, ha recordado que "no hacemos otra cosa que cumplir la ley" y ha apuntado que "no estamos aquí para abrir viejas heridas ni ofender a nadie". "Quien pueda sentirse dolido", ha avisado, "es porque está al margen de los valores de pluralidad y tolerancia y de la lucha contra cualquier totalitarismo".

La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, ha afirmado que para una comunidad que "derramó muchísima sangre" acoger un acto de este calibre supone "dejar atrás el odio y el enfrentamiento", al tiempo que se crea "un espacio de encuentro, de afecto y esperanza". Del Pozo ha opinado que "se han hecho muchas reparaciones de toda aquella barbarie y que se han tomado muchas medidas", pero también ha recordado que en Andalucía "tenemos más de 700 fosas que todavía tenemos que abrir".

Todos y cada uno de los intervinientes se ha acordado de la lucha de las asociaciones memorialistas. El presidente de una de ellas, Dejadnos Llorar, Antonio Deza, ha afirmado que desde estos colectivos están "agradecidos y emocionados", además de "encantados de corazón". Parco en palabras, Deza ha dejado claro que era el día "e las instituciones", a las que ha dado las gracias.

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