Prevención

Salud activa la alerta naranja en Córdoba por las altas temperaturas que se alcanzarán en la ola de calor

Un hombre se refresca en la fuente del Patio de los Naranjos.

La Consejería de Salud ha activado en toda la provincia de Córdoba el nivel 2 de alerta sanitaria (naranja) por las altas temperaturas que se alcanzarán en los próximos días debido a la ola de calor que azotará toda España -salvando el área cantábrica y buena parte de Galicia- y que suponen un riesgo para las personas.

Este fenómeno incidirá especialmente en Andalucía y, en concreto, en Córdoba, donde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé máximas de 47 grados y noches tropicales con 25 grados de mínima.

De esta forma, Salud ha decretado la alerta naranja en vistas de que estas altas temperaturas ponen en peligro la integridad física de los ciudadanos. El aviso se ha establecido para los días 12, 13 y 14 de agosto (del jueves al sábado), aunque se podría alargar si se cumplen las previsiones de Aemet, que señalan 45 de máxima y 25 de mínima para el domingo y 44 de máxima y 24 de mínima para el lunes.

Las temperaturas umbrales para que Salud determine una alerta sanitaria son 40 de máxima y 22 de mínima para Córdoba (cada provincia tiene su propio límite). El nivel depende del número de días en los que las temperaturas máxima y mínima previstas rebasen simultáneamente los valores umbrales de referencia. 

Por ejemplo, si son uno o dos días, el nivel será 1 (amarillo, bajo riesgo); si son tres o cuatro, el nivel será 2 (riesgo medio) y se representa con el color naranja; y si el número de días es cinco, se tratará del nivel 3 (alto riesgo) rojo.

Estos parámetros están establecidos en el Plan Andaluz para la Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud de la Junta, cuya finalidad es reducir el impacto sobre los ciudadanos del calor extremo como el va a soportar la provincia de Córdoba en los próximos días.

Grupos de riesgo

Según define este plan, forman parte de los grupos de riesgo las personas mayores (especialmente los mayores de 65 años), los lactantes y menores de cuatro años, las personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y mentales (demencias,Parkinson) y quienes padezcan enfermedades crónicas (diabetes mellitus) u obesidad excesiva.

También se incluyen las personas que toman ciertos tratamientos médicos como diuréticos, neurolépticos anticolinérgicos y tranquilizantes; y quienes tienen trastornos de la memoria, dificultades de comprensión o de orientación o poca autonomía en la vida cotidiana. 

Por otro lado, quienes tienen dificultades en la adaptación al calor, enfermedades agudas durante los episodios de temperaturas excesivas y los que consumen alcohol y otras drogas igualmente son de riesgo.

Por otro lado, por sus factores ambientales, sociales o laborales, son especialmente vulnerables las personas que viven solas, en la calle o en condiciones sociales y económicas desfavorecidas; los ciudadanos cuyas viviendas no tengan climatización o sean difíciles de refrigerar; y quienes tengan que exponerse de forma excesiva al calor por razones laborales (trabajo manual en el exterior o que exigen un elevado contacto con ambientes calurosos), deportivas (deportes de gran intensidad física) o de ocio. 

Efectos del calor

Debido a las altas temperaturas, aumenta la demanda de atención sanitaria global y la patología considerada como "efectos de calor y luz", que incluye golpes de calor e insolación, síncope de calor, calambres de calor, agotamiento por calor, anhidrótico, agotamiento por calor debido a depleción salina, agotamiento por calor sin especificar, fatiga por calor transitoria y edema de calor.

Además, en esta época se presentan también descompensaciones de patologías crónicas como la cardiopatía isquémica, la insuficiencia cardíaca, las neumopatías crónicas con o sin OCFA y afecta especialmente a los pacientes pluripatológicos.

Recomendaciones

Para evitar sufrir los efectos del calor extremo que vivirá la provincia en los próximos días, desde Salud recomiendan en la medida de lo posible no salir de casa durante las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 18:00).

Hay que beber más líquidos, sin esperar a tener sed, sobre todo agua y zumos de fruta ligeramente fríos. También hay que evitar comidas copiosas y sí tomar verduras y frutas. Lo mejor, según Salud, es comer menos cantidad y más veces al día, dejando a un lado las comidas calientes y sin abusar de las bebidas alcohólicas. Es fundamental mantener los alimentos en el frigorífico y vigilar siempre las medidas higiénicas de conservación.

Durante estas jornadas de alerta, hay que reducir la actividad física; descansar con frecuencia a la sombra; y usar ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros, sombrero, gafas de sol y cremas protectoras solares.

Se recomienda permanecer en espacios ventilados o acondicionados. Durante el día, bajar las persianas y cerrar las ventanas y abrir por la noche para ventilar.

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