Cierra la primera empresa por los impagos del aeropuerto
La entidad, dedicada a los trabajos arqueológicos, despide a sus 12 empleados como consecuencia de los alrededor de 60.000 euros que aún le adeuda Ploder-Uicesa
La deuda de cerca de 1,5 millones de euros que Ploder Uicesa mantiene con las empresas subcontratadas para las obras del aeropuerto se ha cobrado ya la primera víctima. Según la información facilitada ayer a El Día, una de las 16 entidades que realizaban los trabajos previos a la ampliación y que anteayer optaron por paralizar la actuación como medida de protesta se ha visto obligada a cerrar al quedarse sin liquidez para afrontar el pago tanto de la nómina de los trabajadores como del resto de conceptos que están relacionados con la intervención. Al margen de la inminente disolución de esta sociedad, la principal consecuencia de este primer cierre ha sido la suspensión de pagos y el despido de toda su plantilla, que la componen una docena de empleados.
Las fuentes empresariales consultadas detallaron asimismo que se trata de una entidad dedicada a la realización de los trabajos arqueológicos a la que Ploder Uicesa le adeuda alrededor de 60.000 euros. "No han aguantado más y han tenido que cerrar definitivamente", explicaron. En la actualidad, el titular de esta sociedad se encuentra preparando el concurso de acreedores por la situación de quiebra a la que ha llegado. Esta situación, sin embargo, podría ser la primera de muchas, ya que hay otras tres empresas de pequeño y mediano tamaño a punto de correr la misma suerte.
La desaparición de estas otras tres entidades dependerá del desenlace de la reunión que mantendrán hoy los directivos de Ploder Uicesa con los representantes de las subcontratas. Según la información recabada por este medio, la intención de la entidad que contrató Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) es mejorar la última oferta que presentaron y retomar las obras hoy mismo. Ploder Uicesa les propuso renunciar al 40% de esta deuda -es decir a unos 600.000 euros- y que el abono del 60% restante se realizara en el plazo de tres años. Los titulares de las subcontratas, sin embargo, no aceptaran ninguna oferta que no sea el cobro íntegro de los 1,5 millones de euros. "Ésa es la premisa con la que partimos y no aceptáramos nada más", señaló el propietario de Demoliciones Córdoba, Antonio Barea.
Dejando a un lado los 12 primeros despidos que se ha cobrado el impago a las subcontratas, así como los que pueden deparar el cierre de las otras tres entidades, todas las sociedades implicadas en este asunto podrían seguir el mismo camino a medio plazo. Hasta el Grupo Barea, la estructura más consolidada económicamente de las 16 subcontratas, podría verse obligada a desprenderse de algunos de sus trabajadores al no poder hacer frente al pago de nóminas y facturas. "Nosotros estamos recurriendo a dinero de otras entidades del grupo para poder pagar a nuestros empleados de Demoliciones Córdoba, pero no sabemos hasta cuándo podemos seguir así", concretó el responsable del Grupo Barea al analizar esta situación. En su caso, la deuda asciende a algo más de 500.000 euros.
El resultado de la reunión con los directivos de Ploder Uicesa no sólo repercutirá en el futuro de las subcontratas, sino también en el del propio aeropuerto, ya que la obra se encuentra totalmente paralizada y, salvo sorpresa, sin visos de que pueda reiniciarse. En la actualidad, la doble actuación encargada a Ploder Uicesa -el derribo de las viviendas y la preparación de los terrenos liberados para la ampliación de la pista- se encuentra a medio hacer. Así, según los datos facilitados por los empresarios implicados, la demolición está prácticamente concluida pero aún falta la retirada y tratamiento de los escombros. Poco se ha hecho, sin embargo, en el caso de la preparación de los terrenos dirigidos a la reforma de la pista de aterrizaje.
El riesgo de paralización indefinida de los trabajos ha llevado a las subcontratas a tratar de implicar en la negociación tanto a AENA como al Ayuntamiento, éste último para que medie con la sociedad dependiente del Ministerio de Fomento.
El alcalde, Andrés Ocaña, tal vez consciente de que Ploder Uicesa no pueda hacer frente al pago de la deuda de casi 1,5 millones de euros que mantiene con las subcontratas, planteó ayer la posibilidad de que la empresa pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) readjudique la actuación a la entidad que quedó en segundo lugar en el concurso de licitación. Aunque apostó por esta opción, Ocaña se mostró esperanzado en que los directivos de Ploder Uicesa alcancen hoy un acuerdo con los responsables de las 16 sociedades afectadas en la reunión que se celebrará en el mediodía de hoy junto al aeródromo de la capital.
Aunque la paralización de los trabajos es un hecho -las 16 entidades han retirado la maquinaria y están pendiente de hacer lo propio con todos los materiales que tiene allí, desde cubas de escombros hasta el propio alambrado-, el alcalde señaló que "se trata sólo de un paréntesis" en la intervención y se ofreció a colaborar con las firmas que se han visto afectadas por el impago de la deuda. "No es momento de valorar", consideró Ocaña minutos después de mantener un encuentro con cuatro de los titulares de las empresas implicadas en esta operación.
Al abordar el contenido de esta reunión celebrada ayer en el Ayuntamiento, Antonio Barea, directivo de Demoliciones Córdoba (Grupo Barea) y portavoz de las subcontratas, agradeció el interés mostrado por el alcalde y manifestó que "se ha comprometido con nosotros en hablar pronto con la dirección de AENA para tratar de resolver la situación".
7 Comentarios