Las catas en la segunda puerta descubren el pavimento original de la Mezquita

  • Las excavaciones en la nave 17, cuyos resultados se pueden consultar en la web del Cabildo, han sacado a la luz la existencia de un complejo episcopal fechado en el siglo VI

Jiménez Güeto, junto a los técnicos Rafael Ortiz, Daniel Fernández y Raimundo Ortiz, en la presentación del proyecto. Jiménez Güeto, junto a los técnicos Rafael Ortiz, Daniel Fernández y Raimundo Ortiz, en la presentación del proyecto.

Jiménez Güeto, junto a los técnicos Rafael Ortiz, Daniel Fernández y Raimundo Ortiz, en la presentación del proyecto. / jordi

Las excavaciones realizadas bajo la segunda puerta de la Mezquita-Catedral han supuesto una oportunidad única para ahondar en la historia del suelo sobre el que se construyó el templo, es decir, en los diferentes estratos que se han formado desde el siglo VI hasta la actualidad. Las catas -que se han hecho en una superficie de 15 metros cuadrados y una profundidad de tres metros- han alcanzado el nivel del pavimento original sobre el que Abderramán I ordenó alzar en el siglo VIII este edificio único. Esta superficie irregular aparece sellada con rellenos, motivo por el que los arqueólogos que se han encargado del proyecto -Daniel Fernández Cabrera, Raimundo Ortiz y Enrique León- plantean que sobre ella se acometieron los trabajos constructivos de la mezquita fundacional, de los que tan sólo han identificado un pavimento fabricado con cantos de pequeño formato que interpretan como perteneciente al patio o sahn emiral.

Otro de los hallazgos más importantes ha sido el de los restos de un complejo episcopal del siglo VI (anterior a la conquista árabe) y que no sólo sería un centro de culto sino un conjunto de edificios que también estarían dedicados a la administración. Los arqueólogos manifestaron ayer en la presentación de la memoria preliminar de esta intervención que en la península Ibérica se conocen pocos ejemplos de este tipo de complejos, siendo el más conocido es el de Barcelona. El problema es, han apuntado, que estas estructuras se encuentran bajo las actuales catedrales, por lo que es muy difícil acceder a ellas.

En Córdoba ha sido posible gracias al estudio que se ha realizado bajo la celosía de la nave 17 dentro del proyecto de sustitución de dicho elemento por otro que permita el tránsito de los pasos de las cofradías en Semana Santa. El objetivo de la intervención arqueológica ha sido servir de control de las actuaciones de los trabajos de reforma de la citada arquería, así como documentar la información arqueológica en la zona donde se proyectan los pozos de cimentación de la nueva puerta. Todo esto se ha registrado y se puede ver en la web del Cabildo de la Catedral de Córdoba. La metodología empleada es puntera en cuanto al proceso de documentación y levantamiento de planos en 3D. Así, dentro del apartado "Otros proyectos" de cabildocatedraldecordoba.es cualquier persona podrá acceder a los trabajos de investigación que ofrecerán una perspectiva novedosa para el conocimiento de la Mezquita-Catedral en ámbitos tan diversos como la arquitectura, la arqueología o la ingeniería.

Los resultados del estudio sobre el subsuelo de la segunda puerta han documentado varias fases constructivas del edificio, registrando la reforma bajomedieval de las arcadas, dos enterramientos de periodo medieval cristiano y una fase tardoantigua localizada entre los 2,5 y tres metros de profundidad. En esa fase tardoantigua se ha descubierto parte de un muro y tres pavimentos islámicos (uno de ellos sobre el que se edificó el templo).

Al respecto y como indica el estudio, con la llegada de Abderramán III la Mezquita Aljama sufre algunas mejoras y modificaciones. En la intervención se ha identificado la construcción del muro norte de la sala de oraciones o haram, que conforma la fachada al patio o sahn.

Sobre estos elementos los arqueólogos han documentado dos sepulturas de época cristiana, entre los siglos XIII y XV, cuando la Mezquita pasó a ser parroquia de Santa María y luego Catedral de Córdoba. Ortiz explicó que a mediados del siglo XV se produce un "colapso" de la cubierta y algunos arcos del edificio que obligó a actuar en él, lo que se ha reflejado en la cimentación.

En su intervención, los arqueólogos también se centraron en las intervenciones realizadas en el siglo XX, como el rebaje del nivel del suelo y disposición del pavimento de losas de mármol a la cota actual hecho con Félix Hernández (arquitecto encargado de las obras de restauración e investigación de la Mezquita-Catedral).

En los años 70 se construyeron las celosías que cierran los vanos de las naves 16, 17, 18 y 19 y las catas han sacado a la luz la preparación del terreno para la descarga del peso de estos elementos, con asientos o cimentaciones de diez centímetros de espesor que afectaron al muro erigido por Abderramám III.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios