Gastronomía

Teresa, la abuela que rescató el auténtico tomate rosa de Alcolea

Teresa y su nieto José David en sus cultivos

Teresa y su nieto José David en sus cultivos / Inspira Rural

La conexión entre Teresa Ayala y su nieto, José David Díaz, va más allá de los lazos de sangre. Y es que el tomate rosa de Alcolea está presente, y mucho, en el ADN de ambos. El joven, ingeniero agrónomo de profesión, dio forma a su proyecto, Inspira Rural, gracias al legado de esta nonagenaria fuerte como un roble: unas semillas de tomate con ocho generaciones a sus espaldas.

La semilla legada por su abuela viajó desde Lorca (Murcia) hasta Alcolea y ha sido cuidadosamente cultivada y protegida por este particular Indiana Jones, una semilla origen de unos tomates que ahora renacen de nuevo para deleitar a los amantes de la buena comida con su distintivo sabor y textura única.

Pero, ¿por qué es tan codiciado este fruto? Atributos no le faltan. Es carnoso, de piel extremadamente fina y con un equilibrio perfecto entre acidez y dulzor. Definitivamente es mucho más que un ingrediente culinario: es un símbolo de tradición y un vínculo con el pasado que une a las familias en torno a la mesa.

Tomate rosa de Alcolea Tomate rosa de Alcolea

Tomate rosa de Alcolea / Inspira Rural

Tras el rotundo e inesperado éxito del año pasado, donde la producción se agotó completamente, el auténtico tomate rosa de Alcolea vuelve con más fuerza que nunca. Con más de 2.500 tomateras ya plantadas, José David está decidido a superar todas las expectativas conseguidas en la anterior campaña.

En las próximas dos semanas, los tomates rosas de Alcolea estarán disponibles para su comercialización. A través de su proyecto Inspira Rural, los amantes de la buena comida podrán disfrutar de este tesoro de la huerta directamente desde sus hogares, apoyando así a los agricultores locales y celebrando la autenticidad de nuestra gastronomía.

"Estoy muy feliz de compartir con todos el fruto de nuestro trabajo y dedicación. Cada tomate rosa de Alcolea representa la pasión y el compromiso de generaciones de pequeños agricultores por ofrecer lo mejor de nuestra tierra, y me siento especialmente orgulloso de continuar el legado que mi querida abuela Teresa me ha dejado en estos últimos años", afirma con orgullo José David Díaz.

La recuperación de esta variedad tradicional no solo es un logro destacado para el joven agricultor, sino también un tributo a la rica historia agrícola de la región y una oportunidad para que las nuevas generaciones disfruten de su sabor incomparable.

Además, el consumidor tiene la posibilidad de visitar la finca de producción, donde quienes quieran podrán recolectar personalmente sus propios tomates y experimentar, de primera mano, la autenticidad y frescura de este excepcional producto.

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