Honor llega al MWC 2026 con un móvil que se mueve solo, un robot humanoide y su plegable más delgado
La compañía china despliega en Barcelona una apuesta que mezcla la IA más avanzada con hardware de nueva generación, desde un smartphone con movimiento robótico hasta su primer humanoide
Honor presenta el MagicPad 4, su nuevo tablet de gama alta
Honor ha desplegado en Barcelona, la víspera de la inauguración oficial del Mobile World Congress 2026, una de las presentaciones más ambiciosas de su historia reciente.
La firma china no se limitó a mostrar nuevos teléfonos: exhibió ante el sector tecnológico mundial una visión de futuro en la que la inteligencia artificial deja de ser una función del menú de ajustes para convertirse en algo que se mueve, gesticula, sigue al usuario por la habitación y, en el horizonte más próximo, camina sobre dos piernas.
El acto sirvió para dar un nuevo impulso a su visión Augmented Human Intelligence (AHI) y aceleró el despliegue de su Alpha Plan, la hoja de ruta que la compañía presentó hace un año en esta misma ciudad y que articula su transformación en torno a tres ejes:
- Alpha Phone, el concepto de dispositivo inteligente de nueva generación
- Alpha Store, el ecosistema de aplicaciones y servicios que lo rodea
- Alpha Lab, el espacio donde la investigación punta se convierte en funciones reales para el usuario de a pie.
"La siguiente fase de la IA debe combinar capacidad con empatía", afirmó James Li, CEO de Honor, ante los asistentes al evento.
Un móvil con brazos (en sentido figurado)
El anuncio que más expectación generó fue el del Honor Robot Phone, un dispositivo desvelado el pasado octubre en China que Honor define como "una nueva especie de smartphone".
Y la expresión no es un recurso de marketing vacío: el aparato incorpora un sistema mecánico interno con un micromotor propio y un mecanismo de estabilización tipo gimbal -similar al que se usa en cámaras profesionales montadas sobre trípodes motorizados- que permite a la cámara moverse de forma autónoma en cuatro direcciones con precisión robótica.
En la práctica, significa que el teléfono puede seguir al usuario durante una videollamada sin que este tenga que sujetarlo ni reencuadrarse, ajustar el ángulo de grabación en tiempo real, o rotar automáticamente 90 y 180 grados para lograr transiciones cinematográficas.
El sensor principal es de 200 megapíxeles, y el modo Super Steady Video y la función AI Object Tracking completan un sistema pensado tanto para el creador de contenido como para el usuario que simplemente quiere que sus vídeos dejen de salir movidos.
Pero Honor quiso ir más allá de las especificaciones técnicas. Robot Phone incorpora lo que la compañía denomina "lenguaje corporal emocional": el dispositivo puede asentir, negar con la cabeza o moverse al ritmo de la música.
Es un guiño lúdico, sin duda, pero también una declaración de intenciones sobre hacia dónde quiere llevar la empresa la relación entre las personas y sus dispositivos: una interacción más natural, más sensorial, menos fría.
Integrar toda esa mecánica en el interior de un smartphone fue, según Honor, un reto de ingeniería considerable. La compañía aplicó los materiales y técnicas de fiabilidad estructural que ya había desarrollado para sus teléfonos plegables, logrando miniaturizar el sistema hasta hacerlo compatible con un factor de forma convencional.
Robot Phone no tiene fecha de lanzamiento comercial confirmada; se presentó como una exploración del futuro inmediato dentro del Alpha Plan, un prototipo avanzado con vocación de producto.
Magic V6: el plegable más refinado de la marca
Más tangible y con disponibilidad anunciada para España antes de que termine el año llegó el Honor Magic V6, el nuevo tope de gama de la categoría de teléfonos plegables -los que se doblan por la mitad como un libro- de la compañía.
Con 8,75 milímetros de grosor cuando está cerrado, es el plegable más delgado que Honor ha fabricado hasta la fecha, y uno de los más finos del mercado en general.
El gran argumento técnico del Magic V6 es su batería de silicio-carbono de quinta generación, desarrollada en colaboración con ATL, uno de los principales fabricantes mundiales de baterías para móviles.
El silicio-carbono es un material que permite almacenar más energía en menos espacio que el grafito convencional; en este caso, Honor ha conseguido que el contenido de silicio en el ánodo alcance el 25%, lo que en la industria se considera un hito.
El resultado es una batería de 6.660 mAh en un cuerpo ultrafino, algo que hasta ahora obligaba a elegir entre una cosa u otra.
Además, Honor anunció en el MWC una nueva generación de este mismo tipo de batería, la Silicon-carbon Blade Battery, que ya alcanza el 32% de silicio y supera los 900 Wh/L de densidad energética. Está pensada para llevar los plegables al umbral de los 7.000 mAh en futuros modelos.
En cuanto a las pantallas, Magic V6 incorpora dos paneles LTPO 2.0 -tecnología que permite ajustar la tasa de refresco de forma adaptativa para ahorrar batería sin que el usuario lo note- de 6,52 pulgadas en el exterior y 7,95 pulgadas al abrirse.
El brillo máximo alcanza los 6.000 nits en la pantalla exterior, lo que lo sitúa entre los más luminosos del mercado. La pantalla interior incluye vidrio flexible con una certificación de pliegue minimizado y reduce en un 44% la profundidad del doblez respecto al modelo anterior, uno de los problemas estéticos y funcionales más habituales en este tipo de dispositivos.
El procesador es el Snapdragon 8 Elite Gen 5, de Qualcomm, el chip de referencia del segmento premium Android en este ciclo, y el teléfono cuenta con certificación IP68 e IP69 de resistencia al agua.
Las funciones de inteligencia artificial integradas, orientadas a la productividad y la multitarea, incluyen compatibilidad con el ecosistema de Apple, lo que permite usarlo en combinación fluida con otros dispositivos de la marca de la manzana.
Tablet, portátil y un robot que camina
Honor completó su presentación con dos incorporaciones al ecosistema que flanquean al smartphone: el tablet MagicPad 4 y el portátil MagicBook Pro 14.
MagicPad 4
El MagicPad 4 -disponible desde el 2 de marzo en color gris y blanco, en la versión de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento- destaca por su pantalla OLED de 12,3 pulgadas con resolución 3K y 165 Hz de tasa de refresco, y un grosor de apenas 4,8 milímetros.
Incorpora el mismo Snapdragon 8 Gen 5 del plegable y, como detalle orientado a desarrolladores y usuarios avanzados, permite ejecutar OpenClaw, un asistente de inteligencia artificial de código abierto, en un entorno Linux integrado en el propio sistema.
MagicBook Pro 14
El portátil MagicBook Pro 14, por su parte, apuesta por los procesadores Intel Core Ultra Series 3 y una pantalla OLED de 14,6 pulgadas, con gestión inteligente del rendimiento y autonomía destacada dentro de su categoría.
El primer robot humanoide de Honor
El colofón más inesperado de la presentación fue la aparición del primer robot humanoide de Honor.
La compañía no entró en muchos detalles técnicos, pero sí dejó claro que su apuesta en robótica se orienta a tres escenarios concretos: la asistencia en entornos comerciales, como tiendas o puntos de atención al cliente; las inspecciones en entornos laborales; y otros usos de asistencia doméstica o personal aún por definir.
La diferencia que Honor reivindica respecto a otros fabricantes de robots es su conocimiento acumulado del comportamiento del usuario a través de años de datos de smartphones y dispositivos conectados, lo que, según la compañía, debería permitir que sus robots reconozcan a las personas, anticipen sus necesidades y ofrezcan ayuda personalizada desde el primer uso.
Un ecosistema que ya no gira solo alrededor del teléfono
Vistos en conjunto, los anuncios de Honor en Barcelona dibujan una estrategia coherente y con largo alcance: la compañía ya no compite únicamente en el terreno del smartphone, sino que construye un ecosistema en el que la inteligencia artificial conecta el teléfono, el tablet, el portátil y, en breve, el robot.
La apuesta por la "inteligencia encarnada" -IA que no solo procesa, sino que también actúa en el mundo físico- es la columna vertebral de ese proyecto.
Si Robot Phone es la señal de hacia dónde va el futuro, Magic V6 es la prueba de que ese camino se construye con ingeniería sólida en el presente. Y el robot humanoide es, quizás, el recordatorio más explícito de que la siguiente gran frontera de la tecnología de consumo no está en la pantalla, sino más allá de ella.
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