Campiña Este

Los tambores de Baena vencen al coronavirus por San José

  • Los baenenses no resisten la prohibición de salir a la calle por el estado de alarma para tocar ese instrumento por el Día del Padre y acaban haciéndolo desde los balcones y terrazas en una estampa original

Dos baenenses tocan el tambor en una terraza. Dos baenenses tocan el tambor en una terraza.

Dos baenenses tocan el tambor en una terraza. / S. Núñez

¡Qué distinta este año la víspera de San José! En la localidad de Baena no se recuerda un 18 de marzo tan silencioso, tan triste y, sobre todo, sin poder escuchar el particular toque de esos miles de tambores Patrimonio de la Humanidad que cada año ensordecen las calles de esta villa para conmemorar el día del padre.

Un jarro de agua fría caía el pasado 12 de marzo sobre los pesarosos hombros de los amantes de este sonoro instrumento cuando la Agrupación de Cofradías y el Ayuntamiento informaban de la prohibición del toque del tambor por las calles. Aunque era una medida necesaria, prudente y compartida por todos, no era por ello menos dolorosa.

Tras la declaración del estado de alarma para evitar la propagación del coronavirus, las horas de confinamiento en las casas despertaron el ingenio de muchos baenenses que no se resignaban a guardar sin más sus tambores en los armarios hasta el año próximo. Y así, de grupo en grupo de whatsapp y por las redes sociales, fue corriendo un mensaje: unirse todos en las terrazas y balcones y durante un rato tocar los tambores judíos a modo de echar las cajas como si no hubiese un mañana.

Y así se ha hecho. Baena ha respondido, se ha colgado sus tambores y a golpe de baqueta le han plantado cara al maldito covid-19, con redobles judíos le han dicho que no van a acallar sus pellejos, con sus típicos toques han hecho olvidar a sus vecinos por un momento la ingente crisis sanitaria y económica que estamos viviendo.

Este año, ni ha habido hogueras en las calles ni los tambores han tocado en torno a ellas, ni los bares han abierto sus puertas para recibirlos, ni se han desplazado hasta esta localidad amantes del tambor de otros municipios de España. Las calles han estado desiertas.

Sin embargo, Baena ha felicitado a San José de esa forma tan suya y especial como solo ella sabe hacerlo, como el Santo se merece, haciendo retumbar todas sus calles, cada uno desde su casa y envolviendo al pueblo entero bajo un único sonido, el de sus tambores, los que han demostrado al coronavirus que ellos son más fuertes y nada en el mundo los va a vencer.

Ha sido un momento muy emocionante y único. No ha durado mucho, pero los baenenses amantes del tambor han podido cumplir con esta antiquísima tradición y aunque no se va poder celebrar la procesión con la salida de la imagen de San José, a puerta cerrada se ha ofrecido una misa en su honor que se ha retransmitido por la televisión local.

La víspera de San José ha sido diferente, pero a lo largo de la historia nadie podrá decir que en Baena, el coronavirus impidió que los tambores felicitaran un año más a este Santo varón al que la localidad rinde homenaje desde tiempo inmemorial. Por unos minutos, la ciudad entera se ha echado a la calle desde sus terrazas y balcones.

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