Vega del Guadalquivir

Fuente Carreteros despide con danzas un año “de locos”

  • Los bailes por el día de los Santos Inocentes ponen el colofón a un 2018 histórico

  • La localidad se ha independizado y ha celebrado el 250 aniversario de su fundación

La danza de los Locos en Fuente Carreteros. La danza de los Locos en Fuente Carreteros.

La danza de los Locos en Fuente Carreteros. / Salas / Efe

El municipio de Fuente Carreteros ha cerrado este 28 de diciembre, con su tradicional danza de los Locos, un año “grande”, lleno de hitos históricos, como la conversión de entidad local autónoma (ELA) en municipio, y la celebración del 250 aniversario de la colonización que trajo a esta comarca este peculiar rito. Cientos de personas, la gran mayoría llegadas de toda Córdoba y otras provincias, pasaron el día en Fuente Carreteros para observar la única fiesta que se conserva de la colonización de Carlos III del siglo XVIII en toda la comunidad autónoma, la danza de los Locos, una tradición que evoca, de forma vistosa y lúdica, un hecho popular como la matanza de bebés por Herodes.

El alcalde carretereño, José Manuel Pedrosa (Olivo), señaló que este día es colofón al 2018, que ha sido “un año grande”, con pequeños grandes hitos en esta localidad de poco más de 1.100 habitantes, ubicada en la Vega de Guadalquivir y que hasta hace unas semanas dependía de Fuente Palmera.

Entre estos hitos, el alcalde cita la celebración del 250 aniversario de la llegada de los colonos, la declaración de la danza de los Locos como Bien de Interés Cultural (BIC) por parte de la Delegación de Cultura en Córdoba y la conversión en municipio, aprobada por la Junta de Andalucía el pasado 2 de octubre. “Por decir más, en el sorteo de navidad cayó el gordo aquí en Fuente Carreteros. Así que 2018 ha sido genial”, señalaba jubilosamente Pedrosa, que espera que en el próximo año la Junta termine de declarar la danza de Los Locos como Fiesta de Interés Turístico Regional.

En el espectáculo participa una veintena de personas, entre los que se encuentran los músicos y el grupo de locos, jóvenes y niños de la localidad que rotan y se chocan unos con otros mientras hacen sonar las castañuelas de las que penden unas largas cintas de colores. Los bailarines van vestidos de mujer con faldas blancas bordadas, fajín azul, bandas rojas cruzadas sobre el pecho y un pañuelo estampado a la cabeza, para interpretar el papel de madres, mientras que el danzante más joven hace de loquilla, que es el personaje que simboliza la figura del niño Jesús.

Además, en esta jornada también se ejecuta el llamado baile del Oso, otra tradición de origen Centroeuropeo, con la que se espantan los malos augurios para el año próximo. El alcalde detalla que ésta es una tradición que viene de los colonos centroeuropeos, italianos y alemanes en su mayoría, que se asentaron en la zona.

De hecho, según especifica, a Fuente Carreteros se le llegó a llamar “la aldea de los italianos”, y éstos “conservaron tradiciones como la danza de los Locos, el baile del Oso y los huevos pintados”, para reivindicarse en una zona a la que llegaron bajo la promesa de “un paraíso que al final no era un paraíso”. De aquella colonización, esta zona de la provincia cordobesa y sevillana fue una de las más activas. En ella se crearon La Carlota, La Luisiana, Fuente Palmera, San Sebastián de los Ballesteros, además de numerosas aldeas, entre ellas Fuente Carreteros, la única que mantiene esta tradición, que lleva desde 1982 representándose ininterrumpidamente.

Todo ello en un ambiente festivo, a pesar de que su celebración coincide con el punto álgido de la campaña de la aceituna, lo que hace que la llegada de público autóctono haya sido más escalonada, no así por parte de los turistas. Así, al baile le ha sucedido un homenaje al loco mayor y un almuerzo colono a base de potaje navideño en la Casa Grande de la localidad, un día grande que pone el colofón a un año “de locos” en Fuente Carreteros.

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