Calles en Flor inunda de primavera seis rincones de Cañete en homenaje al Prado

Alto Guadalquivir

‘El jardín de las Delicias’ o ‘Saturno devorando a su hijo’ son algunas obras inspiracionales

El domingo habrá una salmorejada gratuita de récord en la que se utilizarán 550 kilos de tomate

El alcalde, Félix Romero, posa con algunos de los artistas.
El alcalde de Cañete de las Torres, Félix Romero, posa con algunos de los artistas. / El Día

El teórico del arte John Berger decía en 2010 que el Museo del Prado era como una ciudad, cuyas calles atraviesan el tiempo, perforan los siglos y recorren el mundo. Su mismo nombre evoca la imagen de un espacio natural de tierra llana donde crecen la hierba y las flores. Desde este jueves y hasta el domingo, la localidad cordobesa de Cañete de las Torres rinde homenaje a todos estos significados con motivo de la segunda edición de su festival Calles en Flor, que homenajea el bicenteneario de la pinacoteca madrileña.

En otras palabras, un aluvión de flores y de creaciones que oscilan entre la botánica y la escultura adornan seis puntos emblemáticos del casco urbano, al tiempo que florecen los escaparates, la gastronomía, las rejas y balcones y las sedes de colectivos y asociaciones, hasta medio centenar de puntos. Un festín de colores primaverales perecederos que, como invita a descubrir el alcalde, Félix Romero (PP), aúnan “originalidad” y “exclusividad” y suponen un punto de encuentro entre el arte floral actual y el más tradicional del mayo cordobés.

Entre las novedades, destacan la iluminación nocturna que dotará a los espacios de interés de un mayor aliciente; la realización de talleres formativos entre los colectivos locales implicados en el proyecto y el reto de realizar el mayor salmorejo el domingo, con la previsión de alcanzar los 550 kilogramos de este plato, que se podrá degustar de manera gratuita.

De Goya a El Bosco o Velázquez

Entre los artistas seleccionados para esta segunda edición de Calles en Flor, se encuentra Lowdi Kwan, procedente de Hong Kong y autor de El túnel del tiempo, en el Arco de Cañete de las Torres. Su mayor fuente de inspiración es la observación de personas y elementos presentes en la cotidianidad desde diferentes puntos de vista. Su intervención es una alegoría histórica de la influencia del arte del pasado hacia el presente. Un viaje simbólico donde el estudio del color, las formas y las texturas de las obras de arte clásico del Museo del Prado emergen en una composición pictórica floral que traslada, desde lo tridimensional, a la eclosión de sentimientos y significados que provoca la creación artística actual.

Francisco Macías, del Puerto de Santa María, ha creado en la calle Miguel de Cervantes un Tornado ideal, con el que reflexiona sobre la obra Saturno devorando a su hijo de la serie de pinturas negras de Goya. Macías representa una alegoría visual de la mente del pintor quien, al igual que un tornado, arrasó durante su vida captando situaciones cotidianas, dejándose influenciar por la política, la guerra y las necesidades que el pueblo tenía, acomplejándose por su enfermedad personal y su declive social. Un remolino de tormentos, al fin, que atrapan ahora en la calle Miguel de Cervantes.

Lowdi Kwan ultima 'El túnel del tiempo' en el Arco.
Lowdi Kwan ultima 'El túnel del tiempo' en el Arco. / El Día

El artista visual Antonio Blázquez ofrece en la calle Palma Cuerpo y sangre, inspirada en el Cristo crucificado de Velázquez y del propio entorno festivo de la localidad. Jugando con la evocación del símbolo religioso de las tradicionales cruces de mayo, se proyecta y materializa la silueta de dicho Cristo con claveles rojos. Una figura que normalmente se representa solo con la cruz y que plantea una metáfora y reflexión directa sobre la muerte.

En al calle Córdoba, Susana Oubiña y Pilar Arriaga recrean El paisaje, el recuerdo de una niña que al ver Las Meninas de Velázquez se transporta al interior del cuadro. Es, explican las autoras, una alegoría interactiva de una escena mitológica que invita al espectador a traspasar las diferentes veladuras florales, situándolo como protagonista de la obra.

Raquel Rodrigo invita a reflexionar sobre La naturaleza del pecado en la calle Julio Romero. Esta creación es una reinterpretación de El jardín de las Delicias de El Bosco, célebre tríptico que simboliza la lujuria de los placeres carnales de la humanidad en clave moralizante y satírica.

Gathering Floral –Alejandra Romero, Marga Martín y Javier Racionero–, por último, presentan El perro semihundido, que referencia la enigmática obra homónima de Goya. El cuadro muestra un fondo desdibujado por el que asoma la cabeza de un perro. Ramas, girasoles, gramíneas y todo tipo de material orgánico le dan vida a una alegoría del vacío en la Calzada de la Patrona, que permite a los visitantes cruzar, tocar, explorar y proponer la propia interpretación del perro del pintor.

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