Subbética

Una década de actuaciones para la restauración integral de la iglesia de Santiago de Lucena

  • Las últimas actuaciones, ejecutadas desde 2018, han consolidado y restituido la espadaña, la portada y las fachadas principal y lateral

  • El presupuesto de las tres fases definitivas ha ascendido a 144.000 euros y lo ha financiado la Diócesis de Córdoba

El párroco, en el centro, y los responsables de las obras en la iglesia de Santiago Apóstol. El párroco, en el centro, y los responsables de las obras en la iglesia de Santiago Apóstol.

El párroco, en el centro, y los responsables de las obras en la iglesia de Santiago Apóstol. / M. González

La iluminación exterior instalada por el Ayuntamiento, hace solo unos días, en los exteriores del templo de Santiago de Lucena realza y pormenoriza el resplandor de un edificio religioso y patrimonial, construido en el siglo XVI y restaurado, integralmente, durante la última década.

En los últimos diez años, distintas actuaciones han remozado y afianzado una iglesia de estilo gótico-mudéjar, cuya ejecución arrancó en 1503. En el Llanete homónimo, se erige como referencia espiritual y arquitectónica del barrio judío lucentino y encierra un significado proverbial cofradiero y santero porque guarda capillas para imágenes cumbres de la Semana Santa, como La Columna y la Virgen de la Soledad.

La primera intervención de sobresaliente envergadura, concluida en 2014, recobró el fulgor del interior de la parroquia, tanto los espacios de culto como diferentes dependencias utilizadas por Cáritas o comunidades cristinas y para la impartición de catequesis.

A mediados de 2018, arrancaba un último proyecto dividido en tres fases. El presupuesto global ha supuesto una inversión de 144.000 euros, asumida por el Obispado de Córdoba.

En primer término, los trabajos consiguieron eliminar las barreras arquitectónicas y dotar de una accesibilidad universal a la puerta lateral, ubicada en la calle Santiago.

Resuelto el "abombamiento" en la portada

Meses después, los desprendimientos y el deterioro imparable de la inconfundible espadaña anticiparon una actuación de urgencia que logró eliminar grietas, hongos y vegetación y restituir estética y estructuralmente este campanario.

La acumulación de agua generaba desperfectos crónicos y un saneamiento global recuperó pinturas murales y la consistencia de ladrillos y sillares.

Iglesia de Santiago Apóstol de Lucena. Iglesia de Santiago Apóstol de Lucena.

Iglesia de Santiago Apóstol de Lucena. / M. González

Finalmente, desde comienzos del año 2020, la obra, prosiguió, superando los paréntesis causados por la pandemia, y acabó hace unas semanas con la recomposición de la portada y la limpieza y rehabilitación de las fachadas.

La deformación de la portada, convertida “en una parábola”, detalla el arquitecto, Rafael Pineda, ha precisado de un desmontaje “de todas las piezas de piedra” y su posterior clasificación, reparación y colocación “en su verticalidad, sin abombamiento.

Maquinaria pesada y grúas han trasladado componentes de hasta 200 kilos y fibra de vidrio y mortero de cal y arena han contribuido a consolidar el conjunto de la edificación.

El arquitecto insiste en destacar que “las jambas estaban totalmente deformadas por la inclinación de los capiteles y el desplome que tenía”. Una vez finalizados los múltiples procesos, “la línea blanca de piedra” que discurre en paralelo a la puerta “es constante”.

Santiago Peregrino vuelve a presidir la fachada principal

Después de numerosos años, la imagen de Santiago Peregrino, con vara, concha y cantimplora, preside la fachada principal, debajo de un medio arco de conchas.

El párroco, Francisco de Asís Roldán, saluda “la finalización de las obras” y sólo apunta como “detalles” a pulir la madera de la puerta lateral y suelo del presbiterio ya que “es de arena y por el movimiento se rajan las losas”.

Expresa, este sacerdote, una extraordinaria gratitud tanto a Rafael Pineda como, también, a Rafael Oliva, responsable de la constructora por “el interés, el cariño y el empeño” expuestos en las diferentes actuaciones. De igual manera, ha elogiado el “excepcional trabajo” tanto del restaurador local José Daniel Henares como de Macarena Teruel.

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, inaugura oficialmente, este viernes, las obras acometidas y preside una eucaristía, desde las 19:00 horas, en el templo de Santiago Apóstol de Lucena.

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