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La Autovía de Málaga cumple 15 años de trámites sin fecha para su conclusión

  • En década y media, España ha tenido cuatro gobiernos y ninguno ha sido capaz de acabar la infraestructura más importante de Córdoba · Después de incumplir su promesa, el Ejecutivo elude ahora dar plazos concretos para el final de las obras

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En los últimos 15 años, España ha tenido cuatro gobiernos -dos del PSOE y otros tantos del PP- y ninguno de ellos ha sido capaz de concluir la infraestructura más importante y demandada de la provincia de Córdoba: la construcción de la interminable Autovía de Málaga (A-45). En estos últimos 15 años, desde que un Gobierno habló por vez primera de la necesidad de que Córdoba y Málaga estuvieran unidas por una vía de alta capacidad, se han sucedido manifestaciones, dilaciones de plazos, retrasos en la adjudicación de obras y promesas incumplidas.

En la actualidad, la carretera está casi acabada. La autovía ya está construida entre Córdoba y Encinas Reales. Pero aún quedan por concluir las obras de tres de los diez tramos en los que se dividió el proyecto: desde Encinas Reales hasta Antequera pasando por Benamejí y el complejísimo puente sobre el río Genil. Y lo que es peor, nadie sabe cuándo acabarán las obras. En teoría, sólo quedan unos meses.

1992: El Gobierno autoriza el inicio de las obras: En diciembre, un Consejo de Ministros presidido por el socialista Felipe González encarga el proyecto de construcción de una autovía entre Córdoba y Málaga. El objetivo es unir a la Costa del Sol con el interior andaluz. Pero, de forma sorpresiva, las obras sólo llegan hasta Antequera. La aclamada autovía de Córdoba se queda en una carretera de 55 kilómetros entre dos ciudades malagueñas. Se arregla, eso sí, el paso por Las Pedrizas, y se acorta el viaje en más de media hora. Antes de 1992, un coche nunca tardaba menos de tres horas entre Córdoba y Málaga.

La finalización de las obras levanta el malestar en la provincia de Córdoba, a pesar de que el Gobierno promete que tiene previsto darles continuidad en un futuro muy inmediato.

1995: El puente de Benamejí sólo tiene dos carriles. Sorpresa. El entonces llamado Ministerio de Obras Públicas (MOPU) acaba la construcción del puente de Benamejí sobre el río Genil, para jubilar los seis kilómetros de curvas y contracurvas que provocaban los vómitos de los viajeros y el atraso en el viaje a Málaga. El nuevo puente -la estructura más alta de Córdoba- acaba de construirse en 1995, pero sólo contempla dos carriles, uno por sentido. Los alcaldes critican al Gobierno porque esperaban que el puente fuera de cuatro carriles, en previsión de la futura autovía de la que, de momento, todo lo que se sabe está en los despachos de los técnicos.

1996: Primer Gobierno del PP y primer estudio informativo. En marzo, el PP gana las elecciones generales. Francisco Álvarez Cascos es elegido ministro de Fomento y una de sus primeras acciones en relación con la provincia de Córdoba es la aprobación del estudio informativo de la Autovía de Málaga (A-45) que ya se había iniciado bajo el Ejecutivo del PSOE. Pese a ello, Álvarez Cascos llega a declarar que cuando llegó a su despacho no había "nada negro sobre blanco" referente a esta carretera.

1997: Fomento divide el proyecto en diez tramos. El Ministerio de Medio Ambiente le da el visto bueno al proyecto, que ya tiene vía libre administrativa para su desarrollo. Entonces, el Ministerio de Fomento aprueba el trazado que seguirán las obras y toma una de las decisiones más polémicas: divide el proyecto de construcción en diez tramos, que se irán ejecutando de forma progresiva. El PSOE e IU critican esta decisión y recomiendan ejecutar la obra en sólo tres tramos. Pero la decisión ya está tomada.

1998: Primera licitacíón: Variante de Aguilar de la Frontera. El Ministerio decide empezar la autovía por la mitad y eliminar uno de los puntos más negros de toda la carretera: la travesía de Aguilar de la Frontera. Fomento licita en 1998 las primeras obras de la Autovía de Málaga en suelo cordobés.

1999: Comienzan las obras y comienzan las protestas. En mayo de 1999, Álvarez Cascos pone la primera piedra de las obras de la Variante de Aguilar, que deberá estar lista en 30 meses. Los alcaldes de la comarca de la Campiña Sur inician manifestaciones, cortes de carretera incluidos, para pedir la inmediatez de la conclusión de las obras. En los años siguientes, se crea la Plataforma Pro-Autovía de Antequera, que persigue que la carretera se acabe en el año 2004. De momento, el Ministerio de Fomento no se aventura a dar una fecha. Las licitaciones de nuevos tramos llegan con cuentagotas.

2002: Abren al tráfico los ocho primeros kilómetros. Una década y muchas manifestaciones después, el Gobierno abre al tráfico el primer tramo de la Autovía de Málaga (A-45) en suelo cordobés: los ocho kilómetros de la Variante de Encinas Reales. Mientras, ya se han iniciado las obras de otros dos tramos, entre Aguilar de la Frontera y Lucena, que deberán estar acabados a principios del año 2004. Después de un parón de unos tres años, se avanza en el estudio del resto de tramos y el propio Álvarez Cascos avanza la fecha de 2007 como el año probable de conclusión de toda la autovía. Le llueven las críticas por parte de la oposición.

2003: El gran año de la sprotestas y los accidentes. Arrancaban las obras del cuarto tramo -de diez- de la autovía y comenzaban también las protestas más importantes de la Plataforma Pro-Autovía. Quedaba un año para las elecciones generales y la carretera N-331 se había cobrado en sólo un mes y medio cerca de una veintena de víctimas mortales. Mientras, las obras de la autovía parecían no avanzar. La plataforma cortó la carretera, el Gobierno reprimió a base de multas una protesta y el PSOE aseguró que era "técnicamente posible" acabar la carretera en 2005. Para ello, claro está, era necesario ganar las elecciones.

2004: Gana el PSOE y comienza la guerra de los plazos. Poco antes de las elecciones de marzo, el Ministerio abre dos tramos de autovía -de casi 15 kilómetros- entre Aguilar y Lucena. Ya están en obras el tramo entre Córdoba y Fernán Núñez, entre Montilla y Aguilar, y entre Lucena y Encinas Reales. En marzo, el PP tan sólo ha sido capaz de acabar una veintena de kilómetros de autovía, aunque ha dejado en obras más de 30 kilómetros. En total, la autovía tiene 100.

Tras la victoria del PSOE, Magdalena Álvarez es designada ministra de Fomento. Poco después insiste en que habrá que pensar en 2007 como el plazo más lógico para acabar la autovía y lo justifica en que hay tres tramos de la carretera que todavía no tienen ni estudio técnico. Un jarro de agua fría riega a los vecinos de la zona Sur de Córdoba.

2005: Un ejercicio marcado por los retrasos y las promesas. Dos años antes, el PSOE dijo que era técnicamente posible acabar la Autovía de Málaga en 2005. Pero en este ejercicio sólo se pudo abrir al tráfico el tramo entre Montilla y Aguilar de la Frontera. El que discurría entre Lucena y Encinas Reales sufrió un nuevo retraso por el hallazgo de un yacimiento arqueológico y por el empeño del Ayuntamiento lucentino en que se protegiera. Se abrió al tráfico en septiembre. En julio de 2005, la ministra de Fomento prometió de forma categórica acabar toda la autovía en 2007, promesa que incumplió.

2006: El desbloqueo final de casi todo el proyecto. Fomento cerró 2006 con toda la autovía en marcha. Abrió al tráfico el tramo entre Córdoba y Fernán Núñez, que se unió a los 35 kilómetros que ya funcionaban, y adjudicó las obras de los últimos dos tramos: entre Benamejí y Antequera. Sin embargo, los cuatro kilómetros de la Variante de Encinas Reales sufrieron imprevistos técnicos y se retrasaron las obras. Todavía hoy no han podido ser abiertos al tráfico. Mientras, en el verano de 2006 se sucedieron los atascos en las travesías de la N-331 en Fernán Núñez y Montemayor, con más de diez kilómetros de retenciones. La ministra seguía manteniendo que la obra se acabaría al año siguiente.

2007: La confirmación de una promesa incumplida. El año pasado, el Ministerio abrió al tráfico el tramo entre Fernán Núñez y Montilla, y se consiguió acabar así con los atascos de la N-331. Sin embargo, el año acabó y el Gobierno tuvo que admitir que no podría concluir las obras a tiempo. A cambio, dio nuevos plazos -luego matizados-: la Variante de Encinas Reales y la conexión en Antequera estarían en enero de 2008, el puente sobre el Genil en Benamejí lo harían en el verano de ese año.

2008: El Gobierno elude hablar de plazos de finalización. Enero tampoco será mes de inauguraciones en la Autovía de Málaga y el Gobierno elude hablar ya de un plazo concreto para acabar la obra más importante de la provincia de Córdoba. Mientras tanto, las obras del puente sobre el Genil avanzan con lentitud. Por la imagen que ofrecen sus pilares es difícil pensar que estará acabado para este verano. Habrá que esperar un poco más.

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