Solo la verdad

01 de febrero 2026 - 03:12

Solo la verdad ayudará a curar esta herida que nunca cerrará”. La frase pronunciada en su emotiva intervención por Liliana Sáenz, hija de una de las fallecidas en Adamuz, durante el funeral celebrado el pasado jueves en un pabellón deportivo de Huelva en presencia de los Reyes y de varios miles de personas, refleja el sentimiento de las familias, pero se extiende al conjunto de la sociedad. Este funeral, que en la práctica ha sustituido al de Estado que el Gobierno prefirió aplazar sin fecha, ha simbolizado de manera dramática la situación anímica del país tras la tragedia ferroviaria de hace dos domingos. Por un lado, el movimiento de solidaridad de la gente y el respaldo institucional del Estado representado por don Felipe y doña Letizia, cerca una vez más de los españoles afectados por una desgracia. Por otro, la ausencia del presidente del Gobierno y del ministro responsable de la red de ferrocarriles y de asegurar su seguridad y el hecho de que los miembros del Ejecutivo que asistieron tuvieron que acceder por una entrada secundaria alejada de donde estaba el público. Sobrevolando todo ello la exigencia de la verdad sobre las causas que llevaron al terrible accidente y la petición de las responsabilidades porque algo así pudiera pasar. Una exigencia que se producía casi al mismo tiempo que el ministro Óscar Puente se jactaba durante una comparecencia en el Senado de la calidad de su gestión en la crisis de Adamuz y los parlamentarios del PP aprovechaban para montar una tangana con gritos de dimisión. Dos planos de una misma realidad: el de las familias que piden reparación para su dolor y el de la política que sigue perdida en su laberinto y cada vez más alejada de la gente. Es la radiografía de un país que tardará en sacudirse el dolor de un accidente todavía con demasiadas incógnitas.

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