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La colmena

Magdalena Trillo

mtrillo@grupojoly.com

El secuestro de Blas de Lezo

La figura del marino vasco ha quedado atrapada en la política. Como el himno y la bandera. Y el sentido mismo de ser español

Blas de Lezo tendría una película. Y Santiago Abascal también. El primero, el "mediohombre", el almirante tuerto, cojo y con un brazo inmóvil que en 1741 plantó cara a la imbatible flota inglesa en Cartagena de Indias, se ha deslizado por la historia envuelto en leyendas que han mitificado su figura como héroe y lo han convertido en protagonista de varios libros de investigación que exploran las verdades y mentiras que durante décadas se han contado sobre este peculiar marino vasco del que no sabe ni dónde yacen sus restos.

El líder de Vox ya exploró al terreno audiovisual en noviembre cuando, con la banda sonora de fondo de El señor de los anillos, se lanzó a cabalgar por el monte para ejemplificar que "la Reconquista comenzaría en tierras andaluzas". Eran las autonómicas, las que lo llevarían de ser un extravagante outsider de la política española a compartir escenario con los responsables de los principales partidos de la derecha. En apenas cuatro meses. Estamos ya en Colón. En la gran manifestación convocada este domingo para acabar con la "traición" de Pedro Sánchez con los independentistas catalanes, convocar elecciones "de inmediato" y sacarlo de Moncloa. Todo ello a cien días de las municipales a tan sólo unas horas de que se inicie el controvertido juicio del procés.

En este tiempo, a golpe de meme, Abascal ha montado a lomos de un mono gigante para recuperar Gibraltar y ha ejercido de caminante blanco en Juego de tronos y se ha colado en Los Simpson o en Pasión de Gavilanes. Extrañamente, no circula ningún montaje de Abascal como Curro Jiménez, el papel más castizo que menos le costaría interpretar.

Si no hubiera sido una ocurrencia-provocación (más) de Vox, sugerir en los Goya que se hiciera una película sobre Blas de Lezo podría verse hasta como una oportunidad. Pero fríamente. Pensando en la industria. Teniendo en cuenta los claroscuros del personaje. Sabiendo que hasta la Armada española lo ha reivindicado como "uno de los mejores estrategas de nuestra historia". Hay materia: como gran producción, en formato parodia o en serie B...

"Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden". Esta frase, atribuida al militar, formaba parte del atrezzo de la movilización españolista en Madrid. Aquí está el verdadero problema. La figura de Lezo ha quedado secuestrada en la contienda de los partidos. Como el himno y la bandera. Como los sentimientos mismos de lo que debe ser y sentirse español...

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