En tránsito
Eduardo Jordá
Una extraña fascinación
Hay libros que cuentan partidos, alineaciones y goles. Y luego está El Atlético de Madrid: La exaltación del desconcierto, de José Luis Codes Anguita, quien fuera doctor en Derecho y profesor en la Universidad de Córdoba, una obra que más que de fútbol, habla de vida. Codes Anguita no era periodista; quizá por eso vio lo que muchos cronistas no alcanzan: el latido invisible, la emoción que atraviesa generaciones, la fidelidad medida en intensidad y no en trofeos.
Su ensayo es poesía de lealtad, filosofía de pasión, un mapa del alma rojiblanca, escrito desde la reflexión académica y el amor profundo por su club. Desde la paradoja de un Bernabéu que defendía que “no entiendo cómo alguien puede preferir ser pobre siendo del Atlético, cuando puede ser rico siendo del Real Madrid”, hasta la memoria del Atlético Aviación, el libro nos enseña que ser colchonero no es cuestión de comodidad, sino de intensidad.
“El Atlético no es líder del campeonato, pero sí líder en su capacidad de generar ilusiones”, escribió el Diario AS en 1997, y Codes Anguita la hace resplandecer: la ilusión atlética es un acto colectivo, persistente, casi milagroso. Cada inicio de temporada renace la esperanza, aun sabiendo lo improbable. Cada “casi” –esa gloria que roza los dedos y se escapa– se convierte en himno de lucha y emoción, recordatorio de que la grandeza no se mide en copas, sino en cómo se vive y se siente cada instante compartido.
El autor rescata la historia con un ojo poético: las franjas rojiblancas surgidas por casualidad, el Atlético Aviación que dejó un sello de disciplina y cohesión, la final de la Copa de Europa de 1974, donde épica y derrota se entrelazaron de manera inolvidable. No se trata de narrar victorias, sino de capturar la esencia de pertenecer, de sentir con intensidad aun sin garantía de triunfo.
Codes Anguita pone en valor la paradoja, el desconcierto y la espera. El Atlético de Madrid: La exaltación del desconcierto no es solo un libro sobre un club; es un homenaje a la pasión, la memoria compartida y la fe consciente. Es un espejo donde todo atlético se reconoce, un canto a la emoción, la comunidad y la vida vivida con corazón abierto. Ser del Atlético, nos recuerda Codes Anguita, es sentir sin garantías y entregarse por completo. Esa es la grandeza de este club, y de este libro.
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