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El Gobierno vasco concede al ex jefe de ETA Txeroki, que cumple condenas que suman 400 años, un régimen de semilibertad que le permitirá salir de la cárcel de lunes a viernes, yendo sólo a dormir. Por desgracia el límite de cumplimiento efectivo de penas en España es de 40 años hasta que, en buena hora, se aprobó en 2015 la prisión permanente revisable. La aplicación o no de esta medida dependerá de lo que decida el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional.
Tanto Covite como la AVT lo han denunciado como una “amnistía encubierta” que traslada “un mensaje devastador de impunidad”, utilizando “una vez más” la legislación penitenciaria para beneficiar a “sanguinarios terroristas” sin tener en cuenta a las víctimas. Tienen razón. Pero se cumplirá porque es legal y, sobre todo, porque EH Bildu es uno de los apoyos parlamentarios de Sánchez. Si una única virtud tiene este partido es la de no disimular sus objetivos: “Esos 200 presos tienen que salir de la cárcel. Si para eso hay que votar los Presupuestos, los votaremos”, dijo Otegui en 2021.
La acusación de blanqueamiento del franquismo ha llegado al extremo grotesco de la denuncia, hace un año, de la exposición fotográfica Madrid icono pop 1964-1979 porque ignoraba el contexto represivo de la dictadura (lo que no era del todo cierto porque en el catálogo se aludía a él). El problema es que aquel Madrid de rodajes que trajeron grandes estrellas y del estallido yeyé existió, que Gianni Ferrari lo fotografió y que la exposición estaba dedicada a él, por lo que se veía a Audrey Hepburn, Grace Kelly, Brigitte Badot, Claudia Cardinale, Julie Christie o Elke Sommer junto a Concha Velasco, Rocío Dúrcal o Massiel. Era el mismo Madrid al que unos años antes se había dedicado la exposición Mad About Hollywood sobre los rodajes internacionales en los años 50 y 60. ¿Existió aquella España? Sí. ¿Blanqueó al franquismo? También. Pero lo hizo entonces, no ahora. Recordarla no es blanquear.
Para blanqueo, no referido a una guerra terminada hace 87 años y una dictadura desaparecida hace medio siglo, sino a quienes asesinaron hasta hace solo 16 años e intentaron reventar la democracia recién nacida, asesinando más que nunca entre 1978 y 1981, el de ETA.
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