La poesía del flamenco
Poeta flamenco | Crítica
El libro ‘Poeta flamenco’ del profesor José Cenizo es a la vez un tratado sobre la poesía del flamenco y un taller literario para aprender a componer letras jondas
La ficha
'Poeta flamenco: cómo hacer letras para el cante' José Cenizo Jiménez, Colibrí Ediciones, Sevilla, 347 pp.
Este libro es un tratado sobre el flamenco como hecho literario. Se analizan pormenorizadamente sus aspectos lingüísticos, estilísticos, métricos y semánticos. Se proponen diversas actividades complementarias al lector y es también un taller de creación literaria, como reza su subtítulo. Y todo ello analizando cante por cante.
Se hace una descripción musical, histórica, sociológica y geográfica del mismo, para pasar luego a los aspectos literarios. De cada estilo se presentan, asimismo, versiones musicales realizadas específicamente para la obra en las que colaboran Edu Hidalgo, Virginia Gómez, Esther Pérez, Rubito hijo, Lidia Rodríguez, entre otros. La obra se completa con un diccionario de términos flamencos que aparecen a lo largo del libro. La poesía del flamenco destaca por la naturalidad, la sobriedad, la sencillez léxica y la versificación natural.
En consonancia con estos caracteres, los temas tratados, dentro de una gran variedad, suelen ser los asociados a emociones primarias: alegría, ira, soledad, miedo. El tema de la madre es también recurrente en la lírica jonda. El libro no elude temas complejos como es el de la autoría en el flamenco.
Las estrofas más usuales son la tercerilla y la cuarteta (o tirana), aunque abundan también las quintillas, los pareados y, en menor medida, décimas (para las guajiras y algunas milongas), agrupaciones arbitrarias y romance, de forma fragmentaria o en versiones completas.
Domina la métrica octosilábica, con la excepción de la seguidilla propia de la liviana, la serrana, las sevillanas y algunas cantiñas; y la seguiriya, o playera, denominada en este libro seguiriya gitana, grupo constituido métricamente por hexasílabos (versos primero segundo y tercero) y un endecasílabo (verso tercero) que, según García Matos, procede también de la seguidilla tradicional.
Lo que menos me convence del trabajo de Cenizo es la parte histórica y de la obra, así como la clasificación de los cantes, ateniéndose, en este sentido, al concepto mairenista del flamenco.
Así, por ejemplo, no creo que la seguiriya sea un cante primitivo, y tengo mis dudas de que sea un cante básico. No es primitivo porque sus primeras manifestaciones datan de finales de los años 60 del siglo XIX. Y quizá no sea básico porque otros estilos con los que comparte el compás y otros elementos musicales, como la serrana o la liviana, están atestiguados con anterioridad a las seguiriyas.
De hecho, el patetismo característico del cante por seguiriyas nos remite sin dudarlo al espíritu decimonónico romántico.
José Cenizo (Paradas, Sevilla, 1961) ha sido profesor de secundaria y coordinador del programa de doctorado de la Universidad de Sevilla Estudios avanzados de flamenco (2012-2014).
Es crítico literario y autor de múltiples trabajos de investigación y divulgación sobre el flamenco como Poética y didáctica del flamenco (2009), El cante por derecho: semblanza del cantaor Miguel Vargas (2010) o Antonio Mairena, la forja de un clásico del flamenco (2011), entre otros.
Entre sus ensayos literarios destacan sus trabajos sobre autores como Javier Salvago, Emilio Durán o Rafael Porlán. Fue presidente de la Peña Flamenca Calixto Sánchez de Sevilla y miembro del jurado del Compás del Cante.
Como poeta destacan libros como Otra vez septiembre (1999), Con pocas palabras (2007) y Antes del porvenir (2015). El primero y el tercero son prosas poéticas y el segundo coplas flamencas.
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