Materia y memoria

El pianista menorquín Marco Mezquida, uno de los más relevantes exponentes del jazz nacional, publica un álbum que reivindica la dimensión física de la música.

El trío de Marco Mezquida. / D. S.
Salvador Catalán

21 de febrero 2026 - 18:10

La ficha

Táctil. Marco Mezquida Trío. Marco Mezquida: piano, teclados, composición y voz; Aleix Tobías: batería y percusión; Martín Meléndez: chelo. Autoeditado, 2026

Asentado en la primera línea del jazz nacional y amigo de territorios alimentados por flamenco, folclore o clásica, el pianista y compositor Marco Mezquida ha exhibido siempre su talante explorador e inquieto. Huyendo de encasillamientos y arquetipos, sus trabajos como líder o junto a voces como Silvia Pérez Cruz, Celeste Alías o la fadista portuguesa Lina así lo documentan.

Tras su tercera asociación con el guitarrista flamenco Chicuelo en Del alma (2024), llega ahora Táctil (2026). La cuarta entrega de un proyecto conformado por una original organización instrumental integrada por el chelo de Martín Meléndez y las percusiones de Aleix Tobías, cuya química ya quedó patente en Ravel’s Dreams (2017), homenaje al compositor Maurice Ravel, –inspiración también aquí en el inicial Nobles et sentimentales–, Talismán (2020) y aquel Letter to Milos (2022) dedicado a su hijo.

Táctil “es una declaración de amor por la vida, por la piel, por el sonido y por todas las personas. Una obra que nace tanto de la alegría más radiante como de la tristeza más profunda” y que busca “recuperar la dimensión táctil de la expresión musical, en un mundo donde el sonido parece inmaterial y destinado a desaparecer en cuanto se crea”. Sus catorce temas –todos firmados por Mezquida, con la excepción de Malambe de Martín Meléndez y Pe di boi de la caboverdiana Cesária Évora– cabalgan entre íntimas experiencias, evocaciones sentimentales como Cádiz y una preocupación política que mira a quienes sufren injusticia y guerras, expresada en un recuperado Tempus fugit (Plor per Palestina) o en World’s Hope, dedicado a la activista sueca Greta Thunberg.

Música preciosista, esencial y emotiva que, huyendo de divagaciones, se impulsa en el pianismo ágil y penetrante del líder. Ética y estética, desazón y esperanza, conectadas en un notable disco que brilla al primer contacto.

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