La deseada princesa del norte

'Los escarpines de Kristina de Noruega', ambientada en plena Reconquista española, recrea la obsesión de la abuela de Alfonso X El Sabio por convertirlo en emperador

Rosa París

12 de septiembre 2010 - 05:00

Cristina Sánchez-Andrade se sumerge con Los escarpines de Kristina de Noruega en la España del siglo XIII para reconstruir la historia de Alfonso X El Sabio. La autora ha llevado a cabo una laboriosa tarea de documentación para alumbrar una obra que "no es una novela histórica al uso, porque hay un tratamiento bastante profundo de los personajes". Con este procedimiento introspectivo, la trama gira en torno a la obsesiva existencia de doña Berenguela La Grande, madre de Fernando III El Santo y abuela del rey sabio, que vive obcecada en casar a su nieto con una misteriosa princesa del norte de Europa. Tras esta enfermiza insistencia se esconde el deseo de convertir al infante castellano en el máximo dirigente del recientemente surgido Sacro Imperio Romano Germánico.

La autora de títulos como Ya no pisa la tierra tu rey, Las lagartijas huelen a hierba o Coco construye una trama marcada por el misterio y el suspense y sostenida en tres pilares básicos. El primero, la confrontación entre la naturaleza Norte-Sur. En segundo lugar, las obsesiones que marcan la vida de doña Berenguela y que incluso transmite a su nieto Alfonso X; y, por último, la espera como bálsamo que otorga consuelo y sentido a la vida. Una lección vital y al mismo tiempo de historia con la que la escritora asegura que "aprendí muchísimo sobre una época de la que no conocía nada. Es una experiencia muy gratificante".

La novela que publica Roca editorial aborda un periodo de la historia de España con momentos tan cruciales como la batalla de las Navas de Tolosa, la unión de los reinos de Castilla y León o la conquista de Sevilla por Fernando III. La ciudad hispalense se convierte así en uno de los enclaves principales donde se desarrolla la acción, en un momento "muy interesante" de la capital andaluza. "Era una ciudad recién conquistada, con una gran mezcla de culturas, muy bonita, pero al mismo tiempo muy destartalada, aún por hacer", comenta Sánchez-Andrade. La también crítica literaria y traductora recrea, además, parte de la historia de Noruega, para lo que no dudó en viajar hasta Bergen, ciudad originaria de la princesa Kristina, entrevistarse con historiadores expertos en la materia y consultar libros sobre mitología escandinava como la Edda en Prosa de Snorri Sturluson. "Siendo una época tan desconocida, tienes que estar atento a todos los detalles, a todos los datos", puntualiza tras tres años de trabajo.

El misterio, que rodea la corte castellana a lo largo de la obra, se cosifica en dos elementos clave, la plaga de langostas que arrasa campos y ciudades y los escarpines -que, además, dan título al libro. Respecto a la primera, la invasión de insectos siempre se cierne sobre los campos de Castilla cuando la muerte acecha las estancias de la realeza; por otra parte, el lujoso calzado, antecedente de la actual plataforma, se erige como objeto de deseo entre las féminas, que harán todo lo posible por hacerse con tan preciados zapatos. Éstas hallarán su última dueña en Kristina de Noruega, un personaje que siempre había fascinado a la autora tanto por su vida -abandonó su país natal para casarse con un hombre desconocido para ella- como por su misteriosa muerte. "Kristina murió cuatro años después en Sevilla, sin descendencia alguna. Algunos dicen que de meningitis (de ahí la receta para el mal de oídos que se encontró en el sepulcro) y otros que de melancolía, al no haber podido adaptarse a una vida y unas gentes tan distintos a las suyas", explica Sánchez-Andrade, quien no decarta ninguna de las teorías.

Los escarpines de Kristina de Noruega, con la Reconquista como telón de fondo, es la primera incursión de la autora en la novela histórica, sobre la cual afirma que "lo que más me interesaba no era el objetivo de la alianza matrimonial, ni el momento histórico, ni siquiera me interesa mucho, en líneas generales, la novela histórica... Me interesaban los sentimientos y las pasiones de la pobre princesa noruega. Sentía un gran interés por el personaje, y la mejor forma de abordarlo era a través de este género".

A pesar de que la princesa Noruega protagoniza, junto a sus escarpines, el título de la última novela de la escritora gallega, la figura de doña Berenguela La Grande se erige sobre los demás personajes marcando el ritmo de la obra. A tal respecto, esta licenciada en Derecho y Ciencias de la Información comenta que "una cosa es la novela que te planteas escribir y otra la que sale. Empecé a escribir pensando que Kristina sería la protagonista. A medida que fui investigando me encontré con doña Berenguela, que fue tirando de la historia, de mí y de la novela". El volumen, definido por la propia autora como una "historia con tono melancólico", se apoya en las biografías de personajes históricos reales, con caracteres ficticios mínimos y relegados a roles secundarios. Sánchez-Andrade confiesa que construir personajes a partir de sujetos reales condiciona mucho el trabajo y se vislumbra como una tarea más complicada que crear personajes desde cero. "Ésta es una novela fiel a la historia, a los hechos, a las batallas. Cuando reconstruyes un personaje del siglo XIII, con otro modo de ver las cosas, con otra noción de la religión, tienes que ficcionar un poco, pues no sabes a ciencia cierta cómo pensaban esas personas", sentencia

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