Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba La cantaora Mayte Martín rinde culto al pasado en su espectáculo 'Memento'

  • La artista hace un recorrido por la memoria del cante más tradicional este viernes en el Teatro Góngora

La cantaora Mayte Martín. La cantaora Mayte Martín.

La cantaora Mayte Martín. / José A. Holgado

La cantaora Mayte Martín llega este viernes (20:30) al Teatro Góngora dentro de la programación paralela del XXII Concurso Nacional de Arte Flamenco con su espectáculo Memento, para el que ya no quedan invitaciones disponibles. La artista catalana ganó en 1989 uno de los premios en este prestigioso certamen.

Enmarcado en la Semana del Patrimonio Flamenco del Centro Fosforito, el montaje es una incitación al recuerdo, a esa acción sanadora de agitar la memoria para rendir culto a lo que nos precedió y agradecer lo que nos fue concedido; al acto de detenerse a reflexionar sobre lo esencial.

Así define la propia Mayte Martín este espectáculo, que ha sido aclamado por público y crítica, y donde estará acompañada por el guitarrista Alejandro Hurtado: "Jamás encontré un término que definiera mejor mi relación con el flamenco, que denominara de forma tan certera este motor que me impulsa a rendir culto al pasado, ese respeto religioso que profeso al flamenco y a quienes han hecho de él ese tesoro que venero".

En definitiva, Memento es un recorrido por la memoria del cante más tradicional, evocando a algunas de las grandes figuras de este género. La Mayte Martín más flamenca está de vuelta. En verdad, nunca se fue del todo, por mucho que abriera su abanico interpretativo a boleros o baladas, todos ellos también de memorable interpretación. Aún con todo, en este espectáculo el repertorio flamenco más clásico de la cantaora catalana hará acto de presencia para deleite del público más ortodoxo.

Elegancia, sobriedad, delicadeza, virtuosismo, emotividad y honestidad artística. Mayte Martín, (Barcelona, 1965) pertenece a esa extraña categoría de artistas que no necesitan, ni quieren, sacar un disco cada dos años para sobrevivir, ni por conservar un sitio en la actualidad o en la memoria del público.

Es una de las cantaoras de mayor prestigio del panorama actual del flamenco. Posee el aval del reconocimiento de los críticos, la aquiescencia colectiva de la afición y un interesante fajo de premios, pero el reconocimiento más extendido le llega de la mano del público, que aprecia su cante preciosista y sereno, lleno de matices.

Desde sus primeros pasos rompe moldes: nace con una filosofía muy peculiar y un concepto de la profesión absolutamente transgresor dentro del ámbito del flamenco, siendo considerada por su estética artística y su discurso, pionera y puntal del denominado “flamenco catalán”.

Después de diez años aprendiendo y desarrollando sus capacidades interpretativas en entidades culturales y actos benéficos, en 1983 empieza a dedicarse profesionalmente a la música con el flamenco como principal referente, pero también descubriendo caminos propios en otras formas de expresión musical como el bolero. Empieza así a tomar forma y a manifestarse la versatilidad que la caracteriza.

Su proyección internacional comienza en 1986, al ser elegida por Peter Gabriel para representar a España en diversos festivales de músicas del mundo. En 1987 obtiene la Lámpara Minera, máximo galardón del Concurso Nacional del Cante de las Minas de La Unión y, en 1989, el Premio Antonio Chacón en el XII Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba.

Desde entonces, su carrera artística no ha dejado de crecer. Ha colaborado con el pianista Tete Montoliu en varias giras y trabajos, unión que arrancó después de compartir escenario de forma espontánea en un club de jazz a principios de los 90.

Hasta la fecha, Mayte Martín ha grabado siete discos. El último de ellos, Tempo Rubato, un elegante trabajo cargado de emociones y que se gestó durante 22 años de trayectoria, a golpe de vivencias.

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