Boxeo

Rafa Lozano se proclama subcampeón de Europa júnior del peso minimosca

  • El joven púgil cordobés dominó en la final ante el moldavo Ilie Argatu, pero sufrió una polémica decisión de los jueces en su contra

Rafa Lozano Serrano, junto a su padre y seleccionar español de boxeo, Rafael Lozano. Rafa Lozano Serrano, junto a su padre y seleccionar español de boxeo, Rafael Lozano.

Rafa Lozano Serrano, junto a su padre y seleccionar español de boxeo, Rafael Lozano.

El deporte cordobés ha escrito este miércoles 2 de diciembre una nueva página en su historia, aunque debió ser mejor. El joven boxeador Rafa Lozano Serrano se ha proclamado subcampeón de Europa júnior del peso minimosca, en el campeonato celebrado en Sofía, la capital de Bulgaria.

El Balín, apodo que luce orgulloso en honor a su padre, Balita Lozano, ha cedido en la final ante el moldavo Ilie Argatu, tras una escandalosa decisión de los jueces, que han otorgado la victoria al púgil moldavo, que fue manifiestamente inferior al cordobés en los tres asaltos que duró el enfrentamiento.

El boxeo volvió a ofrecer su lado más oscuro, el de los intereses de determinados organismos y el capricho de unos jueces que puntuaron sin atender a lo visto sobre el ring. La derrota de Rafa Lozano en la gran final se fundamentó bajo una decisión unánime (27-30) difícil de justificar, con un resultado abrumadoramente distinto a lo visto en la pugna. Al púgil cordobés le arrebataron la medalla de oro un juez ucraniano, un ruso, un rumano, un lituano y un kosovar. Todos ellos del Este de Europa. Ante un rival moldavo. Quizás por ahí se entienda mejor el polémico desenlace de la final del peso minimosca, que provocó las airadas protestas de Rafael Lozano, padre del púgil cordobés y seleccionador español.

No era de extrañar pues la verdad sobre el ring es que Rafa Lozano Serrano se mostró ampliamente superior a Argatu. Dominó con decisión el primer asalto, siendo el único que conectó golpes claros, tónica que siguió en el segundo asalto. El cordobés hizo gala de una gran pegada y un ágil juego de piernas para esquivar los intentos del moldavo, que solo en los compases finales le puso en algún aprieto.

Antes, en el arranque del tercer y último asalto, Argatu se fue al suelo por un nítido derechazo de Lozano, que el árbitro de ring anuló al achacarlo a un tropezón que no existió. Ahí se empezó a fraguar la jugada que luego se confirmó con el anuncio de la decisión de los jueces. El cordobés no fue ganador de ninguno de los tres asaltos según las tarjetas.

Pese a la gran decepción por tener que conformarse con la medalla de plata cuando le pertenecía el oro, la gran actuación de Rafael Lozano Serrano en este Europeo júnior confirman la progresión y las sensaciones de un joven que ha cogido con fuerza el testigo de su padre, quien como seleccionador español de la disciplina está llevando muy de cerca la progresión de su pupilo.

El Balín ha devuelto a escena al boxeo cordobés con una medalla de plata que le augura un futuro prometedor y que le servirá para consolidarse en el equipo nacional. A sus 15 años, la inminencia de los Juegos Olímpicos de Tokio le hacen poner sus miras en los de París 2024. Con trabajo, tesón y el talento demostrado, el cordobés tiene a su alcance devolver a la saga familiar a la máxima cita deportiva. Su carrera no ha hecho más que empezar, despegando con fuerza. Y no siempre se va a topar con jueces que le aparten de las victorias que se gana sobre el ring.

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