Córdoba

Aquel verano de 1984El torero que tiñó de luto a un país que estaba pensando en entrar en la OTAN

Imagen televisiva de la cogida mortal de Paquirri en Pozoblanco. Imagen televisiva de la cogida mortal de Paquirri en Pozoblanco.

Imagen televisiva de la cogida mortal de Paquirri en Pozoblanco.

Si otoño es la estación de los muertos, se podría decir que en 1984 noviembre adelantó su llegada. Nada más acabar el verano, casi a punto de morir septiembre, en la plaza de toros de Pozoblanco, el toro Avispado pasó a ser inmortal al mismo tiempo que le causaba la muerte a Francisco Rivera 'Paquirri', en un lance que tiñó de luto a un país y de un negro que todavía no se ha desteñido del todo a la prensa rosa española, al taurinismo, a la jet set y hasta a la aristocracia más insigne. No tenía que haberse muerto, pero las condiciones de la enfermería de aquella plaza hicieron imposible la supervivencia del marinero de luces barbateño.

Efectivamente, fue la pérdida más sonada pero no la única, en un verano en el que habían dicho adiós Richard Burton, también casi tan protagonista en el cine como por su vida amorosa con Liz Taylor; el insigne Ismael Merlo, de esas familias artísticas tan productivas en España, y Truman Capote, el periodista y escritor capaz de hacernos desayunar con diamantes y de helarnos el corazón con su inmenso reportaje-novela

El verano había empezado con fútbol. Era año par y tocaba Eurocopa. La selección española no lo hizo mal. No tan mal, queremos decir. Con un fútbol pésimo, inexplicablemente el equipo nacional se clasificó para la final del campeonato jugado en Francia, y contra la anfitriona precisamente. Francia ganó por 2-0, y el combinado dirigido por Miguel Muñoz no tuvo casi nunca opciones, pero lo que quedó para la historia fue el clamoroso fallo de Arconada en el primer gol, lo que hizo que Forges lo bautizara para siempre como Aquel fue también año de Olimpiadas, y en Los Ángeles, sin participación del bloque soviético, España estuvo a su nivel hasta entonces, pero con un importantísimo logro: la medalla de plata en baloncesto contra Estados Unidos. El segundo Open Británico que se llevó Seve Ballesteros también fue una gran victoria del deporte español.

En la política nacional, el PSOE estaba empezando a plantearse la entrada de España en la OTAN, un hecho traumático para los socialistas, mientras que la lucha contra ETA alcanzaba sus primeras minivictorias con la extradición inédita hasta entonces de tres terroristas a España por parte de Francia. Los pilotos de Iberia se pusieron en guerra con una huelga larguísima, que terminó en un arbitraje forzoso, y hasta los futbolistas amenazaron con una. Todo esto en un país que terminó de reconocer la mayoría de edad de los grupos de la Movida dándole la canción del verano a de Radio Futura.

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