Meteorología

Una masa de aire polar desploma los termómetros en Córdoba hasta seis bajo cero

  • Cáritas y la Cruz Roja impulsan sus programas de asistencia social contra el frío

Una joven se protege del frío a primera hora de la mañana. Una joven se protege del frío a primera hora de la mañana.

Una joven se protege del frío a primera hora de la mañana. / Jordi Vidal

Abrigo, bufanda, guantes y gorro. Cualquier prenda será bienvenida en las próximas horas para combatir el descenso de temperaturas en la provincia de Córdoba fruto de la masa de aire polar continental seca que recorre la zona, según detalla la meteoróloga de eltiempo.es Mar Gómez, quien precisa que “debido a que se trata de un aire muy seco, no se producirán precipitaciones”. Así, se descartan nevadas a pesar del descenso progresivo del mercurio, aunque habrá que estar atento a las heladas de primera hora de la mañana.

Gómez apunta a las jornadas de mañana jueves y del viernes como las más frías de la semana, en las que se pronostica una mínima de dos grados bajo cero el viernes en la capital y una máxima de 15 grados el jueves y de 13, el viernes. Dichos valores ya llevaron a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a activar ayer la alerta amarilla de 02:00 a 09:00.

Córdoba, por tanto, tiritará en los próximos días. Los municipios más castigados serán Villaviciosa, con -5 grados, y Luque y Priego de Córdoba, cuando se espera que el murcurio caida a -6 grados. En cambio, las máximas se mantendrán suaves con un leve descenso a partir del jueves, aunque durante el fin de semana ambos valores volverán a experimentar una ligera subida. Aun así, la semana que viene se prevé una vuelta de las bajas temperaturas, que serán predominantes.

Para combatir la alerta amarilla que se establece en Córdoba, asociaciones como Cruz Roja y Cáritas colaboran con los Servicios Sociales del Ayuntamiento para ofrecer ayuda, orientación y cobijo a las personas sin hogar. El concejal de Servicios Sociales, Juan Hidalgo, recuerda que “el protocolo de la ola de frío está activo desde principios de noviembre” a través de la cesión de 20 camas supletorias para la casa de acogida y “el despliegue de las unidades de emergencia social de las asociaciones”.

En este sentido, desde noviembre se han registrado cerca de 2.000 ingresos de 117 personas distintas, de las cuales 86 han repetido más de un día en el servicio de cena, ducha, cama y desayuno, apunta el concejal. Hidalgo asume que en los últimos días “hemos alcanzado el máximo de plazas debido al descenso de las temperaturas”.

El edil explica que las unidades de calle diurnas “están destinadas a aconsejar y reconducir a las personas en situación desfavorable hacia los recursos que tienen disponibles en la ciudad”. En esta labor, cuentan con la ayuda de la Policía Local.

Respaldo de Cáritas y la Cruz Roja

Por su parte, el gerente de Cáritas, José Luis Rodríguez, explica que la asociación ofrece el mismo servicio de acogida “con un módulo anexo con una capacidad de 32 camas y con servicio de cena, ducha, cama y desayuno”. A esto se añade la atención en la calle “que coordinamos con las unidades de Cruz Roja para cubrir las noches de todos los días de la semana”. Rodríguez expone también que “el frío aumenta el riesgo y obliga a la gente a recurrir a nosotros, pero la necesidad siempre existe independientemente de la temperatura”, por lo que los grupos de voluntarios –alrededor de 40 personas por grupo– “siempre colaboran con nosotros durante el año”.

En el caso de Cruz Roja no tiene la oportunidad de ofrecer cobijo, pero sí coordina con Cáritas la unidad de emergencia social con el reparto de comida y bebidas reponedoras, ropa de abrigo y mantas. “Nuestra ayuda es para combatir el frío, por lo que se incluye un servicio de atención sanitaria y ayudas económicas a las familias en situación de pobreza energética”, explican desde la organización.

El voluntariado de Cruz Roja comenzará en los próximos días el seguimiento telefónico de medio millar de personas mayores en la provincia, para ofrecerles una serie de consejos básicos para prevenir los efectos de la bajada de las temperaturas. El centro de contacto del programa, llamado Ola de frío, cuenta con agendas personales de los usuarios, una base de datos en la que se almacena información sobre quienes requieren una especial atención por su situación de riesgo o vulnerabilidad.

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