Universidad

La contratación distinguida de la UCO

  • La Comisión Europea certifica la política laboral de investigadores en la Universidad con un sello de calidad, que se someterá a una evaluación interna en dos años

Integrantes del equipo de investigación del profesor José Manuel García, en uno de los laboratorios del Campus de Rabanales Integrantes del equipo de investigación del profesor José Manuel García, en uno de los laboratorios del Campus de Rabanales

Integrantes del equipo de investigación del profesor José Manuel García, en uno de los laboratorios del Campus de Rabanales / Juan Ayala

"Es un orgullo, pero también una responsabilidad. Debemos seguir trabajando para hacer nuestra institución aún más atractiva para el talento investigador". Es lo que considera el vicerrector de Investigación y Desarrollo Territorial de la Universidad de Córdoba (UCO), Enrique Quesada, tras la concesión del sello de excelencia HRS4R (Estrategia de Recursos Humanos para Investigadores) a la institución académica. 

Pero, ¿qué es este sello de calidad? Pues, se trata de una distinción que ha concedido la Comisión Europea formalmente a la UCO, que reconoce su esfuerzo como institución o entidad que financia la I+D al adoptar una serie de buenas prácticas en materia de contratación de investigadores y personal técnico.

Al respecto, Quesada explica que el sello de Excelencia en Recursos Humanos de Investigación es concedido por la Comisión Europea "para dar reconocimiento público a las instituciones de investigación que han progresado en alinear sus políticas de recursos humanos con los principios definidos en la Carta Europea del Investigador y el Código de Conducta".

Por un lado, la Carta Europea del Investigador señala las funciones, las responsabilidades y los derechos de los investigadores y sus empleadores. El objetivo, detalla, es "asegurar que la relación entre ambas partes contribuya al funcionamiento satisfactorio para generar, transferir y compartir conocimiento, a la vez que se promueve la carrera investigadora desde sus inicios".

Por otro lado, el Código de Conducta fue elaborado para hacer el procedimiento de selección de personal más justo y transparente.

Una científica de la UCO observa los resultados de un estudio Una científica de la UCO observa los resultados de un estudio

Una científica de la UCO observa los resultados de un estudio / Juan Ayala

En concreto, la Carta Europea de Investigadores y el Código de Conducta para la contratación de investigadores son los documentos de la Unión Europea que marcan las directrices para que las universidades e instituciones de investigación mejoren las condiciones de trabajo y empleo para los investigadores, haciendo más atractiva la carrera investigadora en Europa.

En el caso de la carta, esta contiene 40 principios que definen las responsabilidades y los derechos de los investigadores, así como de las entidades que los emplean o financian. Contratación abierta, transparente y basada en méritos, aspectos éticos y profesionales, condiciones de trabajo y seguridad social y formación y desarrollo de la carrera son las cuatro categorías en los que se agrupan los principios de la carta.

El Código de Conducta, por su parte, consta de una serie de principios que deben seguir los empleadores o financiadores al contratar investigadores.

Quesada subraya que la Universidad de Córdoba "tiene a la investigación como una de sus señas de identidad, y esta distinción reconoce el esfuerzo de la institución para llevar a cabo buenas prácticas en la contratación de investigadores".

"El respaldo de la Comisión Europea a la política de recursos humanos de investigación de la UCO hará más atractiva a nuestra institución como ecosistema en la que se dan las condiciones óptimas para que el talento investigador desarrolle su labor", considera.

El origen de la concesión

La Universidad de Córdoba firmó la adhesión a dichos principios el 27 de julio de 2016. Para definir su estrategia de recursos humanos para la investigación (HRS4R) y realizar un seguimiento del proceso, se creó un grupo de trabajo constituido por representantes de los principales agentes implicados: personal docente e investigador de los diferentes vicerrectorados, personal administrativo e investigadores en diferentes etapas (personal técnico de apoyo, predoctoral, postdoctoral e investigadores senior). Todo ello supervisado por el Consejo de Dirección de la Universidad.

Investigadoras de la UCO en el Servicio Central de Apoyo a la Investigación Investigadoras de la UCO en el Servicio Central de Apoyo a la Investigación

Investigadoras de la UCO en el Servicio Central de Apoyo a la Investigación / Juan Ayala

No obstante, para conseguir el sello se desarrollaron tres fases. La primera de ellas se centró en un análisis interno de la institución académica para comparar sus prácticas en materia de ética profesional, contratación, condiciones laborales y formación con los principios establecidos en la Recomendación de la Carta de los Investigadores y Código de Contratación.

Así, expone el vicerrector, se llevó a cabo una encuesta entre la comunidad universitaria para conocer su percepción sobre el grado de cumplimiento en la UCO y nivel de importancia con los 40 principios. "A la vista de los resultados de la encuesta y de las conclusiones del grupo de trabajo, se concluyó que en gran medida los principios habían sido puestos en práctica por nuestra institución y se detectaron los principios en los cuales había un mayor margen de mejora, desarrollando un plan de acción", indica.

Este plan de acción fue la segunda fase del proceso que la Universidad desarrolló y público para ilustrar cómo desarrollaría la citada estrategia. 

Finalmente, destaca Quesada, la Comisión Europea evaluó de manera positiva toda la documentación y concedió el sello de excelencia el 31 de mayo del año pasado.

Evaluación en junio de 2019

La concesión de este sello de calidad no es para siempre, es decir, que en el plazo de dos años el plan de acción tiene que se someterse a una evaluación interna. En el caso de la UCO, tendrá lugar en junio de 2019. Al respecto, el vicerrector de Investigación y Desarrollo Territorial subraya que entonces los resultados se remitirán a la Comisión Europea "para obtener su valoración".

Este paso es básico para comprobar en qué estado se encuentra el trabajo de la UCO en este sentido, ya que en el plazo de cuatro años habrá una evaluación externa que, "de ser positiva, supondrá la renovación de la concesión", avanza Quesada.   

Uno de los últimos informes  que refrenda esta buenas prácticas de contratación y la capacidad investigadora de los docentes de la UCO es el informe La Universidad Española en Cifras, que se ha publicado esta semana y que desvela que el profesorado de la UCO lidera la producción científica de Andalucía.

Uno de los equipamientos que tiene el Servicio Central de Apoyo a la Investigación Uno de los equipamientos que tiene el Servicio Central de Apoyo a la Investigación

Uno de los equipamientos que tiene el Servicio Central de Apoyo a la Investigación / Juan Ayala

Otra prueba de la valía del trabajo científico de la UCO es el hecho de que las publicaciones que hacen los equipos de investigación son las que tienen mayor visibilidad en revistas científicas de primer nivel, denominadas en primer cuartil, que son las que tienen el factor de impacto más alto de Andalucía.

En la UCO hay más de 200 grupos de investigación. Algunos de ellos desarrollan su trabajo en el Servicio Central de Apoyo a la Investigación (SCAI), una estructura que permite a los investigadores, así como a las empresas disponer de equipamiento de alto coste necesario para el desarrollo de sus líneas de trabajo.

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