Córdoba

La otra misión que ahora comienza en Córdoba

  • Un tercio de los efectivos de la Brigada Guzmán el Bueno X vuelve de Irak después de seis meses

El cabo Raúl Susín conoce a su hijo Ángel, que nació mientras estaba en Irak El cabo Raúl Susín conoce a su hijo Ángel, que nació mientras estaba en Irak

El cabo Raúl Susín conoce a su hijo Ángel, que nació mientras estaba en Irak / Juan Ayala

Ángel Susín apenas tiene dos meses de vida. Tuvo a bien nacer el pasado 28 de marzo, mientras su padre, el cabo Raúl Susín estaba en Irak, con la Brigada Guzmán el Bueno X y, por fin, ambos se han conocido; por cierto, el bebé vestido de militar en honor a su padre. 

Este cabo es uno de los efectivos de la Brigada Guzmán el Bueno X que en los últimos seis meses han estado Irak, en concreto en la misión Inherent Resolve, y han iniciado su regreso hasta España, desde que partieran en noviembre del año pasado. El primer tercio en llegar lo hizo hace apenas una semana, el segundo acaba de llegar a Córdoba -tras volar hasta Bilbao- y el tercero y último lo hará la próxima semana.

Hasta la estación del AVE se han acercado numerosas familias a la espera de que el autobús con sus padres, hijos, amigos, hermanos y tíos llegaran después de este medio año sin ellos. Con pancartas, como la de la familia de Raúl Susín, que nada más bajar del autobús lo primero que ha hecho ha sido coger en brazos a su primogénito.

A su lado, su mujer Estefanía Rivera, quien deseaba estar con los dos en su casa tras una jornada de "muchos nervios". La joven, que reside en el Parque Azahara, reconoce que a lo largo de este medio año sin su marido y estando embarazada "todo ha sido difícil". 

Mientras, Raúl explica que han intentado suplir su ausencia "con muchas videollamadas" y que lejos de que los militares sean unos héroes, "la familia es la que es un héroe verdadero". Con el pequeño en brazos y esa mirada de padre primerizo, asegura que "ahora empieza otra misión aquí", tras pasar una temporada en Irak "dura porque el tiempo pasa, se cumplen los objetivos y también sufres por la familia y por ti mismo". 

Un militar juega con su hijo tras su llegada a Córdoba Un militar juega con su hijo tras su llegada a Córdoba

Un militar juega con su hijo tras su llegada a Córdoba / Juan Ayala

María del Carmen, por su parte, también ha acudido a la llegada de su marido. Con su hijo de unos dos años cuenta que el pequeño "al principio no quería hablar con él -su padre-, pero ya se ha dado cuenta". Y el pequeño también se ha echado a los brazos de su padre no sin antes decirle lo que tenía preparado: "te quiero mucho". 

"Lo he llevado mal por la distancia y la incertidumbre", relata Rosa Carrillo, mujer de otro de los efectivos cordobeses en Irak, y quien ha estado rodeada por gran parte de su familia. Ninguno de ellos quería perderse la llegada de su marido Benjamín, que ya estuvo en Líbano. "Lo peor son las fechas más significativas, como la Navidad", apunta.

A partir de ahora, todos los efectivos contarán con unos días de descanso tras su misión en Irak antes de retomar su trabajo en la base de Cerro Muriano hasta la próxima misión que tengan que cumplir. 

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